La acusación inculpa a Sven Jaschan de los siguientes cargos: sabotaje con computadoras, manipulación de datos y desorden del sistema público. El joven fue arrestado el pasado 7 de mayo después de confesarse autor del virus que él creó así como mover otros virus desde ordenadores infectados. De hecho, Sasser no es más que una versión de Netsky. Sasser no necesitaba que los usuarios recibiesen un e-mail o abrir un archivo para ser infectado, ya que se aprovechaba de una vulnerabilidad de Windows. Sasser explotó una vulnerabilidad en un componente de Windows llamado Local Security Authority Subsystem Services, LSASS. Aunque Microsoft lanzó en su día unos parches para evitar una intrusión, muchos usuarios –entre particulares y empresas- no lo instalaron en el tiempo indicado y Sasser llegó a afectar a todos estos sistemas.

En la acusación se cita que, al menos, 143 usuarios fueron víctimas del virus y, en una primera estimación, los daños ascienden a 130.000 euros.

El delito de sabotaje con computadora tiene una pena de hasta 5 años.