TABLETS | Artículos | 17 OCT 2012

Xerox ColorQube 8900. Multifunción de cera

Tags: Hardware
Oscar García

Aunque las tecnologías de impresión más conocidas son la láser y la tinta líquida, Xerox dispone también de su ya tradicional gama de impresoras de tinta sólida, en la que los consumibles son bloques de cera.



En el caso del modelo ColorQube 8900 se trata de un equipo con prestaciones de multifunción en formato sobremesa, siendo la primera vez que se ofrece un producto de estas características basado en la tecnología de cera. Es una impresora de formato A4 con capacidad para imprimir hasta 44 páginas por minuto y con un volumen de trabajo recomendado de entre 1.000 y 15.000 páginas al mes. En su configuración mínima de serie dispone de una bandeja de papel A4 de 525 hojas, pero se puede ampliar con otras tres bandejas iguales (478 € cada una) y una mas de 1.800 hojas (1.593 €), lo que hace una capacidad total de 4.000 hojas si contamos con las 100 del alimentador manual. Además, cuenta con unidad dúplex automática y grapadora manual integrada. La salida de papel se limita a las 350 hojas de la bandeja estándar, pudiendo acoplarse un módulo de acabado de 650 hojas con grapadora automática (1.115 €).

En cuanto al escáner, dispone de cristal plano y un alimentador automático para hasta 50 hojas, que soporta el escaneado a doble cara.  Puede generar el resultado en JPG, PDF (indexable o no), TIF o XPS, y mandarlo al puerto USB o un email, entre otras opciones.

Combinando ambas opciones dispondremos de una peculiar fotocopiadora de cera. Además, también dispone de función de fax, y cuenta con funciones de seguridad para impresión confidencial, autenticación, etc.

El control de todo el equipo se realiza desde una pantalla táctil en color de siete pulgadas, cuya respuesta resulta algo lenta. La impresora cuenta con la plataforma Xerox EIP que permite instalar aplicaciones, directamente accesibles desde esta pantalla, que facilitarán el uso de las funciones más habituales.

La resolución de la impresora es de 2.400 ppp lo que, unido al acabado de la cera, ofrece una calidad de imagen excepcional, con colores brillantes y una cobertura del papel muy alejada de lo que puede proporcionar la tecnología de inyección de tinta líquida.

En cuanto a su velocidad, sometida a nuestro habitual test con un lote de documentos de 50 páginas de diferentes tipos, logramos una velocidad media real de 7,3 páginas por minuto, cuando imprimimos en color en la configuración por defecto a una cara, que sube a 15,5 páginas por minuto si optamos por hacerlo solo en negro.

Xerox sólo comercializa este modelo asociado al plan de precios Color Híbrido, basado en coste por uso, pero en el que se tiene en cuenta no sólo si se imprime en negro o en color, sino también la cantidad de color que se utiliza, de manera que cueste más barata una página en negro con un logotipo, que otra a todo color. Así, se establecen tres niveles de facturación, según la cantidad de color empleada, quedando un coste para páginas en negro (aunque lleve algún toque de color) de 0,71 céntimos, uno de color completo de 7,68 céntimos, y una nueva tarifa intermedia para páginas con uso moderado del color, que se cobran a 3,18 céntimos.



Luces y sombras de la tinta sólida


Con esta tecnología, la tinta se presenta en forma de pequeños bloques sólidos de cera de cuatro colores, que se colocan en unos carriles en el interior de la impresora, pudiendo apilar varios de ellos en cada carril. La impresora se encarga de calentar la cera hasta hacerla líquida para imprimir con ella. Simplemente de este modo de presentación se derivan algunas ventajas, y posiblemente la mayor de ellas es la limpieza del sistema. En esta impresora no podemos hablar de un “cambio de cartuchos”, pues no hay nada que cambiar, cuando la tinta se va consumiendo el carril queda libre para añadir un nuevo bloque de cera, que tiene tinta y sólo tinta, sin que exista un cartucho que desechar. Xerox cifra la reducción de residuos nada menos que en un 90%. Además, evitaremos mancharnos con vertidos accidentales de tinta o de tóner, lo que también permite que cualquier usuario pueda añadir tinta cómodamente y sin precauciones especiales. Además, la tinta sólida ocupa mucho menos que cualquier juego de toners de una impresora en color, por lo que su transporte y almacenamiento también es más económico.

Como tareas de mantenimiento, periódicamente tendremos que vaciar la bandeja de residuos en cualquier papelera, pues los restos de tinta no usada se van acumulando y se solidifican al enfriarse, pero son completamente inocuos.

Donde la tecnología de cera está en desventaja es en el consumo eléctrico durante su uso. Cada vez que la impresora se enciende necesita calentar la cera y desperdicia una parte. Para evitar este consumo de tinta, el fabricante recomienda dejar la máquina siempre encendida. El problema es que, aunque entre en modo de ahorro de energía, el consumo es más elevado que en una máquina láser. Según nuestras mediciones, que coinciden con las propias cifras de Xerox, el consumo de electricidad durante el uso es del doble que el de una máquina láser equivalente. Aunque Xerox asegura que quedaría sobradamente compensado considerando el ciclo de vida total, desde la fabricación, hasta el reciclado, como se ve en el gráfico de la derecha.



ColorQube 8900 | Xerox

4 estrellas

P.V.P: 5.000 EUR.

LO MEJOR

- Calidad

- Comodidad

LO PEOR

- Consumo eléctrico

- Ruidosa

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