MOVILIDAD | Artículos | 25 MAY 2015

Microsoft Surface 3: análisis tras un mes de uso intenso

Golpe de efecto con la nueva Surface 3, que deja atrás su dependencia de Windows RT para ofrecer una experiencia completa con el sistema operativo Windows 8.1, con el lápiz digital S-Pen, así como con una mayor usabilidad para el mercado de gama de entrada. Su precio, más asequible que el modelo Pro, podrían convertirla en la elección de las organizaciones para sus profesionales.
Surface 3
Alfonso Casas

Antes de entrar en detalles sobre las prestaciones y posibilidades que ofrece la nueva hermana menor de la ya conocida Surface Pro 3, conviene aclarar que Microsoft pone fin, de una vez por todas, a su implementación de la versión de sistema operativo Windows RT sobre las tabletas Surface de consumo. De este modo, los aspectos clave de la nueva Surface 3 pasan por el hecho de que utiliza procesadores Intel Atom de mayor potencia que las ediciones anteriores, además de estar basada en el sistema operativo Windows 8.1 con actualización a Windows 10, unificando finalmente el ecosistema de la versión de entrada de gama con la Pro.

 

Para su evaluación, Microsoft nos ha cedido el modelo Surface 3 cuyo precio asciende a 719 euros, la cual lleva 4 GB de memoria RAM, procesador Intel Atom Z8700 a 1,6 GHz de velocidad, así como 128 GB de almacenamiento. La otra versión que dispone de 2 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento se queda en los 599 euros. Ya puestos a hablar de precios, el teclado de tipo Type Cover con retroiluminación de teclas cuesta 129 euros y no está incluido en los precios anteriores, por lo que es una inversión adicional. Junto con cualquiera de las Surface 3, Microsoft brinda al usuario un año de suscripción gratuita al servicio de Office 365 personal, cuyo coste supone un precio de 69 euros.

 

Las comparaciones con la SP3 (Surface Pro 3)

Físicamente, existen diferencias palpables entre la ahora presentada y la edición Pro. La nueva Surface 3 cuenta con una pantalla de 10,8 pulgadas admitiendo una resolución nativa de 1920 x 1280 píxeles, un tamaño inferior a las 12 pulgadas de la Surface Pro 3 en la que la resolución escala hasta los 2160 x 1440 píxeles. Se trata de un extra que resulta interesante para ciertas aplicaciones profesionales, como pueda ser la edición de vídeo o manejando ciertas aplicaciones de CAD en las que se requiere una gran área de visualización. Eso no quita que ambas presenten el mismo formato de pantalla de tipo 3:2.

Una vez aclarada esta diferencia, la otra está relacionada con el kickstand de la tableta. La Surface 3 tan solo admite tres posiciones diferentes, lo que supone una evolución frente a las anteriores versiones de Surface, pero un paso atrás frente al modelo Pro, cuyo kickstand puede posicionarse en cualquier ángulo deseado sin que implique restricciones. Si perteneces al grupo de usuarios que ha podido manejar durante unos instantes la Surface Pro 3, sin duda, notarás como se acentúa esta limitación. Microsoft argumenta que se debe principalmente a conseguir un mayor ahorro en costes, evitando que éstos se eleven.

 

Touchpad mejorado

También hay cosas en las que la SP3 se ve superada por la nueva Surface 3. Un gran punto a su favor es que el teclado Type Cover que emula perfectamente a la del modelo profesional. De hecho, son compatibles por conexión, aunque los tamaños de su pantalla hacen que no coincidan con la pantalla una vez que son plegados. Destacable la implementación mejorada de su superficie “touchpad”, la cual ofrece una respuesta mucho mejor que la que hemos conseguido con la SP3. Aquí se aprecia el desarrollo posterior de la tecnología implementada que hace que la superficie responda al tacto de manera mucho más eficiente.

 

Por su parte, el conector de alimentación de tipo micro USB supone un antes y un después hasta el punto de que podemos recurrir a cargadores de móviles o tabletas para recargar la batería de la nueva Surface 3. Incluso determinadas baterías externas de gran capacidad pueden suministrar la corriente necesaria para alimentar a la batería de la Surface 3 en un momento de necesidad. Recordemos que la versión Pro mantiene el conector propietario de Microsoft.

