Solo porque se haya comprado un PC nuevo no quiere decir que tenga que deshacerse del viejo. Aquí le damos algunas ideas sobre cómo sacar partido a un viejo ordenador.

Por fin se ha decidido y ha comprado un nuevo PC. Tiene muchísima memoria, cantidad de núcleos y una estupenda y rapidísima tarjeta gráfica. Pero ha llegado para desplazar a su viejo PC a un rincón de la casa. Y aunque usted sabe que es simplemente una máquina, le da la sensación de que le mira como si fuera un cachorrillo abandonado. Es raro, pero se siente culpable simplemente al pensar en deshacerse de él.

Después de todo, sigue siendo perfectamente válido. Aún funciona. Cuando lo compró, era lo último de lo último. Si, en cualquier caso, su nuevo PC va a reemplazar a su antiguo equipo, al menos llévelo a un buen sitio de reciclado electrónico. Aunque lo cierto es que son muchos los usuarios que tiran máquinas en perfecto buen estado cuando adquieren un nuevo y reluciente sistema.

Antes de eso, les adelantamos que hay toda una batería de cosas que se pueden hacer con un viejo PC además de enviarlo al punto blanco de reciclaje. Echemos un vistazo a los modos en los que se puede dar una nueva vida a un ordenador antiguo.

pc averiado1.- Convertirlo en un servidor doméstico o NAS

Si está poniendo en marcha una red doméstica en la que hay múltiples usuarios, puede reutilizar un viejo equipo como un servidor o como un dispositivo de almacenamiento de la red.

Con FreeNAS, puede convertir su viejo PC en un dispositivo de almacenamiento vinculado a la red. En cualquier caso, no se trata simplemente de enchufar un PC a una red y ponerlo en marcha. Muchos sistemas de sobremesa no han sido configurados para ser unos servidores efectivos o sistemas de almacenamiento. Principalmente por una razón, utilizan demasiada energía. Por ello, usted querrá, por ejemplo, configurar la gestión de la energía de la BIOS de modo que los ventiladores refrigeren de modo silencioso, si es que cuenta con esa opción. Además, necesitará configurar el sistema operativo de modo que no se apague en momentos inoportunos e incluso deberá ponerlo en marcha en modo de bajo consumo de energía cuando no se esté utilizando activamente.

Tenga en cuenta que probablemente deseará ejecutar el servidor “headless”, es decir, sin monitor y sin teclado ni ratón. Si bien necesitará un dispositivo de visualización y de entrada para su configuración inicial, asegúrese de que el sistema funciona apropiadamente sin ellos. Deberá tener un reinicio programado en el caso de que el sistema se detenga durante el inicio, por ejemplo, si no detecta el teclado. Sería, cuando menos, muy molesto.

Además, el sistema operativo de un PC no es el más apropiado para aplicaciones de almacenamiento, particularmente si se trata de múltiples usuarios. Aunque Windows XP, Vista o Windows 7 pueden actuar bien como repositorios de almacenamiento para un par de usuarios, tendrá tomarse el tiempo necesario para crear cuentas de usuario para cada persona que pueda necesitar tener acceso al sistema. E incluso en algunos casos, deberá establecer cuotas de almacenamiento.

También puede utilizar Windows Home Server, pero le costará unos 75 euros. Es la mejor opción, utilizar un sistema operativo de red apropiado. Sin embargo, Windows Home Server además de costarle dinero, podría darle problemas con el viejo hardware.

Ante eso, FreeNAS puede ser una alternativa. Se trata de un software de código abierto diseñado para convertir un PC en un dispositivo de almacenamiento en una red. Está basado en FreeBSD, una variante de Linux. Si no está seguro de comprometerse con un sistema operativo desconocido, FreeNAS puede descargarse en versión LiveCD. Éste es un archivo que, cuando se graba en un CD, se arranca desde la unidad óptica y funciona completamente desde la memoria. Así, puede mantener su viejo PC en el disco duro hasta que usted decida que FreeNAS se ajusta a sus necesidades.

2.- Dónelo a una escuela local

Si su PC no es demasiado arcaico, puede contemplar la posibilidad de donarlo a una escuela local o a un centro de día, por ejemplo. En el peor de los casos, podría ir a parar al laboratorio de informática del instituto y ser utilizado como banco de pruebas para ser montado y vuelto a montar por los estudiantes.

Si finalmente decide donarlo a un colegio o a una guardería, considere la posibilidad de comprar algún que otro paquete de software educacional de bajo coste y preinstálelo antes de darles el equipo. Además, al comprar un nuevo equipo, querrá eliminar todo el software del viejo y reinstalarlo en el nuevo. Eso sí, asegúrese de incluir toda la información sobre licencias del software.

3.- Conviértalo en un centro de experimentos

Seguro que ha escuchado hablar de Ubuntu y quizá le pique la curiosidad y quiera probarlo, pero la idea de tratar de crear un sistema de arranque dual en su PC le preocupa. No le dé más vueltas, puede experimentar las ventajas de esta distribución Linux en su viejo PC.

Le ha echado un vistazo a Ubuntu y le ha encantado. Lo bueno de Linux es el soporte integrado para viejo hardware, de modo que su instalación suele ser muy sencilla. De hecho, instalar Ubuntu suele ser muchas veces más fácil que instalar Windows. Y además, hay una gran cantidad de software libre Linux a la espera de ser probado.

Si usted es de los que tienen los suficientes conocimientos de tecnología y una clara inclinación por los “retoques” podría intentar crear un Hackintosh, es decir, un PC en el que se puede trabajar con MacOS X. Puede hacerse, pero no es una tarea sencilla. La principal página web de Hackintosh puede ser un buen punto de partida, pero le espera un largo camino lleno de obstáculos por delante. Ah, además, tendrá que pagar por hacerse con una copia legal de MacOS X.

Asimismo, un número de sistemas operativos basados en UNIX están disponibles, que van desde FreeBSD o PC-BSD a OpenSolaris, basado en la versión de Sun Microsystems de UNIX

4.- Déselo a un familiarpc

Todos hacemos este tipo de cosas en algún momento, pero más aún los fanáticos de la tecnología, que enseguida quieren hacerse con nuevas adquisiciones. Seguro que usted tiene algún familiar que no necesita un equipo de última generación y que se conforma con tener un equipo de hacer unos años. Eso sí, desde aquí no le recomendamos que lo haga con sus propios hijos, pues muchas veces ellos necesitan más potencia que nosotros para sus juegos y programas fotográficos.

También le advertimos que dar un ordenador a un miembro de su familia puede estar lleno de peligros. A partir de ahora usted será su persona de soporte técnico de la familia