En el pleito se alega que las compañías, situadas en los estados de Virginia y Carolina del Sur, mintieron asegurando que tenían contratos con el Gobierno de Estados Unidos. Como condición para llegar a un acuerdo, ambas compañías pidieron a Compaq que les ofreciera significativas rebajas y descuentos. Una vez hubieron obtenido lo que querían, los acusados desviaron estos productos hacia otro mercado.

Compaq ha demandado a Harry Martin y Shafiq Ahmad, directores de Millenium Technology Group y de Creative Resources Group, así como al presidente de esta última, Stephen Pridemore, por fraude, incumplimiento de contrato y conspiración, y les pide 20 millones de dólares por todos los daños sufridos, más intereses, costes y honorarios de sus abogados.

El pleito se ha puesto en marcha con el objetivo de proteger a los clientes y al canal de distribución de Compaq, así como para asegurar la integridad de sus productos, añade la compañía en el comunicado.