Para encontrar una razón lógica que haya conducido a AMD a poner semejante nombre a su futuro procesador hay que echar la vista al pasado. Concretamente a febrero de 1992 cuando el juez J. Barton Phelps firmó su sentencia de cinco años de AMD contra Intel. Brevemente, él dio los derechos a AMD sobre el 386 en un intento por terminar con la lucha entre las dos compañías.

El procesador Barton será producido en la fábrica de Dresden mientras que Barton, el juez, ya se ha retirado de la judicatura.

www.amd.com