La proliferación de las redes inalámbricas está haciendo que su uso se extienda a todo tipo de dispositivos. Las impresoras son uno de los elementos que, a priori, tiene más papeletas para utilizar una interfaz sin cables: generalmente se instalan apartadas del puesto de trabajo y, en ocasiones, incluso en una habitación independiente donde su ruido, el calor que generan y las emisiones de ozono, no afecten a los trabajadores. Sin embargo, aún son pocos los modelos que cuentan de serie, o entre sus opciones, de una tarjeta de red inalámbrica. Probablemente el motivo es la velocidad de las actuales redes inalámbricas que, siendo muy inferior a la de las cableadas, dificultaría el envío de archivos muy grandes. Quizás, con la inminente llegada de productos 802.11n y su velocidad de 108 Mbps, esto deje de ser un obstáculo.

El modelo que nos ocupa en este análisis es un equipo para pequeños grupos de trabajo en el que las consideraciones anteriores no son tan críticas. Por ejemplo, su nivel de ruido es de 27 dB en reposo, lo que resulta apenas perceptible y de 53 en impresión: poco más que un murmullo. Por otra parte, al tratarse de una impresora monocromo es menos probable que reciba voluminosos trabajos gráficos. Quizá por ello se ha incluido de serie un adaptador 802.11 b/g que permitirá ubicarla con mayor libertad en cualquier lugar de la oficina, aunque no exista una toma de red cercana.

No obstante también cuenta con una conexión Ethernet, otra USB 2.0 y hasta un puerto paralelo, cada vez más en desuso. Así pues, nos ofrece unas excelente opciones de conectividad para resolver cualquier situación.

En nuestras pruebas la hemos utilizado conectándola mediante su interfaz inalámbrico de forma directa a un PC, en modo Ad-hoc, que previamente habíamos equipado con un adaptador 802.11g. Ésta es una de las posibilidades que ofrece, pero si van a ser varios los usuarios que impriman es más aconsejable hacer el enlace con el punto de acceso, para que cualquier ordenador de la red se conecte en modo infraestructura. El manual explica con todo detalle los pasos que dar en ambos casos, al igual que los necesarios si usamos las otras conexiones, por lo que no debe suponer ningún problema.

Una vez instalado todo el software, contaremos con dos nuevas impresoras en el sistema, una con el controlador PCL y otra con el BR-Script 3, una alternativa al PostScript propia de Brother. A la hora de imprimir documentos sencillos no hemos encontrado mucha diferencia de rendimiento, pero cuando se trata de archivos muy pesados la potencia de proceso de la impresora es rotundamente inferior a la del ordenador, lo que implica unos tiempos de impresión mucho más dilatados. En concreto, conseguimos velocidades de sólo una página por minuto con el controlador BR-Script, mientras que sube hasta ocho al usar el controlador PCL en la misma prueba con un documento pesado a la máxima calidad.

Esto hace que en la prueba con un lote de documentos variados también haya importantes diferencias logrando 4 y 26 páginas por minuto con los controladores BR-Script y PCL respectivamente.

La velocidad de motor, evidentemente, no varia con el controlador, y conseguimos alcanzar las 23 ppm con páginas idénticas de texto plano a la mínima calidad.

Esta cifra no es muy diferente de la que se obtiene con un documento mixto, con texto y gráficos, impreso a 600 puntos por pulgada, que es la calidad que queda configurada por defecto y el uso más habitual. En concreto, obtuvimos 21 páginas por minuto con cualquiera de los controladores.

En cuanto a la calidad, consigue precisión en los trazos finos y buenos degradados, así como masas de negro completamente uniformes.

El coste de consumibles de esta impresora está entre 2,10 y 2,95 céntimos por página impresa al 5 por ciento de cobertura, teniendo en cuenta que el tambor dura 25.000 páginas y cuesta 175,5 ¤, mientras que el toner se puede adquirir para 3.500 ó 7.000 páginas, con precios de 78,8 y 98 ¤ respectivamente. Esto supone un coste incluso superior al que obtendríamos imprimiendo sólo en negro con la mayoría de las impresoras láser color de nuestra última comparativa (junio de 2006) que ofrecían una velocidad similar, si bien ninguna incorporaba WLAN y su coste de compra es superior.

En cuanto al precio, la disponibilidad de WLAN supone un sobrecoste de 175 euros respecto al modelo HL-5250DN que sería la alternativa, es decir, algo más de lo que cuestan algunos servidores de impresión WLAN.

Especificaciones

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Velocidad 28 ppm

Resolución 1.200 x 1.200 ppp

RAM 32 MB

RAM máxima 544 MB

Bandeja de entrada 250 pág.

Bandeja de salida 150 pág.

Consumo 610 / 80 /8 W

Ruido 53 / 27 dB

Duplex

LCD tricolor

Conexiones

USB 2.0

Paralelo

Ethernet 10/100 Base TX

WLAN 802.11 b/g

Lenguajes

PCL 6

Epson FX-850

IBM Proprinter XL

BR-Script 3

Lo mejor: Wi-Fi integrada

Lo peor: Coste por página

FICHA TECNICA

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FABRICANTE: Brother

WEB: www.brother.es

DISTRIBUIDOR: Brother

TElLEFONO: 902 100 122

IDIOMA: Castellano

PVP: 499 ¤

CALIFICACION: ***