BUSINESS TI | Noticias | 01 OCT 2014

El mejor Benchmark de sistemas eres tú

En el mercado de ordenadores personales, el benchmarking de rendimiento ha sido una parte importante en la evaluación de ordenadores desde hace años, pero ¿qué nos dicen realmente los benchmarks y en cuáles de ellos podemos confiar?
PCMark Benchmark

La historia nos demuestra que la forma de evaluar los ordenadores ha ido cambiando de manera constante. Durante décadas, los ordenadores se vendían principalmente a partir de la frecuencia de reloj de su procesador. AMD fue, de hecho, la primera empresa de procesadores en alcanzar la cifra de 1 GHz en 2000, pero a medida que las frecuencias se elevaron y se introdujeron más diferencias arquitectónicas, la conexión entre la frecuencia de reloj y el rendimiento experimentado por el usuario se hizo cada vez más tenue. Además, los aumentos en el consumo de energía y la disminución del escalado de rendimiento con velocidad de reloj, acabó finalmente con la velocidad de reloj como medida de rendimiento. La cuenta de núcleos del microprocesador se convirtió en la siguiente forma de comercialización con la que se vendieron ordenadores a muchos usuarios comunes, con AMD mostrando el primer procesador x86 de doble núcleo en 2004 y el primer procesador x86 de cuatro núcleos nativo para servidor en 2006.

 

 

Los benchmarks fueron desarrollados para ayudar con el trabajo de adivinar lo que la frecuencia o núcleos aportan realmente en términos de rendimiento, y para ofrecer una orientación objetiva de las partes fuera del propio ecosistema de hardware. A medida que estas empresas de software batallaron una contra otra para convertirse en el estándar de oro del benchmarking, las grietas en el modelo comenzaron a aparecer con la lucha de las empresas de hardware por las optimizaciones para conseguir las puntuaciones más altas, lo que resultó en la disminución de la credibilidad de la frecuencia como forma de medir el rendimiento. 

 

A medida que las arquitecturas de procesador han evolucionado, algunos conjuntos de herramientas de benchmarking no han evolucionado con ellas; sin embargo, siguen siendo un elemento básico para los tomadores de decisiones a la hora de juzgar el rendimiento de los ordenadores. Para servir al usuario de ordenador actual existe la necesidad de aprovechar los recursos informáticos previamente infrautilizados, disponibles en la forma de unidades de procesamiento gráfico (GPUs) y sus capacidades masivas de cómputo paralelo.

 

 

Los procesadores modernos como la Unidad de Procesamiento Acelerado (APU) tienen tanto la Unidad de Procesamiento Central (CPU) como la Unidad de Procesamiento de Gráficos (GPU), así como hardware especializado de vídeo y audio, todos trabajando conjuntamente para contribuir a la experiencia de usuario y procesar cargas de trabajo modernas de manera eficiente para un rendimiento sobresaliente con un consumo de energía mínimo.

 

Los usuarios de hoy esperan una experiencia visual rica y se involucran con los ordenadores como nunca antes; consumiendo, creando, integrando y compartiendo audio y vídeo de alta calidad a la vez que interactúan con sus ordenadores a través del tacto, la voz o los gestos. Aparentemente hay menos interés en lo que está ocurriendo detrás de la pantalla y más expectativa de que el equipo simplemente trabajará para ofrecer una gran experiencia  ya sea en casa o en el trabajo.

 

 

Los equipos ahora pueden incluir APUs de 64-bit multinúcleo como las APUs Serie A de AMD. Estas APUs avanzadas hacen uso de las últimas tecnologías de CPU y GPU en diseños optimizados con la arquitectura de sistemas heterogéneos (HSA) que asignan el trabajo de software al motor de procesamiento más adecuado para la tarea. Mientras que la informática ha alcanzado altos niveles con los avances en microprocesadores tradicionales donde las velocidades de reloj más altas requieren una mayor potencia y, por lo general, ofrecen tasas más bajas de retorno sobre el rendimiento, los diseños HSA son un enfoque mejorado para hacer posibles las experiencias que la gente espera hoy y mañana.

