Los ordenadores no siempre funcionan como deberían. Los componentes fallan y los sistemas operativos se llenan de basura que repercute en el rendimiento y que, ocasionalmente, lleva al colapso de la máquina. Los usuarios más conocedores de la tecnología saben que pueden resolver ellos mismos la mayoría de los problemas de su PC y utilizan recursos como PC World para encontrar soluciones a sus problemas técnicos. Sin embargo, esos que no tienen tantas capacidades técnicas, suelen caer presos de las tácticas depredadoras de las tiendas de reparación on-line o de su barrio.

Hemos recopilado una representación típica de servicios de reparación más habituales, para ayudarte a distinguir las estafas de las ofertas razonables.

En este artículo, exploramos algunas de las ofertas más comunes que encontrarás en las tiendas de reparaciones, tanto las más grandes, como las más pequeñas. No se trata de estafas, todos son servicios legítimos de negocios legales pero a veces, el precio que hay que pagar por esos servicios es, cuando menos, cuestionable.

Ajustes del PC

Prácticamente todas las tiendas de reparación ofrecen algún tipo de servicio de “actualización” que promete mejorar el rendimiento del PC borrando archivos temporales, desfragmentando el disco duro, eliminando aplicaciones que no se utilizan a menudo, poniendo en marcha Windows Update y, en muchos casos, limpiando el Registro de Windows. Estos servicios suelen costar entre 50 y 100 euros, pero generalmente no hacen realmente nada útil que no pudieras hacer por ti mismo con unas descargas gratuitas y algunas utilidades que ya tienes en tu equipo.

Antes de que entregues tu dinero, piensa en lo que implica este servicio. Windows cuenta con una utilidad llamada Disk Cleanup que borra archivos temporales por ti en unos pocos clics. Desfragmentación del Disco, otra herramienta integrada en Windows, suele ponerse en marcha automáticamente de manera periódica, pero puedes iniciarlo tú mismo si vas hasta Accesorios, Utilidades y haces clic en ella. Windows Update también se pone en marcha automáticamente por defecto, pero puedes hacer clic en Inicio, teclear Windows Update en el campo de búsqueda y ponerlo tú mismo en marcha.

Si tienes un puñado de programas que no utilizas, arranca la utilidad “Programas y Funcionalidades” del Panel de Control y haz limpieza de las mismas haciendo clic en ellas y seleccionando Desinstalar del menú que te aparece en la ventana principal. También puedes descargarte Revo Uninstaller, un programa gratuito de fiar que hace un gran trabajo eliminando todos los desperdicios que el desinstalador de Windows suele dejar tras de sí.

En lo que se refiere a limpiadores de registros, recomendamos evitarlos completamente. Aunque la premisa de que eliminar entradas de registro innecesarias puede acelerar el rendimiento de tu PC no es del todo cierta, hay muy pocas evidencias al respecto que demuestren que funciona realmente y tú puedes hacer fácilmente mucho más mal que bien cuando curioseas en el Registro.

Si contásemos el tiempo que pasarás esperando a que el Desfragmentador del Disco y Windows Update hagan automáticamente su trabajo, no compensa, pues la cantidad total de tiempo que le podría llevar a un novato poner en marcha todas estas tareas es de unos 15 minutos. Así que guarda tu dinero e intenta darle a tu ordenador una nueva oportunidad por ti mismo, aumentando su rendimiento sin tener que pagar por servicios de dudosa utilidad.

Instalación de servicios

¿150 euros por ayudarme a instalar algo por teléfono? Es de locos. La mayoría de las principales tiendas ofrecen la posibilidad de comprar todo lo que quieras, como monitor, impresora o el propio PC si te lo llevas tú mismo, lo conectas tú solo y cargas el disco de instalación, si es que existe alguno, claro está. Incluso hay firmas que te cobran por ayudarte a instalar la impresora por teléfono. Escandaloso.

A menos que físicamente seas incapaz de levantar el hardware y ponerlo en tu escritorio, ni tan siquiera te plantees la posibilidad de pagar algo por 10 minutos de conexión y navegación por menús. La mayoría de los nuevos monitores e impresoras simplemente empezarán a funcionar en Windows nada más conectarlos, incluso sin llegar a poner en marcha los discos de instalación. Y un nuevo PC te guiará en el proceso de registro y conexión a Internet de manera tan cuidadosa que es inconcebible que puedas necesitar ayuda profesional.

