VIDA Y HOGAR DIGITAL | Artículos | 20 FEB 2017

¿Afectan las ondas electromagnéticas de los teléfonos móviles a nuestra salud?

En la actualidad, estamos expuestos a campos electromagnéticos producidos por el uso de teléfonos móviles y redes WIFI. Aunque estos dispositivos transmiten radiofrecuencias de baja potencia, hay personas que dicen padecer la llamada "hipersensibilidad electromagnética".
campos electromagnéticos y salud
Patricia Figuero

En la actualidad, los teléfonos móviles están casi tan presentes en nuestra vida como nosotros mismos. Nos referimos, a los países con un moderno sistema de telecomunicaciones, donde podría decirse que los smartphones se han convertido en una especie de apéndice más de nuestro propio yo. Precisamente por eso, y con respecto a otras épocas, han crecido considerablemente las emisiones artificiales asociadas a los campos de baja frecuencia. Hablamos, entre otras cosas, del cableado eléctrico, los transformadores, el uso de electrodomésticos, etc. además de otras radiaciones de alta frecuencia, que son la base de las comunicaciones inalámbricas como la telefonía móvil o las redes WIFI.

En muchos países del mundo, más del 50% de la población utiliza teléfonos móviles y es por ello que cuando pensamos en los campos electromagnéticos producidos por su uso se hace necesario investigar, comprender y analizar las consecuencias negativas que podrían tener para nuestra salud. Las informaciones aparecidas en ese sentido a menudo son contradictorias debido, principalmente, a una falta de investigación rigurosa y a una percepción del riesgo distorsionada.

En valores altos de intensidad y exposición, estas emisiones se han relacionado con ciertos problemas de salud como pueden ser falta de concentración, insomnio, stress, dolores de cabeza, agitación nerviosa e incluso enfermedades como la Lipoatrofia (disminución del tejido adiposo -grasa- situado bajo la piel). Aunque lo cierto es que no hay estudios que ratifiquen 100% estos datos.

En el año 2011, en un encuentro puesto en marcha en Lyon por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 31 expertos de 14 países revisaron y analizadon los datos científicos relacionados con los campos electromagnéticos y llegaron a la siguiente conclusión: "las radiaciones electromagnéticas de los teléfonos móviles han de ser clasificadas como posible carcinógeno para las personas".

Sin embargo tiempo después, concretamente en el 2014, desde la propia OMS explicaban que cuando se habla de ondas electromagnéticas hay que tener en cuenta aquellos casos en los que puede causar ionización en el cuerpo humano, afirmando lo siguiente: "Los teléfonos móviles se comunican entre sí emitiendo ondas de radio a través de una red de antenas fijas denominadas Estaciones Base. Las ondas de radiofrecuencia son campos electromagnéticos pero, a diferencia de las radiaciones ionizantes, como los rayos X o gamma, no pueden escindir los enlaces químicos ni causar ionización en el cuerpo humano".

No hay que olvidar que los teléfonos móviles transmiten radiofrecuencias de baja potencia, debido a que funcionan en un intervalo de frecuencias de entre 450 y 2700 MHz, con un pico potencia entre de 0,1 y 2 vatios. Los dispositivos transmiten energía únicamente si están encendidos. Además la potencia y la exposición del usuario a las radiofrecuencias disminuye al alejarse del dispositivo. Esto significa que estaríamos menos expuestos si por ejemplo estamos escribiendo un mensaje de texto (con el móvil alejado de nosotros unos 30-40 cm) que si tenemos el móvil cerca de nuestra cabeza.

Los principales efectos a corto plazo, en lo referente a nuestra interacción con la energía radioeléctrica, se manifiestan mediante el calentamiento de los tejidos. Cuando hablamos de las frecuencias utilizadas por los teléfonos móviles, la mayor parte de esta energía es absorbida por la piel y otros tejidos superficiales, por lo que el aumento de temperatura en el cerebro o en otros órganos del cuerpo será insignificante.

A día de hoy, eso sí, continúa generando controversia la llamada "hipersensibilidad electromagnética". Hay quienes la consideran enfermedad, mientras que otros la califican como invento. Las personas que la sufren hablan de una gran variedad de síntomas derivados de la exposición a campos electromagnéticos de baja intensidad como antenas de telefonía o líneas de alta tensión. Desde ciertas instituciones médicas se habla de sintomatología real, aunque se duda de que esté causada por estos campos electromagnéticos.

En cualquier caso, y hasta que haya estudios concluyentes sobre el tema, ¿qué tal si tratamos de relacionarnos de manera moderada con nuestros smartphones y conexiones WIFI?

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