La operación, valorada inicialmente en 185.000 millones de dólares (35,1 billones de pesetas) cuando fue anunciada en enero, se ha visto afectada por la caída de las bolsas, que han colocado su valor en 110.000 millones de dólares (20,9 billones de pesetas).

Según el documento de aprobación de la FTC, la compañía fusionada debe abrir su sistema de cable a los proveedores de Internet de la competencia, y no debe interferir con los contenidos de otros proveedores que viajen por su red. Además, no puede eliminar los acuerdos exclusivos con otras compañías de cable en torno a Internet o a los servicios de televisión interactiva. “En un sentido amplio, nuestra preocupación se centraba en que la compañía fusionada pudiera negar a los competidores el acceso a su nueva tecnología de banda ancha”, según el presidente de la FTC. “Esta orden de aprobación pretende asegurar que este nuevo medio –caracterizado por su apertura, diversidad y libertad- no se vea frenado como resultado de la fusión”.

AOL y Time Warner han emitido un comunicado conjunto en el que muestran su satisfacción por esta aprobación, y esperan que “el compromiso que implica el acuerdo con la capacidad de elección de los consumidores se convierta en un modelo para otros sistemas de cable de todo el país”.

El acuerdo requiere que al menos un competidor de AOL ofrezca servicios de Internet por cable sobre la red de Time Warner antes de que AOL use dicha red. En la mayor parte de los casos, Time Warner debe abrir sus redes a uno o más competidores una vez que AOL empiece a ofrecer sus servicios. Si la tecnología lo permite, se deben añadir hasta tres proveedores de servicios Internet.

La orden de aprobación, cuya duración es de cinco años, ha querido tener en cuenta las opiniones de los grupos de presión formados frente a la fusión. Entre otras compañías, Walt Disney, Microsoft, NBC y BellSouth han protestado firmemente para evitar que se llevara a cabo.