TI CORPORATIVA | Noticias | 29 SEP 2014

Microsoft intenta cerrar la era Windows 8

Tras dos años con Windows 8, Microsoft empezará este martes una nueva era para su sistema operativo si, como se espera, anuncia una versión previa de próxima gran edición de Windows durante un evento con clientes empresariales.
Logo Windows
Juan Carlos Perez, IDG News Service


Tras el éxito de Windows 7, Windows 8 no recibió la misma buena crítica y muchos usuarios no valoraron positivamente su interfaz de usuario, especialmente el consumidor final. Además, entre las empresas, encontró resistencia a la actualización, ya que muchos responsable de TI se aferraron a un Windows 7 muy estable y que no confundía a los usuarios con una interfaz optimizada para tablets.

 

Quizás por eso, todo apunta a que esta nueva generación, llamada de forma no oficial Windows Threshold o Windows 9, mostrará una marcada vocación profesional, muy centrada en el mundo de los negocios.

 

A finales de 2013, había casi 715 millones de copias de Windows instaladas en  empresas en todo el mundo, y más de la mitad eran de Windows 7, según IDC. Unos 224 millones eran Windows XP y casi 40 millones, Vista. Poco más de 16 millones eran Windows 8.

 

Sin embargo, Windows 8 fue mejor en el mercado de consumo, con 117,2 millones de copias en 2013, a pesar de que también se quedó por detrás de las cifras de Windows 7, que tenía 322 millones, apunta IDC.

 

Ahora, con esta versión tratará de atraer al segmento empresarial y hay unas cuantas áreas en las que Microsoft puede hacerlo bien con Windows 9 para atraer a las empresas. El más obvio, la interfaz de usuario. Cuando llegó Windows 8 en octubre de 2012, a muchos usuarios no les gustó el cambio radical de la interfaz táctil, pero tampoco el escritorio tradicional alternativo para ejecutar aplicaciones Windows 7 que carecía de características familiares como el botón y el menú de inicio. Los usuarios también se quejaron de que el proceso de cambio entre la interfaz Modern y el desktop era burdo y errático.

 

El problema fue la decisión de Microsoft de convertir a Windows 8 en un sistema operativo que se pudiera utilizar con pantallas táctiles y con ratón y teclado, al contrario que Apple o Google, que disponen de sistemas operativos diferenciados para smartphones y tablets, y PC y portátiles.

 

En este intento, no consiguió ofrecer la experiencia de usuario adecuada, ya que muchos usuarios pensaron que era complicado de utilizar, especialmente los que lo utilizaban con ratón y teclado. Y esas quejas no se resolvieron del todo, y ahora tiene dos opciones: abandonar el concepto de un único sistema operativo para dispositivos táctiles y PC convencionales separándolo en dos productos diferentes, o centrar sus esfuerzos en armonizar las dos interfaces.

 

Si tenemos en cuenta que los ejecutivos de Microsoft son grandes defensores de dispositivos Windows ‘híbridos’, que puedan funcionar como tablets o portátiles como Surface Pro 3, es probable que con Windows 9 opte por la estrategia de un sistema operativo único.

 

De ser el caso, entonces necesita asegurarse de que la interfaz es completamente adaptable y que sepa automáticamente qué dispositivo está utilizando el usuario.

 

Por otro lado, expertos del sector también sugieren un proceso de transición más suave que el protagonizado por XP, Windows 7 y Windows 8, porque las migraciones pueden implicar procesos complejos como hacer copias de seguridad manuales y reinstalar datos y aplicaciones. En este sentido, Michael Silver, analista de Gartner señala que “modernizar o mantener Windows sebería ser como mantener un smartphone”.

 

Otro tema relacionado es que Microsoft debería ralentizar su agenda de actualización para que las organizaciones puedan acompasarlo con su estrategia de negocio y clarificar mucho más la hoja de ruta con respecto al sistema operativo.

 

Además, hay que responder a varias dudas, como lo que va a suceder con Windows RT, la versión de Windows 8 para dispositivos con chips ARM. Algunos observadores de la industria han especulado sobre la posibilidad de que Microsoft no mantenga Windows Phone y Windows RT como sistemas operativos separados.

 

Windows Phone vio caer su participación en el mercado smartphone al 2,5 por ciento en el segundo trimestre de 2014, frente al 3,4 por ciento de un año antes, según IDC. Mientras, Windows tiene el 2,1 por ciento del mercado de sistemas operativos en tablets, según Gartner.

 

Estas cifras muestran cómo Microsoft ha fallado en los últimos dos años en sus intentos por mejorar su posición en ambos segmentos, la misión principal que se plantearon tanto Windows 8 como Windows Phone 8.

 

Con Windows 9, Microsoft lo intentará de nuevo en este singular mercado donde iOS y Android imponen su jerarquía, además de defender su hegemónica posición en sistemas operativos de PC.

 



 

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información