TABLETS | Artículos | 25 SEP 2014

Samsung Galaxy Tab S: Análisis y rendimiento

Conscientes de que tenemos entre manos la tableta más avanzada que Samsung ha fabricado hasta el momento, al menos en lo que se refiere a tecnología de pantalla Super AMOLED, vamos a ver si todo su potencial y calidad de visualización justifican su alto precio.
Samsung Galaxy Tab S
Alfonso Casas

Samsung vuelve a reinventarse con la llegada de la tableta Galaxy Tab S cuyo grosor es de apenas 6,6 milímetros frente a los 7,9 mm de la Galaxy Tab 4, siendo la envidia de cualquier otro smartphone o tableta del mercado. A esto hay que añadir la ligereza de la misma, que apenas es de 465 gramos, lo que agradecerán aquellos usuarios que la utilizan para todo tipo de funciones, ya sea ver vídeos o leer un libro en el transporte público. A pesar de su tamaño, mantenerla sujeta con una sola mano durante un determinado período de tiempo no nos causará un trauma. Ahora nos gustan más sus bordes y esquinas redondeadas.

 

 

Mejora en diseño

Personalmente, en diseño solo encuentro un hecho en su contra, y es que las botoneras de activación de pantalla y volumen apenas sobresalen del marco, con lo que en numerosas ocasiones he tenido que localizarlos con la mirada para poderlos pulsar. No obstante, si utilizas la tableta junto a su SmartCover, la pantalla se activará sin necesidad de pulsación. Su panel trasero está fabricado de material de plástico, y apreciamos cuatro ranuras circulares para poder adherir la funda oficial fabricada por Samsung. Es evidente que el chasis no ofrece los acabados sólidos que pueda aportar el aluminio, pero esto permite aligerar el dispositivo.

 

 

A nivel de conexiones, valoramos muy positivamente la inclusión de la ranura microSD que admite tarjetas de hasta 128 GB, la conexión microUSB compatible con MHL para compaginarla con la salida HDMI, así como transmisor de infrarrojos para utilizar la tableta a modo de mando de control remoto universal. La inclusión de lector de huellas digitales le da un gran valor a la Galaxy Tab S. Está montado sobre el botón de inicio y funciona del mismo modo que el escáner que hemos visto en el Galaxy S5.

 

 

 

La pantalla, su valor más preciado

Su pantalla de visualización Super AMOLED es de 10,5 pulgadas, manejando resoluciones super altas de 2560 x 1600 píxeles. Junto a su hermano menor con pantalla de 8,4 pulgadas, son las únicas tabletas del mercado que han integrado este tipo de panel. Visualmente, es posible comprobar como las imágenes y vídeos adquieren un nuevo nivel de detalle que se encuentra por encima de lo que hasta ahora hemos podido apreciar en los dispositivos con paneles de tipo IPS, como es el caso del iPad de Apple o la Xperia Tablet Z2 de Sony, añadiendo infinidad de detalles a las escenas que habitualmente se muestras más oscuras y en las que resulta más difícil discernir entre detalles según el ojo humano.

 

Las pantallas de este tipo basadas en tecnología AMOLED, a diferencia de las IPS, cuentan con píxeles que emiten su propia fuente de luz, la cual puede desactivarse para conseguir una reproducción fidedigna de los negros. En las pantallas LCD que utilizan una luz de fondo para iluminar todo el panel, cuando la pantalla está encendida, los negros tienden a mostrarse grises.

 

Aunque Samsung destaca su modo adaptativo que se ajusta al tipo de contenido que la tableta está visualizando, siempre tenemos la opción de realizar un ajuste personalizado dentro de ajustes de pantalla, con posibilidad de fijar Cine o Foto AMOLED, pantalla adaptable, o visualización básica. En contraposición, parece que los niveles de brillo no son tan intensos como los que podemos detectar en el iPad Air, es algo poco relevante, pero que se aprecia cuando manejamos la tableta en la calle con el sol proyectándose sobre la pantalla de la tableta.

