MOVILIDAD | Artículos | 01 OCT 2011

Cómo ayudan a mejorar la productividad las redes sociales

Y cómo pueden perjudicarla
La respuesta del mundo empresarial al fenomenal crecimiento de las redes sociales ha pasado del entusiasmo al horror. Además, lo que una empresa puede considerar como una herramienta fantástica para desarrollar su negocio, otra muy distinta puede creer que es una amenaza.

Y lo curioso es que ambas están en lo cierto, dependiendo de cómo utilicen sus empleados las herramientas que les brindan las redes sociales. A continuación exponemos algunos modos en que las redes sociales pueden ayudar a los empleados a ser más productivos. Pero también mostramos algunas formas en que las redes sociales pueden hacer justo lo contrario y perjudicar a las empresas. Como en casi todo en esta vida, la virtud está en el centro, es decir, en no abusar de ellas ni rechazarlas sin sacarles todo el partido que nos brindan.

Cómo aumentar la productividad
1.- Los empleados podrán encontrar información más rápidamente
Gracias a Internet, mucha más gente tiene información disponible al alcance de su mano de lo que habríamos imaginado no hace muchos años. Y eso, en sí mismo, supone un tremendo valor.
Sin embargo, esta cara tiene su cruz. La tremenda cantidad de información que hay en Internet también puede hacer que sea más difícil encontrar fácilmente soluciones a determinados problemas, incluso realizando búsquedas muy específicas. Y es que, después de todo, cuando “googleas” algo, no consigues una única respuesta, sino que obtienes páginas y páginas con resultados para tu pesquisa. Y además, esas respuestas no están ordenadas necesariamente según tus prioridades. Eso hace que, en no pocas ocasiones, los usuarios deambulen por todos los resultados, algunos de los cuales le pueden proporcionar información conflictiva o imprecisa.
Pero cuando los usuarios se dirigen a las redes sociales en busca de información, suelen conseguir respuestas rápidas, precisas y de gran utilidad.
A continuación mostramos un breve ejemplo con el que muchos de nosotros podemos identificarnos. Hace unos tres años, estaba intentando encontrar la manera de obtener una secuencia basada en palabras clave de Twitter en una página Web. Intenté encontrar una solución en Google, pero los resultados de la búsqueda no me resultaron útiles. Decidí publicar la pregunta en Twitter, por si alguno de mis seguidores conocía la respuesta. En menos de cinco minutos, conseguí tres respuestas concretas, con enlaces incluidos. Dos de ellas me recomendaron la misma aplicación. Problema solucionado.
Lo cierto es que trabajadores de todo el mundo han tenido experiencias similares y han obtenido información a través de Twitter, Facebook, LinkedIn, Quora y otras plataformas de redes sociales similares. Al fin y al cabo, es mucho mejor tener la repuesta de un ser humano real que confiar en un algoritmo.

2.- Medios de comunicación sociales
Se suele pensar en las redes sociales profesionales como medios para avanzar en nuestras carreras y lo cierto es que no hay duda alguna en que son fundamentales para lograr este propósito. De hecho, LinkedIn, Plaxo y Xing son buenos ejemplos de ello.
Pero las redes sociales también pueden ayudarte a desempeñar de mejor manera tu trabajo actual. Las conexiones adecuadas en las redes sociales pueden llevarte a obtener contratos para tus negocios, asesoramiento profesional y el conocimiento de oportunidades de formación que pueden contribuir a mejorar el rendimiento de los trabajadores.
Y lo que es más, una buena red social es un canal perfecto para conducir el talento profesional. La siguiente persona a la que sigas, tu próximo amigo o conexión, podría ser el empleado estrella de tu organización o quizá tu futuro jefe. ¿Quién sabe?

3.- Aliviando el estrés
No cometas errores. Éste debe ser el mantra de todo empreario. Los empleados pueden abusar de las redes sociales en el entorno laboral, pero cuando se utilizan con moderación, suponen una pausa muy bienvenida que nos libera, en cierto modo, de la tensión diaria de nuestros trabajos.
Tanto si se trata de ver un vídeo gracioso que nos ha recomendado un amigo de Facebook o de leer un post de un blog que ha twiteado uno de tus seguidores, las redes sociales ofrecen un escape breve que puede servir para cargar las pilas de un empleado y dar a su mente un respiro antes de retomar los rigores de su trabajo. Eso sí, siempre que sea breve y puntual.
Un estudio publicado hace dos años por unos científicos australianos de la Universidad de Melbourne concluía que el descanso mental que proporcionaba a los trabajadores un uso juicioso de las redes sociales, blogs y YouTube durante las horas de trabajo, incrementaba su productividad un 9 por ciento.

