Sin duda, desde el principio ya podemos decir que la batalla mediática está ganada por Apple, puesto que el revuelo que originó el lanzamiento del terminal en España, por parte de Telefónica, fue extraordinario.

Se trata de una evolución natural del modelo anterior, iPhone, al que se le han añadido las principales características que demandaban los usuarios más veteranos (recordemos que la versión anterior no se comercializaba en España, aunque muchos usuarios optaban por comprarlo fuera de nuestras fronteras y aplicarle un parche para desbloquearlo).

Debido a que ya se han divulgado en repetidas ocasiones sus principales novedades, no vamos a detenernos demasiado en ellas, simplemente comentar que, como principales ventajas se incluye la navegación mediante redes 3G, un navegador GPS en modo asistido, y la posibilidad de ejecutar aplicaciones de terceras partes mediante un punto centralizado para la distribución de aplicaciones compatibles (App Store).

Una vez repasadas estas características y de tener la posibilidad de analizarlas con detenimiento, vamos a repasar, de forma minuciosa, los aspectos que consideramos más interesantes y los que, por el contrario, consideramos a mejorar.

En primer lugar, en cuanto al diseño hay poco que decir, puesto que el aspecto externo es muy similar a la versión 1.0 del producto. Se han modificado algunos aspectos, como la parte trasera, ahora más fina, oscura y redondeada. También resultó ser hasta 10 gramos más ligero (ahora pesa 135,5 gramos). Por otra parte, el conector de los auriculares ha sido igualmente retocado, de tal forma que ahora sí admite la mayor parte de los diseños (antes era demasiado profundo). Para finalizar con las comparaciones, los altavoces (situados en la parte baja del dispositivo) también han sido claramente mejorados, elevando su capacidad sonora.

Internamente, a nivel del software, cabe comentar que, además de los iconos de la pantalla principal, la parte baja está dividida en cuatro grandes grupos que nos permiten acceder a las principales ventajas del dispositivo: Teléfono, Mail (correo electrónico), Safari (navegador web) e iPod. 

apple iphone 3gUna novedad interesante que debuta con esta versión es la capacidad para recibir correo push email desde servidores corporativos, entre los que se encuentra Exchange Server, de Microsoft, ya que, el hecho de incluir el módulo compatible con redes móviles de tercera generación, 3G, hace viable esta funcionalidad. No obstante, durante nuestras pruebas no pudimos hacerlo funcionar, ya que, aunque sí llegamos a validarnos en nuestro servidor Exchange 2007 (de hecho, así lo reflejamos en la Figura 1), el terminal tuvo algún problema en la recepción de los mensajes, por lo que nos fue imposible comprobar su funcionamiento. No obstante, aquí también echamos en falta documentación pública y accesible que nos guiara en el proceso, así como una pequeña utilidad en el propio iPhone 3G que nos permita conocer el estado en el que está, así como el punto exacto donde se ha producido el error. Tampoco habría venido mal un pequeño gestor de logs, que nos mostrara las distintas incidencias que ocurran durante el proceso de sincronización.

Entre las ventajas, la experiencia de uso del terminal en sí no tiene comparación con otros modelos que hayamos analizado hasta ahora en nuestro laboratorio. La pantalla es realmente brillante (de tipo glossy), incluso en los ambientes más adversos (excesivamente luminosos) podemos interactuar con el dispositivo sin ningún problema. El sistema táctil que incorpora también resulta tremendamente sencillo de manejar y reacciona perfectamente a los estímulos. En realidad está pensada para interpretar los gestos de los dedos (a diferencia del resto de PDA, cuya gestión resulta más sencilla mediante el uso de punteros), de tal forma que, por ejemplo, nos podamos desplazar entre los diferentes contactos de la agenda con gran soltura simplemente con arrastrar ligeramente el dedo por la pantalla. Se trata de una pantalla de 3,5 pulgadas en formato panorámico (en posición horizontal), que muestra imágenes a una resolución de 480 x 320 puntos por pulgada (en modo reproducción alcanza los 640 x 480 puntos y hasta 30 imágenes por segundo).

Otra de las ventajas definitivas es su capacidad multifuncional, ya que el iPhone 3G, además de actuar como un teléfono, incorpora también un pequeño iPod Touch en su interior (en este caso con capacidad para almacenar hasta 7 GB de memoria, puesto que el modelo que pudimos analizar era el de 8 GB, al que debemos restar el espacio reservado para el pequeño sistema operativo necesario para arrancar el sistema de gestión del producto). Y lo cierto es que actúa de forma transparente (accediendo al listado por artista, canciones o la gestión de listas de reproducción), simplemente seleccionando el menú correspondiente en su pantalla principal.

Otra de las características donde necesita mejorar es en la conectividad inalámbrica, ya que en muchas ocasiones es capaz de acceder a redes, incluso bastante lejanas en las que muchos terminales apenas ofrecieron cobertura. Si a esto le sumamos la posibilidad de acceder a redes 3G (aunque más que posibilidad, con el plan de datos que ha planteado Telefónica, es una exigencia), obtenemos un dispositivo con muchas posibilidades de conexión. La velocidad de navegación que obtuvimos fue de 1.323,42 Kbps, mientras que el Omnia arrojó unos resultados de 1.740,28 Kbps, dado como resultado una mayor velocidad de navegación.

Sin embargo, entre los aspectos que consideramos a mejorar, probablemente la escasa duración de la batería sí puede ser el más grave, puesto que con un uso intensivo es posible que nos veamos obligados a recargarla en más de una ocasión al día (sobre todo a medida que operamos con asiduidad con él, algo bastante habitual si tenemos contratado un servicio de push email, o recepción de correo en tiempo real). De hecho, aunque sí se puede cambiar la batería, lo cierto es que no se trata de una operación tan sencilla como lo es en otros terminales. Otra desventaja en este sentido es que no podemos cargar el iPhone 3G desde los accesorios compatibles (sí pudimos usar el modo iPod desde una radio-despertador con capacidad para reproducir MP3 desde el iPhone, pero no nos permitió cargarlo, declarando que era incompatible). Por el contrario, cuando utilizamos los medios tradicionales (el cable USB o el propio enchufe), el tiempo de carga sí resulta interesante más adecuado (unas dos horas).

Otro de los inconvenientes que prevalecen desde el anterior modelo del dispositivo es la incompatibilidad con algunos de los formatos más usados de internet. Entre ellos destaca Flash (de Adobe), Windows Media Video (formato de archivo multimedia de Microsoft) o 3GP, lo que reduce bastante la experiencia de uso cuando navegamos. Aunque sí cuenta con soporte para los formatos tradicionalmente soportados por Apple, como Quicktime o RealVideo, entre otros, que le permite reproducir sin problemas (y