La historia comienza por unos derechos de marca comercial sobre el término MMX. Al final, AMD e Intel han llegado a un acuerdo.

Por un lado, AMD reconocerá MMX como una marca comercial propiedad de Intel, al tiempo que obtiene los derechos de uso de esta marca en sus actividades de marketing relacionadas con el procesador K6.

Esto implica que tanto AMD como sus clientes podrán promocionar el citado procesador bajo la denominación MMX Enabled o MMX Enhanced.

Para Thomas McCoy, vicepresidente y consejero delegado de AMD, el acuerdo elimina la confusión potencial en el mercado causada por el ya duradero litigio en un gran número de países, además de abordar y resolver las cuestiones de marcas comerciales no relacionadas que fueron la fuente de otras disputas entre ambas compañías.