SMARTPHONES | Noticias | 30 JUN 2007

Los primeros en tener un iPhone acaparan la atención de los medios

Pete Jensen ha llegado al Apple Store de Arlington, Virgina, con un iPod, un PDA y un teléfono móvil. Espera poder terminar el dí­a con sólo el iPhone. Tal y como comentaba Jensen el pasado viernes por la tarde, "hoy he venido con tres dispositivos en mi bolsillo. M´ñana tendré uno". No es la única persona con ese plan. De costa a costa de los Estados Unidos, tanto los curiosos como los ansiosos hacen cola en las Apple Store y en las tiendas de AT&T para encontrarse entre los primeros que tengan en sus manos el nuevo iPhone.

Macworld

La longitud de las filas varía en cada ciudad; en Arlington, la fila que formada fuera del centro de compras alcanzaba con facilidad las 100 personas antes de que la Apple Store abriese sus puertas a las 6 de la tarde. En la Apple Store del centro comercial Washington Square de Tigard (Oregon), cerca de 50 personas estuvieron en la cola tres antes del lanzamiento del iPhone; y sólo cinco personas estaban esperando en la tienda AT&T más próxima.

¿Qué ha llevado a la mayoría de la gente a hacer cola frente a una tienda para obtener un dispositivo que también pueden comprar en línea? Para la mayoría, ha sido la promesa de un dispositivo móvil mejor del que ya tienen. Jason Miller, un ingeniero de medio ambiente de Arlington, Virginia, quería actualizar su Treo del que ha dicho que “hace todo aproximadamente la mitad de bien de lo que debería hacerlo”.

Gelnn Sparico, un profesor, sonreía al tiempo que mostraba su teléfono LG Electronics del que decía que podría vender por “aproximadamente un dólar” una vez que ya tuviese su iPhone en la mano. Piensa que su actual móvil es pesado y califica la navegación Web como “atroz”, mmientras espera que el iPhone pueda proporcionarle alguna mejora.

Sólo unos pocos han conseguido la gloria efímera de ser los primeros de la fila para obtener el teléfono. En Arlington, dicho honor ha recaído en Kevin Towson, un oficial de policía que llevaba haciendo cola desde las 9 de la tarde del pasado jueves 28 de junio. Townson decía que estaba deseando conectar el iPhone y sincronizar la biblioteca de iTunes después de una noche en la que sólo ha dormido dos horas.
Las dos primeras personas en la fila de la Apple Store de Danbury fueron Giovanni Scaringi (de 28 años de edad) y Oren Krinsky (22 años).

Krinsky, quien llegase en torno a dos horas después de que lo hiciese Scaringi para situarse el segundo en la fila, hizo un pacto con Scaringi para asegurarse de que ninguno perdiese su sitio cuando tuviesen que abandonar su posición para ir a por comida o a los aseos.

Cuando preguntamos sobre cuántos iPhones íban a comprar, ambos indicaron que sólo compraría uno. Tal y como declaraba Scaringi, “Sólo lo quiero para hacer un uso personal, y he pagado 200 dólares de penalización a Nextel hace tres semanas para rescindir mi contrato”.

En el Apple Store de Stockton Street en San Francisco, una de las tiendas enseña de Apple, el profesional de márketing Jerry Taylor fue el primero de la cola. Taylor, quien ha estado haciendo cola desde las 10 de la mañana del pasado jueves 28 de junio, espera poder mostrar a su jefe, un usuario de BlackBerry, cuan bueno es el iPhone.

También hay otra ventaja de ser el primero de la fila además de la obvia de ser el primero que tenga en sus manos el iPhone: también obtienes algo de atención por parte de los medios. Taylor indicaba que ha sido entrevistados más veces de lo que le hubiese gustado por parte de diferentes periodistas de la Web, medios impresos y reporteros de televisión. Mientras que los reporteros de Macworld EE.UU hablan con él durante la mañana del viernes, otros reporteros de Cnet, Wired y Bloomberg están haciendo esperando su turno para poder entrevistarle.

