Científicos de tres universidades europeas han desarrollado un chip que puede “oler” gases peligrosos, allanando el camino para las dispositivos olfativos del tamaño de una tarjeta de crédito. El prototipo, que integra tres diferentes clases de sensores de gas en un solo chip, podría ser utilizado para detectar escapes de disolventes orgánicos de contenedores, o para monitorizar la seguridad en la industria química, según aseveraron sus desarrolladores en un artículo publicado en la edición del jueves de la publicación Nature.

La tecnología de sensor está implementada en un chip de silicio de 7x7 milímetros, lo que le hace óptimo para la producción masiva a bajo coste, usando servicios que ya existen para la fabricación de microelectrónica, como ha señalado en un comunicado el Instituto Federal Suizo de Tecnología de Zurich, que participó en el proyecto con las universidades de Tübingen, en Alemania y Bolonia, Italia. El prototipo es parte de un proyecto para desarrollar un dispositivo que sea capaz de detectar el gas del tamaño de un PDA.