Según informa Europa Press, el comisario de mercado Interior Charlie McCreevy ha señalado que no pretende cuestionar la existencia del canon en si misma, y que cada país es libre de aplicarlo como considere necesario, pero lamentó las diferencias que hay entre los 27 países miembros en cuanto a los productos sobre los que se aplica el canon y su cuantía. Por ejemplo en un reproductor MP3 el canon puede variar de cero a 15 euros dependiendo del país.

Es la segunda vez que la Comisión Europea intenta regular el canon, aunque en la anterior ocasión las enormes diferencias existentes hicieron fracasar el intento. Ahora el tema se ha recuperado a raíz de la denuncia forma presentada por Philips alegando que el sistema de canon español atenta contra la libre distribución de mercancías en la Unión Europea y provoca situaciones de competencia desleal.