De los diferentes eventos del lanzamiento del iPhone a lo largo de EE.UU:

San Francisco: Una hora antes de que la Apple Store de Stockton Street abriese sus puertas, en torno a 400 personas estaban haciendo fila con una longitud próxima a dos manzanas y media. En la posición número 153, Philippe Bartoszewicz de San Francisco esperaba su turno. “He dicho que el motivo de que estuviese aquí es porque me voy de viaje dentro de unos días y quiero llevarlo conmigo. Pero en realidad es porque estoy obsesionado. No me he dado cuenta de ello hasta que la gente ha empezado a hacer preguntas sobre el dispositivo y me di cuenta de que conocía todas las respuestas.”

Justo delante de Bartoszewicz, Brian Shire ocupa la posición número 152 después de llegar a mediodía y ofrece una explicación mucho más sencilla sobre el por qué estaba haciendo cola: “es mejor que estar sentado todo el día en la oficina”.

Mientras que la gente se agolpaba frente a la Apple Store, la colas en una de las tiendas de AT&T en la parte baja de San Francisco son mucho más cortas. En torno a dos docenas de personas estaban esperando a última hora de la tarde del vierne 29 de junio, con la estudiante de fotoperiodismo Amanda Rybarczyky J. Martin, ambos de 23 años de edad, ocupando las dos primeras posiciones. Los dos empezaron su mañana en la Apple Store, llegando a las 2:30 de la mañana para encontrarse que ocupaban los puestos 60 y 61 de la fila, respectivamente. En vez de esperar, hicieron un viaje de dos manzanas para acercarse a la tienda de AT&T, donde sus posiciones mejoraron significativamente.

Ninguno de los dos piensa utilizar el teléfono que van a comprar, sino que los venderán en eBay.
Según Rybarczyk, “Realmente querré el teléfono en algún momento. Pero quiero esperar a las actualizaciones. Aparte de eso, somos estudiantes, con poco dinero y es mejor que donar sangre.”

Ryan Overdevest, un estudiante de 22 años, fue el tercero en la cola de la tienda AT&T. A diferencia de Rybarczyk y Martin, Overdevest no tiene previsto vender el iPhone que va a comprar. Pero tampoco tiene pensado usarlo. “Me gustaría tenerlo para mí, pero no puedo permitírmelo. Estoy aquí por mi jefe. Fue él quien me envió tan pronto como llegué a trabajar esta maña”.

De regreso a Stockton Street, las puertas de la Apple Store se abieron a las 5:50 de la tarde, e inmediatamente empezaron los rumores entre la gente antes de que se convirtieran en aclamaciones. Una fila de empleados Apple, vestidos de negro, se mezcló con la gente aplaudiendo y jaleando. El tráfico se detuvo.

A las 5:55 los empleados entraron en la tienda seguidos por una armada de cámaras. La gente inició la cuenta atrás hasta las 6 de la tarde y entonces comenzaron a cantar Auld Lang Syne. Justo después de la seis la tienda permitió la entrada de la gente, y los empleados de Apple se alinearon a ambos lados de la escalera, aplaudiendo y jaleando.—Mathew Honan.

New York
En la Apple Store del SoHo de Nueva York había una atmósfera de carnaval a lo largo de toda la tarde, y que llegó al climax cuando la multitud de personas comenzaron la cuenta atrás justo antes de las 6 de la tarde. Durante la última hora, antes de que se abriesen las puertas, un hombre estaba vendiendo incluso posiciones de la parte frontal de la fila a aquellos que se encontraban en los últimos puestos.

En medio de chillidos y aclamaciones, el director de cine Spike Lee fue el primero en entrar en la tienda, diciendo que se encontraba allí por una causa solidaria. Una organización de Nueva York (Brooklyn) denominada Keepa a Child Alive

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