 

En lo que a sus cámaras se refiere, la principal con sensor de 8 megapíxeles está acompañada de un solo flash LED, permitiéndola mejorar en las capturas de vídeo a calidad 1080p. No olvidemos la cámara frontal de 2,1 megapíxeles para videoconferencias, así como la ubicación de sus altavoces con su ubicación frontal en cada lateral, que ahora parecen sonar con mayor intensidad y tener más cuerpo.

 

Notable en Benchmarks

En su interior, destaca la inclusión de un procesador Exynos 5 octa-core a 1,9 GHz de velocidad, el cual cuenta con ocho núcleos (cuatro funcionando a 1.9GHz y otros cuatro en 1.3GHz), 3 GB de RAM, y una asignación de almacenamiento de 16GB. La ficha de especificaciones se asemeja bastante a la de la tableta profesional Galaxy NotePro 12.2, entregando resultados de rendimiento muy similares.

 

 

La habitual prueba de AnTuTu posicionó a la Galaxy Tab S a un nivel de rendimiento intermedio con una puntuación de 18723. Logró completar la prueba de SunSpider en tan solo 478 milisegundos, y obtuvo puntuaciones de 741 y 1.769 en Geekbench 3 con 14 fps en el test de juego GFXBench. Por coger otras referencias, esta misma prueba realizada con el iPad Air nos ofreció un valor de 21 fps, mientras que la Xperia Tablet Z2 de Sony llegó a los 28 fps.

 

Sobresaliente en autonomía

La capacidad de la batería de 7900 mAh nos permitió superar las 12 horas de reproducción de vídeo de manera continuada. Aprovechamos un viaje de trabajo a Shanghái para ponerla a prueba y conseguimos llegar a nuestro destino sin necesidad de recargarla, haciendo un uso intensivo de la misma, especialmente en el apartado de vídeo. Cuando la batería se encontró por debajo del 5 por ciento, la pantalla se atenuó automáticamente y continuó durante otros 35 minutos más. En esta faceta, solo existe un dispositivo por el que se ve superada la Galaxy Tab S, y es el Amazon Kindle Fire HDX, con el que hemos llegado a alcanzar las 16 horas de reproducción de vídeo continuada.

 

 

 

El software y sus Apps

A nivel de software, no podemos negar que Samsung precarga sus dispositivos de ciertas aplicaciones que resultan de lo más interesante. Más allá de su TouchWiz, o del estilo de baldosas FlipBoard que se encuentra de manera permanente a la izquierda de la pantalla de principal de inicio, Samsung ofrece 50 GB adicionales de almacenamiento en Dropbox durante un período de dos años.

 

No olvidemos el modo multiView para poder dividir la pantalla en dos y trabajar con dos aplicaciones, o la característica SideSync 3.0 para ver la pantalla de otro dispositivo Galaxy en la de tu tableta, con posibilidad de arrastrar archivos y compartirlos cómodamente. También podremos contestar a llamadas si lo emparejas con un Galaxy S5. También SmartStay resulta muy útil para los aficionados a la lectura de libros electrónicos con el fin de que la pantalla no entre en modo reposo.

 

 

Veredicto final

La Galaxy Tab S nos ha gustado por muchos factores. En primer lugar, el tamaño tan resolutivo de su pantalla (10,5 pulgadas). Si la acompañas del teclado Bluetooth Galaxy Tab S obtendrás modos de uso más profesionales si te surge la necesidad de hacer un uso intensivo de aplicaciones ofimáticas. La calidad de su pantalla destaca cuando manejamos cualquier tipo de contenido multimedia.

 

 

A pesar de no tener las ventajas de la gama Note y su S-Pen, es un dispositivo con características útiles, más si tenemos en cuenta al buen comportamiento de su batería. Frente a otras soluciones del mercado, tan solo echamos en falta algún tipo de resistencia ante derrame de líquidos y exposición al polvo, algo que encontramos en las tabletas Xperia de Sony. 

 

FICHA TÉCNICA


Precio: 599 euros

Fabricante: Samsung

Web: www.samsung.com/es

Puntuación: 5/5

 

A favor

Visualización de pantalla

Movilidad para uso diario

Autonomía

 

En contra

Acabados mejorables

Rendimiento en gráficos

 

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