 

En otro aspecto en que se han equiparado ambas Surface es en las dos cámaras integradas en su pantalla. La frontal de la nueva Surface 3 es de 3,5 megapíxeles, diseñada para utilizarse con Skype o aplicaciones de videoconferencia. Por su parte, la posterior permite capturar instantáneas de 8 megapíxeles, pensando en la posibilidad de capturar vídeo cuando sea necesario como parte de alguna anotación con OneNote. Ambos modelos carecen de Flash, pero puedes pulsar sobre la pantalla para enfocar o manejar elementos particulares de la escena, como pueda ser la exposición automática.

 

Como parece evidente, la manejabilidad de la Surface 3 también es superior por tamaño y peso frente a la versión Pro. Mientras que la Surface 3 pesa tan solo 622 gramos sintiendo que se trata de un dispositivo especialmente ligero, con la Pro se superan los 800 gramos. Aunque no se encuentran en la misma división, el peso del iPad Air es 200 gramos inferior.

 

Usabilidad

Durante nuestras pruebas hemos podido comprobar que el uso del S-Pen se limita a determinados sectores o aplicaciones profesionales, por lo que en la mayoría de las situaciones no se le saca mucho partido. No obstante, sigue resultando muy útil para tomar notas a mano alzada o emplearlo junto con aplicaciones de determinado ámbito profesional. El aprendizaje de sus funciones también hará que acabes utilizándolo en mayor medida. Por ejemplo, la doble pulsación permite tomar una captura de la pantalla, tras lo cual, es posible dibujar un marco para guardar tan solo la parte que nos interese o realizar anotaciones sobre la pantalla capturada. Así pues, la inclusión del lápiz digital en esta versión básica de Surface 3, trasladando la experiencia de uso de la Pro a los usuarios que optan por este modelo de entrada de gama, nos ha parecido de lo más acertado por parte de Microsoft. Aunque no todos los usuarios sacarán el máximo partido a su uso, el S Pen es otro de los grandes motivos por los que la Surface 3 sube enteros como equipo 2 en 1 de gama consumo, incrementando enormemente su funcionalidad frente a la oferta de simples tabletas que hay en el mercado.

 

Base docking station

Los accesorios que complementan la Surface pueden resultar algo caros, pero no podemos negar que dotan al equipo de una funcionalidad extra para sacar el máximo partido al dispositivo. En esta ocasión, la docking station proporciona conexión Ethernet, dos puertos USB 2.0 y otros dos USB 3.0, un salida mini DisplayPort y la de auriculares. La docking no se reclina para facilitar la escritura en la oficina, pero se justifica con el hecho de ser un accesorio pensado para acompañar a la Surface con un teclado, ratón y pantalla adicional, convirtiéndola en un completo sistema de puesto de red para cuando el empleado llega a la oficina, eliminando la necesidad de tener que utilizar un equipo dedicado o adicional a la Surface 3. La docking también abastece de corriente a la Surface cuando ésta queda encajada, por lo que no tendremos que recurrir al cargador habitual. Otro aspecto contemplado es la posibilidad de utilizar candado Kensington para evitar robos o hurtos en ferias o ubicaciones expuestas al gran público.

 

Pruebas de la vida real

Durante mi período de prueba de algo más de un mes, he tenido la oportunidad de poner a prueba su versatilidad y autonomía. Dos viajes de prensa de por medio en los que se hace necesario abordar una jornada completa de trabajo cubriendo presentaciones en las que los periodistas tomamos notas, redactamos, compartimos información en las redes sociales, así como el uso constante del correo electrónico para mantenernos en contacto con compañeros de la redacción, me han permitido comprobar como la Surface 3 responde bastante bien en lo que a autonomía se refiere. Si con un portátil típico se hace necesario buscar un enchufe de carga en un momento dado, la Surface permite tener la mente en otras cosas, sabiendo que con gran probabilidad regresarás a la habitación del hotel sin tener que haber recargado el dispositivo previamente. Para ello, basta con hacer un buen uso de los modos de bajo consumo de energía, reducir el brillo de la pantalla a niveles bajos, y graduar al mínimo la retroiluminación del teclado, lo que no impide que en determinados instantes puedas recurrir a ello para favorecer la escritura.