Cuando compras un nuevo PC, muchas tiendas te ofrecen transferir todos los datos desde tu antigua máquina a la nueva por, como mucho, cien euros. Pero si estás pasando de Windows XP a Vista o Windows 7, la utilidad gratuita de Microsoft, Windows Easy Transfer, puede ayudarte a hacer el trabajo sin necesidad de complicarte. Si en una tienda te ofrecen transferir tus datos por menos que el cable de transferencia, no lo dudes. De lo contrario, considera la posibilidad de hacerlo en casa.

Si sientes que necesitas que alguien te eche una mano, seguro que cualquier chaval de tu barrio es capaz de hacerlo y probablemente lo haga por una propina aceptable.

Actualizaciones de hardware

Para alguien que nunca ha abierto la carcasa de su sistema, contemplar la memoria RAM, el disco duro o la tarjeta gráfica para actualizarlos puede llegar a ser intimidatorio. Aunque hemos hecho que el proceso sea muy sencillo siguiendo diferentes guías que hemos ido publicando, lo cierto es que no culparemos a un novato si busca la ayuda de un experto para actualizar los componentes internos de su PC. Eso sí, no dejes que el taller de reparaciones te sablee.

Aunque animamos a cualquiera a que, al menos, considere la posibilidad de instalar una nueva RAM por sí mismo, pues es ridículamente fácil, los módulos se sacan completos y se insertan tal cual, lo más que podemos imaginar pagar por un servicio de este tipo son unos 20 euros. Desde luego, la mayoría de las principales tiendas ahora cobran una cuota fija de 50 ó 60 euros por la instalación de cualquier componente, así que una instalación de una RAM que te llevaría unos dos minutos, puede costarte lo mismo que la instalación de una tarjeta gráfica, para lo que tardarías unos 20 minutos.

Si hay algo a lo que hay que prestar especial atención en las actualizaciones de hardware es a los productos demasiado caros. Antes de que vayas a comprar algo a la tienda, comprueba en Internet los precios del hardware que quieras comprar. Por ejemplo, 4 GB de RAM no deberían costarte más de 70 euros y 8 GB cuestan menos de 150 euros. Así que cuando veas que una tienda pretende cobrarte 600 euros por una actualización de RAM de 8 GB, harías bien en dar una vuelta y echar algún que otro vistazo por ahí.

Recuperación de datos

Los discos duros pueden fallar. Las casas pueden quemarse. El error humano puede acabar produciendo pérdidas de datos. Cuando estas cosas pasan, puedes acabar viéndote a ti mismo llorando por la pérdida de todas tus fotos digitales, tu colección de música, información profesional esencial y mucho más.

Las compañías de recuperación de datos pueden obtener toda la información perdida de tu disco duro, incluso aunque se haya dañado en un incendio. Pero lo cierto es que entonces deberás pagar cientos de euros por ese servicio. Puede sonar como una estafa, pero este tipo de empresas utiliza sistemas forenses avanzados que son tremendamente caros y requieren de una importante experiencia técnica que no encontrarás en la tienda de la esquina.

El mejor modo de evitar encontrarte a ti mismo a merced de los servicios de una compañía de recuperación de datos es haciendo copias de seguridad de tu PC a menudo, utilizando un servicio basado en la nube como BackBlaze, Mozy o Trend Micro SafeSync. Haciendo copias de seguridad frecuentes en un servicio remoto, siempre tendrás una copia reciente de todos tus datos en una localización segura. Si tu disco duro falla, tu ordenador se quema en un incendio o alguien te roba el portátil, podrás recuperar cada bit de datos por ti mismo. Comparándolo con el coste de una recuperación de datos profesional, 60 euros al año por un backup on-line es una ganga.

El punto de inflexión

Dependiendo del tiempo y valor que tenga tu PC, podría no merecer la pena actualizarlo o repararlo. Si tu máquina tiene más de tres años, no solemos recomendar que gastes más de unos cientos de euros por una RAM y un nuevo disco duro. Y si te encuentras gastando unos 200 euros, probablemente estés gastando más de lo que vale tu equipo. Con buenos equipos de sobremesa por unos 500 euros, es razonable al menos considerar sustituir tu viejo sistema antes de gastar mucho dinero en una reparación o actualización.