Desde que en 1863 se inaugurara el primer tramo del metro de Londres, todas las grandes ciudades del mundo se han dotado de este medio de transporte subterráneo como alternativa al caos del transporte de superficie. Y desde que Harry Beck diseñara en 1933 su característico plano, como un diagrama de circuito, éste se ha convertido en un modelo de comunicación para todos los sistemas de metro del mundo. También para los españoles, que han hecho de su plano en Internet un medio más para presumir de la pujanza de las ciudades a las que prestan servicio.

Nada mejor para conocer la historia y evolución de las cuatro líneas de metro que funcionan en España -Barcelona, Bilbao, Madrid y Valencia- que darse una vuelta por las páginas de cada una de ellas en Internet. Su tamaño, filosofía, diseño y los servicios que ofrecen varían tanto como el entramado de su estructura subterránea.

El más antiguo y el más grande por dimensión, líneas en servicio y número de pasajeros es el metro de Madrid [www.metromadrid.es]. Inaugurada en 1919, la primera línea entre Puerta del Sol y Cuatro Caminos tenía una longitud total de 3,48 km y 8 estaciones. Desde entonces no ha dejado de crecer; incluso durante la Guerra Civil se inauguró el primer tramo de la línea 3. Hoy, con la construcción del Metrosur, que tiene su propia página en [www.madrid.org/metrosur/metrosur_cercanias.htm], y la prolongación de la línea 8 hasta Nuevos Ministerios, que permite la esperada comunicación entre el centro y el aeropuerto, tiene 12 líneas, 227 km y nada menos que 190 estaciones.

La navegación por su sitio web es sencilla, con una estructura de opciones muy clara. De entre los apartados dedicados a informar al usuario destaca el llamado `Viajar en Metro´, donde se encuentra uno con el plano y las secciones de trayectos recomendados, intercambiador, billetes y abonos, horarios y normativa. Gracias a un práctico callejero, quien desee conocer cuál es la mejor opción para llegar a otro punto de la ciudad, sólo tiene que introducir la dirección de partida y la de destino. Con estos datos se accede al fragmento del plano de Madrid en el que aparecen las estaciones más cercanas.

El nivel de información de correspondencia con los transportes de superficie -que agrega complejidad a la búsqueda- está bien resuelto. Dando los puntos de origen y destino, y el modo de transporte preferido -todos, sólo metro, sólo autobús o sólo cercanías- el sistema, a través de un cierto criterio de cálculo, dará tres soluciones: mínimos transbordos, trayecto más rápido y trayecto óptimo.

Aunque los proyectos de dotar a Barcelona de una red de metro se remontan a 1907, no fue hasta 1924 cuando se inauguró la primera línea, entre Lesseps y Plaza de Cataluña. En la actualidad tiene cinco líneas y una en construcción, pero no tiene web propia. La información está alojada en las páginas de Transportes Metropolitanos de Barcelona [www.tmb.net/cat/home.htm], donde convive con las empresas Ferrocarril Metropolità de Barcelona y Transports de Barcelona, suma de entidades que prestan servicios de transporte colectivo en la ciudad así como en varios municipios de su área de influencia. Es precisamente esta amalgama lo que hace un tanto farragosa la navegación por el web, abigarrado de espacios en los que se prima la imagen de la ciudad y el turismo, además de la previsible información institucional.

Las páginas dedicadas al metro de Barcelona parten de un plano de cada línea. A partir de ahí, pulsando en una de ellas, el usuario puede prefigurar su viaje gracias a un diagrama de la zona seleccionada con las posibles conexiones con otros medios de transporte de superficie. Al pie de cada plano, ampliable y desplegable en cuatro direcciones -e imprimible- aparecen otros datos de interés como horarios y puertas de acceso.

Lo que prevalece, pues, no es tanto el metro como el conjunto de los transportes urbanos que tiene a su servicio el usuario en cada punto de la ciudad. Quizá porque el metro barcelonés no ha crecido tanto como la urbe o quizás porque por sí solo no alcanza a satisfacer sus necesidades de transporte. Esto se nota, quiérase o no, en su presencia en Internet.

El metro de Valencia [www.metro valencia.com/] se empezó a gestar en 1976 y se completó en 1991. Inicialmente debía constar de dos líneas, que abarcarían un total de 22,2 km y 24 estaciones. Hoy cuenta con cuatro líneas, por las que durante el mes de octubre viajaron 5,1 millones de viajeros. Su sitio web es moderno y claro. En sus páginas se pueden conocer todas las estaciones que conforman la red, haciendo un viaje virtual. Una función `Recomendador de Trayectos´ indica el recorrido más corto para llegar a un destino dado, así como la duración del viaje.

Por supuesto, las páginas de servicio de atención al cliente tienen por objetivo facilitar a los usuarios toda la información relativa a sus servicios: horarios, tarifas, plan de integración, objetos perdidos, reclamaciones y sugerencias, lugares de interés y acontecimientos, gestión de carnets personales, aunque no todos están online.

Por último, el metro de Bilbao [www.metrobilbao.net/], el más reciente, forma parte del sistema de transportes del área metropolitana bilbaína. Se ha desarrollado de forma lineal, teniendo en un extremo las poblaciones de Basauri y Etxebarri, con un gran cuerpo central constituido por el municipio, y dos largas extremidades que discurren por ambas márgenes del Nervión. El metro de Bilbao toma, por eso, la representación gráfica de una `Y´ cuyo ángulo abraza la ría. Aunque sólo tiene dos líneas, con un total de 10,5 kilómetros, es todo un paradigma de modernidad. El arquitecto Norman Foster diseñó y construyó las estaciones, acordes con el contexto urbano que lo rodea y que, junto al Guggenheim, son ya iconos de la ciudad.

El diseño del sitio web está a tono con lo que representa. Además del consabido plano interactivo (al pulsar en cada estación se puede ver una ampliación de los servicios y sus correspondencias), la novedad es que también proporciona información sobre los lugares de interés que se encuentran en la superficie, que no son pocos.

Un quinto metro, el de Sevilla [www.metrodesevilla.net/] está en ciernes. Ya ha comenzado la construcción de su primera línea, cuya inauguración se prevé para el 2004 ó 2005. Entretanto, ya tiene un sitio web, en el que se informa de su gestación y del estado actual del proyecto.