VIDA DIGITAL | Artículos | 06 MAY 2016

Almacenamiento digital: el límite de capacidad con tu Smartphone

¿Qué necesitas saber a la hora de comprar un Smartphone? La capacidad de memoria disponible es básica para instalar aplicaciones y juegos, y para alojar toda una serie de contenidos digitales de uso diario u ocasional.
Marc Corredera

La capacidad de almacenamiento a nivel local es una de las características en la que uno debe fijarse si se adquiere un ordenador, un tablet, un reproductor de música digital o un Smartphone. ¿A caso no vivimos en la era digital?

Lo servicios de almacenamiento en la nube como Dropbox, OneDrive y Google Drive, entre otros, no son una mala solución cuando se tiene intención de compartir un conjunto de ficheros, de mayor o menor peso, ya sea con un destinatario especifico o un grupo de usuarios. En cualquier caso, están lejos de ser una herramienta de uso regular para satisfacer las necesidades de una persona para el almacenamiento de contenidos digitales.

¿Debe uno descuidar el apartado memoria al comprar un nuevo teléfono móvil? No, y más aún si se quiere exprimir el terminal en toda función que sea capaz de desempeñar. Son muchas las ocasiones en las que me he encontrado un mensaje emergente anunciando que la memoria interna está casi llena o preguntas en mi canal de YouTube a cerca de la forma de trasladar aplicaciones a una tarjeta micro SD.

 

Memoria interna única, el peligro de no ser flexible

Escoger un Smartphone en el que no se pueda ampliar la capacidad de almacenamiento con tarjeta micro SD es un peligro, sobretodo para quienes tengan la mala suerte de no escoger con acierto y se dejen guiar por el precio: con los iPhone y los Samsung Galaxy S6 series, la diferencia entre 32GB y 64GB la puede marcar un extra en precio entre 50 y 100 euros.

¿Te parece que es mucho una capacidad de 16GB o 32GB? En realidad es menos de lo deseable, pues en la práctica a penas quedarán libres para contenidos propios entre 9GB y 11GB en el primer caso, y entre 20GB y 22GB en el segundo. Hay que pensar muy bien en cuál va a ser el uso del teléfono. pues es preferible gastar un poco más para evitar sorpresas a medio plazo: un sólo juego con gráficos de calidad, como Real Racing 3, ya puede absorber en torno a unos 2,2GB. 

¿Por qué queda menos espacio libre del que se marca en una hoja de especificaciones o en la propia caja del teléfono? En realidad sí hay esa capacidad de memoria anunciada por la marca, pero eso no quiere decir que sea toda de libre disponibilidad: el sistema operativo reserva una parte para actualizaciones, otra para la propia interfaz y extras de software, y luego está esa colección de aplicaciones pre-instaladas.

Una de las cosas que el usuario puede no controlar tiene que ver con la memoria caché y los datos que una aplicación va acumulando a lo largo del tiempo: las copias que se generan al tomarse una foto con la aplicación de Instagram; los vídeos y las fotos descargados recibidos de un contacto o de un grupo de whatsapp; o los anexos que se abren de mensajes de correo electrónico. E incluso a veces, me pasó una vez con el apartado de contactos, un bug del software puede llegar a acaparar GB de memoria.

En el software de muchos teléfonos móviles se incluye una aplicación que permite gestionar y eliminar con un sólo clic esos archivos temporales o datos remanentes que no son necesarios en el uso diario del terminal: incluso se llegará a identificar las aplicaciones duplicadas o aquellas no abiertas desde hace mucho tiempo. 

Tarjetas micro SD, huyendo de los límites

Samsung ha recticado con el Galaxy S7 su estrategia de seguir los pasos de Apple, que consistía en limitar las opciones en almacenamiento con sus Galaxy S6 de 32GB, 64GB y 128GB. El buque insignia de la marca coreana ha vuelto a dar flexibilidad al poder utilizar una tarjeta micro SD, que es lo más lógico del mundo teniendo en cuenta la gran cantidad de contenido digital que podemos querer tener siempre a mano.

Una solución de almacenamiento externo es un auténtico salvavidas para los móviles de gama de entrada y gama media. ¿Qué ventajas aporta? Es básico para quienes compran teléfonos económicos, con apenas 8GB de memoria interna total: tener una tarjeta micro SD permitirá liberar espacio con el fin de reservarlo a aplicaciones y juegos. Las fotos y los vídeos tomados con el móvil es preferible que se guarden automáticamente en la tarjeta de memoria.

