SEGURIDAD | Artículos | 30 MAR 2017

Lo que puede hacer explotar la batería de un smartphone

Más de 7.000 millones de terminales circulan por el planeta, y, de vez en cuando, alguno entra en combustión. ¿Qué puede fallar en una batería de litio?
Lo que puede hacer explotar la batería de un smartphone
Foto (cc): Marco Verch
Manuela Astasio

Peluso, un joven madrileño apodado de esta manera, caminaba el pasado diciembre hacia su coche cuando una explosión sacudió éste antes de llenarlo de humo negro. Al acercarse descubrió que el fuego procedía de la batería auxiliar que utilizaba para cargar su teléfono móvil. Estaba desenchufada, pero completamente carbonizada. Sacarla del vehículo para evitar males mayores a sus mascotas, que se encontraban dentro del mismo, le provocó quemaduras de segundo grado en las manos.

Algo similar le sucedió unos meses antes, en septiembre, a Maribel Peláez, cuando una noche, despertada por sus perros, comprobó que su teléfono había comenzado a arder en la mesa de su cocina, donde siempre lo dejaba cargándose mientras dormía. Algunas llamas alcanzaban un metro de altura, y esta leonesa se quemó apagándolas. Cuando logró apaciguar el fuego descubrió que la batería del móvil estaba reventada.

En julio, una cámara de seguridad de unas oficinas captó el incendio que repentinamente se originó en el teléfono de Ajay Raj Negi mientras se cargaba. En agosto Gareth Clear practicaba ciclismo en la reserva natural australiana de Manly Dam cuando su smartphone, que llevaba en el bolsillo del pantalón, explotó, provocándole quemaduras de tercer grado en la pierna. Son apenas unos ejemplos, y en ninguno coincide el fabricante del dispositivo: el móvil de Maribel Peláez era de Unusual, el de Negi era un Xiaomi Mi4i y el teléfono que le explotó a Clear en la pierna era nada menos que un iPhone 6.

Entre ellos tampoco hay ningún Samsung Galaxy Note 7, el mismo modelo que la compañía coreana tuvo que retirar hace unos meses del mercado, después de que varios terminales explotaran en manos de sus usuarios, como le ocurrió en Tudela a Ignacio Salvatierra, cuando lo dejó cargando de noche en el suelo de su dormitorio.

El número de incidentes documentados no tiene demasiada significación si se compara con la cifra de teléfonos que hay en circulación en el planeta: a finales de 2015 la cantidad de líneas móviles contratadas por los usuarios ya equivalía a la población mundial, 7.300 millones, según datos de la compañía Ericsson. Pero sí demuestra que las baterías de los smartphones pueden fallar, y que a veces, cuando lo hacen, tienen consecuencias explosivas.

¿Por qué puede explotar una batería de litio?

Lanzadas por Sony en 1991, las baterías de litio han sido adoptadas por la mayoría de fabricantes de smartphones por varias razones de peso: la velocidad de carga, mayor que la de una pila convencional, la durabilidad, la ligereza y tamaño reducido de su material y la seguridad que con frecuencia demuestran. Sin embargo, cuando una batería de litio falla, lo hace de forma escandalosa y, en ocasiones, peligrosa.

En una versión muy resumida de su composición, podríamos decir que todas las baterías de litio cuentan con dos electrodos, situados cada uno de ellos a cada extremo de las mismas. Uno, el polo positivo o ánodo, libera electrones, que fluyen hacia el otro extremo de la batería, donde el polo negativo o cátodo los absorbe. Ambos electrodos están separados por una pequeña y fina lámina de polipropileno con perforaciones para que los electrones pasen. Y es importante que lo estén, porque cuando la distancia entre ellos no es la suficiente es cuando comienzan los problemas.

Los especialistas advierten de que, en una batería de litio, los extremos nunca deben tocarse. En el caso del Galaxy Note 7, fue un contacto entre ambos electrodos causado por un error de fabricación lo que provocó el sobrecalentamiento de las baterías, según reconoció la propia Samsung en un comunicado oficial. La compañía surcoreana atribuyó este error a dos de los proveedores que contrató para las baterías, que cometieron distintas negligencias que provocaban cortocircuitos en los terminales. En concreto, fallos en los electrodos y defectos de soldadura que provocaban la combustión y elevaban los riesgos de sobrecalentamiento.

Tras estos incidentes, Samsung elaboró un protocolo para controlar la calidad de sus dispositivos en cada fase de fabricación, del que forma parte un documento con ocho puntos para la seguridad de las baterías. No obstante, cuando la crisis todavía estaba reciente, el analista principal de la consultora Moor Insights & Strategy, Patrick Moorhead, no ocultó su preocupación por los retos de seguridad que exige la fabricación de baterías de litio, ya que los consumidores “están exigiendo dispositivos más delgados y con más duración de la batería”.

A la enorme cantidad de energía que un smartphone utiliza actualmente hay que sumar la prisa que los usuarios, cada vez más enganchados a la Internet móvil, suelen darse en cargarlos una y otra vez. De ahí que los fabricantes se esfuercen por utilizar baterías con tiempos de carga muy pequeños, algo que podría favorecer el sobrecalentamiento, y que, unido a la obsesión por hacer baterías de cada vez menor tamaño, donde resulta más difícil separar correctamente los electrodos, aumenta los riesgos de que, si algo sale mal, el teléfono termine ardiendo.

Y no se puede culpar de todo a los grandes fabricantes. Éstos han advertido en varias ocasiones de los riesgos de utilizar accesorios no oficiales, como cargadores de otras marcas. En 2013, la muerte de la azafata Ma Ailun sobrecogió a China. La joven falleció en pleno vuelo mientras hablaba por su teléfono móvil. La autopsia reveló que la causa había sido electrocución: el teléfono estaba conectado a la red eléctrica mediante un cargador falso, cuyos protectores podrían haber fallado.

En enero de 2016, Olivia Retter, una niña inglesa de 9 años, se despertó con una horrible quemadura en la pierna. Se había quedado dormida junto a un iPhone que estaba cargando y que tenía una funda no oficial. Al elevarse la temperatura del dispositivo, la capa de pigmentos de colores de la carcasa habría provocado una reacción química, responsable de la herida. Grandes marcas y expertos recuerdan la importancia de adquirir dispositivos y accesorios con buenos elementos de protección, que eviten este tipo de accidentes en caso de sobrecalentamiento.

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