VIDA Y HOGAR DIGITAL | Noticias | 18 OCT 2013

Ethernet y su próximo desafío: los 400 Gigabit

Ethernet es, en cierto modo, víctima de su propio éxito y justo en este momento afronta un importante desafío que puede ser crucial para su futuro: los 400 Gigabit. Definir el estándar que dé lugar a la siguiente generación Ethernet resulta más complicado que nunca, ante la diversidad de actores y necesidades que entran en juego.
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Stephen Lawson. IDG News Service

El proceso de desarrollo del estándar de Ethernet a 400 Gigabits llevará tiempo y no estará exento de problemas. Esta es una de las conclusiones que se han extraído sobre este tema que fue sometido a análisis durante la celebración esta misma semana del Technology Exploration Forum, organizado por la Ethernet Alliance en Estados Unidos.

Hoy, con los miles de millones de dispositivos Ethernet que se utilizan actualmente en todo el mundo, resulta mucho más difícil definir una especificación que satisfaga a todos. Lo ha reconocido el propio presidente del grupo de estudio de este tema dentro de IEEE, denominado 802.3 400Gbps. John D' Ambrosia, al afirmar que, incluso en su seno, hay implicada  “una enorme diversidad de gente”.
Eso puede convertirse en un freno para el acuerdo, ya que es preciso alcanzar el 75 por ciento de aprobación de los implicados para ratificar una norma. Y aunque alguno de ellos reconoce que la velocidad es lo último que se busca, muchos fabricantes de redes tienen necesidades distintas y, por tanto, también discrepan en los tiempos.
La complejidad de la tarea no ha dejado de aumentar desde el último proceso de normalización, que dio a luz el estándar 802.3ba, que vino a cubrir tanto los 40 como los 100 Gigabit Ethernet, según ha reconocido este directivo. Ese proyecto comenzó centrado únicamente en un estándar de 100 Gbps, que es el que prefieren los proveedores de servicios. Sin embargo, se amplió para abarcar los 40 Gbps, velocidad a la que están acostumbrados los servidores corporativos, incapaces de lograr velocidades más altas.
Si la experiencia 802.3ba sirve de guía, la siguiente norma -que se llamará 802.3bs- probablemente no se ratificará hasta el primer semestre del 2017, reconoció D' Ambrosia, si bien este plazo puede parecer un tanto agresivo para algunos expertos, que consideran que el camino hacia los 400 Gigabits será esta vez mucho más difícil.
Una de las preguntas clave a la que debe responderse es qué enlaces utilizar para alcanzar la siguiente fase de velocidad. Los enlaces pueden tomar la forma de múltiples fibras, longitudes de onda óptica u otras conexiones. Esto era relativamente fácil con 802.3ba, el estándar 40-100-Gigabit, aseguró Dale Murray, analista de la firma de investigación Light Counting. La razón es que los ingenieros que desarrollaron el estándar utilizaron múltiples interfaces Ethernet, de 10-Gigabit, la anterior marca en cuanto a velocidad Ethernet, que ya estaba disponible comercialmente, por lo que no se crearon muchas nuevas tecnologías, sino que era más un reto de empaquetar esas tecnologías.
Diferentes alternativas
Para lograr los 400Gbps, los expertos necesitarán nuevas interfaces, que sean como piezas de construcción rápidas de utilizar. Hay varias posibles opciones, todas ellas con diferentes ramificaciones, han explicadolos participantes en este evento en EE.UU. Las cuestiones a despejar van desde los costes, los tipos de fibra o cables a utilizar hasta las distancias y disponibilidad tecnológica.
La mejor manera de llegar a los 400 Gigabit Ethernet sería uniendo cuatro interfaces de 100 Gigabits, explicaron D' Ambrosia y otros expertos que creen que es el mismo sistema que se utilizó con el anterior estándar y que permitiría aprovechar las dinámicas ya generadas.  
Aquello permitió que los proveedores fueran capaces de desarrollar interfaces de 40Gbps a partir de 4 enlaces 10 Gigabit Ethernet. Esto ofreció a los compradores la posibilidad de resolver sus actuales y futuras necesidades e impulso el crecimiento en ventas de interfaces de 40Gigabit, lo que redundó en una caída de los costes de cada componente. "Fue un resultado útil que ocurrió de forma natural", indicó Murray.
Las opciones actuales pasarían por el uso de ocho conexiones de 50 Gbps o 16 de 25Gbps. Sin descartar cualquier otro planteamiento concreto, Murray advierte de los riesgos de impulsar una tecnología antes de tiempo y que no coincida con las necesidades actuales o futuras del mercado. Si los compradores no ven el valor de la tecnología no habrá suficiente volumen de negocio y la industria deberá esperar aún más tiempo para llegar a los 400 Gigabit Ethernet, concluyó.
 

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