En mi caso en particular, aunque utilizo un Smartphone con 32GB de memoria interna, tengo instalada una tarjeta micro SD de 64GB, en la que llevo siempre más de 20GB en música MP3 y flac, realizo copias de seguridad de fotos tomadas con el móvil y donde, de vez en cuando, llevo capítulos de series de TV en formato DivX por si me voy de viaje a alguna parte. 

Otra de las ventajas de utilizar un Smartphone abierto a utilizar una tarjeta micro SD es que hay un importante ahorro. En Amazon, una memoria de 64GB puede llegar a costar entre 16 y 19 euros, ya sea de Kingston, SanDisk o Samsung: incluso a fecha de este artículo, hay disponible una memoria de SanDisk de 128GB por menos de 40 euros. 

¿Cuál es la diferencia en precio entre un móvil de 32GB y otro de 64GB? Puede variar entre 50 y 100 euros, según ofertas y lugar de compra: y si se quiere optar a una versión con 128GB, el extra a pagar superará los 100 euros. ¿Quieres más motivos para apostar por la flexibilidad? Los teléfonos con cuerpo unibody tiene un acceso lateral para alojar la memoria externa, lo que contribuye a facilitar el intercambio en caso de tener varias tarjetas micro SD. 

Otras soluciones para ampliar la memoria

¿Qué otras opciones tiene el usuario de cara a ampliar la capacidad de almacenamiento en su Smartphone o, por qué no, al utilizar su tablet? Uno de los accesorios que pueden interesar es la memoria USB con conexión dual USB-micro USB (o USB C): un accesorio súper compacto que, además, no sólo cumple bien para la reproducción de contenidos sino también con el objetivo de realizar copias de seguridad o trasladar archivos de cierto peso.

Yo he utilizado en ocasiones este tipo de memorias, incluso para dar más cancha a un Meizu MX5, que solamente trae una memoria interna de 16GB: la limitación de espacio es un problema en este terminal, pero lo salvo bien con uno de los accesorios que tengo de Kingston. No es el tipo de accesorio cómodo en todas las ocasiones, por que sobresale del extremo del teléfono, pero es perfecto si se necesita escuchar música de uso poco frecuente o ver algún que otro capítulo de una serie de TV descargada de la Red.

¿Existe alguna otra alternativa? Sí, que puede ser incluso mejor que la anterior si necesitamos acceder a ciertos contenidos en casa, en la oficina o incluso si estamos en medio del campo: me refiero a los lectores de medios con conectividad Wi-Fi y batería integrada. Yo cuento con el Kingston MobileLite Wireless G3 y el PNY Wireless Media Reader, a los que se podrá conectar una memoria USB o disco duro externo, y una tarjeta SD (o micro SD con adaptador). 

Estos dispositivos son muy prácticos, ofrecen mayor libertad de uso respecto a las memorias USB con conexión dual, y considero que son más potentes al ser compatibles con variedad de soportes físicos: bastará con conectar el teléfono móvil a la red Wi-Fi generada por el lector de medios, instalar la aplicación correspondiente y luego ya reproducir contenidos tan habituales como vídeos DivX o música MP3. 

Los dispositivos "Wireless" mencionados son compañeros ideales para dispositivos como el iPhone, iPod Touch y iPad, así como otros teléfonos móviles y tablets con Android que no tienen una ranura en la que alojar una tarjeta de memoria. 

Recomendaciones

Reconozco que a veces no se puede optar al teléfono que uno desea, y que el sobre precio que hay que pagar no está en línea con el presupuesto del que se dispone. Por suerte, los principales fabricantes de accesorios salvan las inconveniencias con productos prácticos, de sencilla instalación e intuitivo manejo. 

¿Quieres un par de recomendaciones? Si tu teléfono móvil admite tarjeta micro SD, procura reservar la memoria interna solamente para aplicaciones y juegos, y trasladar el resto de contenidos al medio externo: ten en cuenta que, al rozar los 200MB o 300MB en memoria interna restante, algunas aplicaciones pueden dejar de funcionar correctamente al no tener espacio suficiente de uso temporal.

Por otro lado, no recomiendo comprar móviles con memoria interna de 4GB o 8GB, capacidades propias de terminales de gama de entrada que quedan cubiertas enseguida una vez instaladas las aplicaciones principales, copiado algo de música MP3 y tomadas algunas fotos. Hoy en día, aunque a penas se utilice el terminal para redes sociales y llamadas, no deberíamos considerar tener menos de 16GB. 

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