4.- Ayuda a trabajar en grupo y generar cohesión
Esto es especialmente real en compañías en las que los empleados trabajan en lugares diferentes y distantes entre sí, que no tienen contacto personal. Las herramientas de uso interno como las redes sociales privadas y las wikis corporativas pueden permitir a los grupos trabajar en proyectos concretos y mantener a sus compañeros actualizados sobre sus avances de un modo mucho más actual y dinámico que el correo electrónico o el teléfono, si es que hay alguien que siga utilizando estos medios hoy en día para este tipo de proyectos.
Ver cómo un trabajo en equipo va avanzando poco a poco a través de una red social profesional puede estimular el compromiso, entusiasmo y el sentido colectivo del objetivo a lograr. Además, permite mantener a las personas controladas, que, para el empleador no está nada mal.

La otra cara de la moneda
Todo esto está muy bien, pero no podemos obviar que las redes sociales pueden presentar una cara totalmente distinta. Los expertos en este tema no quieren hablar sobre ello, pero es justo admitir que las redes sociales pueden provocar importantes pérdidas en la productividad.
Un estudio realizado el pasado mes de marzo por el fabricante de software para correo electrónico social, harmon.ie, y que realizó la firma de análisis uSamp, concluye que “la proliferación de herramientas sociales y de colaboración diseñadas para aumentar la productividad está causando a las empresas pérdidas de millones de dólares al año por la pérdida de productividad”.
Expondremos cómo y porqué ocurre esto, según harmon.ie.

1.- Workus interruptus
Los medios sociales son una fuente constante de interrupciones en el trabajo. Según el estudio de harmon.ie, realizado entre 515 usuarios de correo electrónico que trabajan en compañías estadounidense, “cerca del 60 por ciento de las interrupciones en el trabajo son por utilizar herramientas como el correo electrónico, las redes sociales, mensajes de texto o mensajería instantánea, así como por los constantes cambios de ventanas de trabajo para pasar de una herramienta o aplicación a otra. De hecho, el 45 por ciento de los trabajadores consiguen trabajar solamente 15 minutos o más sin ser interrumpidos y el 53 por ciento pierde al menos una hora al día debido a todo este tipo de distracciones”.
Así que, si trabaja desde casa, podría evitar las distracciones o molestias que le provoca su compañero de al lado, aunque escapar de las redes sociales le resultará mucho más difícil.

2.- Tentando a los débiles
Una cosa es que te distraigan de lo que estás haciendo y que sean otros los que te interrumpan. Pero otra peor es que algunos empleados son ellos mismos los que paran de trabajar para cotillear en sus redes sociales porque… bueno, porque pueden.
Según el estudio de harmon.ie, dos de cada tres encuestados declararon que “interrumpirían una reunión para comunicarse con otra persona digitalmente, bien contestándoles por correo electrónico (48 por ciento), respondiendo a una llamada de teléfono móvil (35 por ciento), chateo por mensajería instantánea (28 por ciento), actualizando su estado en una red social (12 por ciento) o twitteando (9 por ciento)”.
¡Y todo eso, durante una reunión! Esos números sin duda aumentan considerablemente cuando los empleados están sentados frente a sus equipos en sus puestos de trabajo. ¿Por qué crees que hay tantas granjas bien cuidadas en FarmVille?

3.- Falta de concentración
Las constantes interrupciones, tanto provocadas por uno mismo como por otros, no solamente quitan tiempo a los empleados de su trabajo, sino que tienen un impacto negativo sobre la calidad de los pensamientos de un trabajador.
Como cualquiera que tenga niños sabe, simplemente no te puedes centrar si te distraen, tanto si es voluntariamente como si no. El pensamiento profundo requiere una concentración sostenida. No se puede calificar como pensamiento profundo aquello de ¿por dónde iba? ¿Qué estaba haciendo?
Así que, debemos contemplarlo de este modo. Si Facebook o Twitter hubieran existido hace un siglo, la famosa ecuación de Albert Einstein que demostraba la equivalencia entre masa y energía hubiera tenido un aspecto más como… E =...LOL, amigos!
Es evidente que no hay respuestas fáciles a todo esto. Las redes sociales en los entornos de trabajo han llegado para quedarse y las empresas que bloquean el acceso a las mismas y a las páginas web que no tienen que ver con su negocio (según datos de harmon.ie, lo hacen cerca de la mitad), corren el riesgo de alienar a los empleados, que se perderán las muchas ventajas creadas por la revolución social. Probablemente lo mejor que se puede hacer es centrarse en la efectividad de cada trabajador y no perder tiempo ni energía en desarrollar una ofensiva que debilite la moral de los empleados. Hay que cambiar la mentalidad de las empresas y pasar a centrarnos en la productividad de cada trabajador.

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