 

El uso de programas Benchmark como PCMark 8 Home nos permiten sacar conclusiones para poder comparar el rendimiento obtenido con el de otros sistemas similares. En nuestra ocasión, el índice de rendimiento fue de 1383 sin aceleración de hardware, algo lejos de los valores del Asus ZenBook UX305F con el que alcanzamos el valor de 3424. En la sección de Trabajo la Surface ofreció 1717 frente a los 2.393 del Zenbook. Debemos aclarar que mientras la Surface 3 cuenta con procesador Atom x7-Z8700, el equipo de Asus incorpora un procesador Core M de mayor rendimiento.

 

A efectos de manejo, no apreciarás ralentización alguna al saltar entre aplicaciones de uso típico, salvo que te veas en la necesidad de aplicar efectos complejos en Photoshop, o bien, editar vídeo, tareas para las que no está recomendado este dispositivo.

 

La eficiencia del chip Intel Atom integrado en las nuevas Surface 3 refuerza el apartado de autonomía de estos equipos, algo que ya resolvían de manera encomiable sus ediciones anteriores. Según nos afirman desde Microsoft, ha sido un factor clave para optar por este chip, en lugar de dar el salto a las prestaciones superiores que aporta el Core M, en detrimento de un mayor consumo de energía. Así, la nueva Surface 3 puede permitirse el lujo de contar en su interior con una batería de 27 Wh para alcanzar una media según el benchmark MobileMark 2014 de 8,2 horas de autonomía. Como ya hemos destacado en base a nuestro uso diario, manejando los modos de uso de máxima eficiencia energética es posible abordar jornadas completas de trabajo de hasta 10 horas antes de tener que recargar su batería de nuevo.

 

 

Conclusiones

Parece evidente que lo interesante de esta nueva Surface 3 es que a un precio mucho más económico que la de su hermana mayor, la Surface Pro 3, vamos a contar con un equipo 2 en 1 que puede ser utilizado tanto como tableta, como portátil, por su versatilidad ofrecida cuando es acompañada por su teclado. Perdemos en prestaciones al estar basada en un procesador Intel Atom, pero esta última generación parece ofrecer lo que todo usuario o trabajador demanda para las tareas más habituales, como es el caso de manejo de software ofimático, así como un uso del dispositivo ligero para visualizar y consumir contenido.

 

Productiva para las empresas

Microsoft, además, ha añadido un conector de alimentación micro USB muy extendido entre los usuarios por corresponderse al de los smartphone y tabletas, lo que nos ahorra el hecho de tener que cargar con un cargador más en nuestros desplazamientos. El tamaño y resolución de la pantalla de 10,8 pulgadas, mucho más compacta que las 12 pulgadas de la SP3, la convierten en un dispositivo más portátil y manejable para cargar con él a diario. A efectos de batería, a pesar de contar con un chip de mucho menos consumo que los Intel Core de la Surface Pro 3, no garantiza una autonomía muy superior, debido a que Microsoft integra una batería de baja capacidad. En cualquier caso, cumple con creces las expectativas de uso diario a un precio mucho más competitivo que la SP3 que parte de los 859 euros, a pesar de tener que adquirir por separado el teclado y cualquier otro accesorio que se precie. Además, el hecho de utilizar la versión completa de Windows 8.1 (Windows 10 en pocos meses), hace que cualquier organización o empresa pueda instalar las aplicaciones propietarias basadas en Windows, convirtiéndola ahora sí en una solución a medida para empresas. Sin tratarse de una tableta a secas, ni llegar a ser un portátil completo, reúne la parte buena de ambos mundos para ofrecernos la funcionalidad de un equipo convertible 2 en 1 muy válido para infinidad de tareas, siempre que el rendimiento no sea algo prioritario para realizar tu trabajo.

 

FICHA TÉCNICA

Precio: Desde 599 euros
Teclado Type cover: 149 €
Fabricante: Microsoft
Web: www.microsoft.es
Puntuación: 5/5

A favor

Autonomía
Resolución de pantalla
Windows 8.1 completo con Office 365 un año

En contra

Rendimiento
Precio de accesorios

 

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