 

 

Dado este cambio sísmico en el uso y las expectativas de los usuarios, se podría pensar que los benchmarks han cambiado para reflejar la tecnología y las necesidades y expectativas de los usuarios. La triste realidad es que muchos benchmarks no lo han hecho. Al medir una única tarea o un tipo de procesamiento, tal como el rendimiento de la CPU de un solo núcleo, estos benchmarks ofrecen una visión limitada del rendimiento del equipo que no se traduce fácilmente en una evaluación de la experiencia de uso del equipo que le interesa al usuario.

 

¿Es válido basar las decisiones de compra en benchmarks que solo miden un aspecto del procesador o tienen más peso sobre una aplicación que raramente se utiliza? A la hora de comprar un coche, ¿son los caballos la única especificación de la pegatina de la ventanilla en la que nos fijamos en el concesionario? En última instancia, tú eres el mejor juez de lo que es bueno para ti; en un mundo ideal, la evaluación práctica de un ordenador puede determinar si satisfará tus necesidades o no, así de simple.

 

En el actual mundo online la evaluación práctica de un PC no siempre es realista, por lo que los benchmarks todavía juegan un papel importante. Existen actualmente tres benchmarks que creemos ofrecen una imagen clara de las arquitecturas de la informática moderna basada en las cargas de trabajo habituales de los actuales usuarios de equipos personales y profesionales. Dos de ellos están producidos por Futuremark, una organización con sede en Europa abierta a toda la industria de la informática. Su reciente suite de benchmark PCMark 8 v2 fue desarrollada como el benchmark de PC completo para el hogar y el trabajo en colaboración con muchos de los mayores nombres de la industria entre los que se incluyen Dell, HP, Lenovo, Microsoft y muchos fabricantes de semiconductores. Para obtener una visión más completa del rendimiento del equipo, pueden utilizarse un conjunto de benchmarks modernos de la talla de 3DMark de Futuremark para los gráficos y rendimiento informático de la GPU y Basemark CL de Rightware para el cómputo total del equipo.

 

 

La creación de benchmarks de alta calidad que representen verdaderamente las cargas de trabajo de hoy en día y proporcionen una imagen precisa de las necesidades de los usuarios debería atraer a toda la industria. Esta es una visión que comparten algunos expertos, como es el caso de Martin Veitch, periodista compañero del canal IDG Connect:

 

“Necesitamos expertos que puedan medir las cosas de manera correcta y sean abiertos y ecuánimes. De lo contrario, nos enfrentamos como individuos y corporaciones a perder grandes sumas de dinero: esto se aplica no sólo al sector privado sino también al gobierno y al sector público, donde los documentos de concurso pueden sesgar las opciones y bloquear a algunos vendedores. Esa es una situación que está viendo a más grupos nacionales y regionales incorporar Futuremark en documentos de concurso público. Incluso si pueden ser objeto de controversia y nunca se mantienen quietos por mucho tiempo, una cosa está clara: los benchmarks son importantes. Y en cualquier juego de alto riesgo, necesitas a alguien de confianza para llevar la cuenta.” Martin Veitch, IDG Connect

 

Cuando la industria no trabaja unida puede dar lugar a benchmarks que no son representativos de las tareas del mundo real y pueden estar sesgados para favorecer a un proveedor de hardware sobre otro. Esto ha sucedido antes y mientras un vendedor de hardware pueda salir beneficiado, el perdedor real es el consumidor al que se le presentan cifras de rendimiento parciales y puede pagar por un beneficio de rendimiento percibido.

 

 

 

En última instancia, es el consumidor el que gana cuando la industria trabaja junta. La reciente decisión de la Comisión Europea de elegir PC Mark y convertirlo en una parte vital de los procedimientos de contratación pública es una victoria no sólo para Futuremark sino también para aquellos que quieran medir con precisión el rendimiento de los equipos. Los usuarios pueden estar seguros de que la reputación de PC Mark es la de un benchmark preciso, representativo e imparcial que resiste los exámenes más duros.

Puede que los benchmarks sean una herramienta valiosa para tu proceso de decisión de compra y es un elemento importante en tu elección, pero al final, el mejor y más estricto benchmark eres tú mismo. 

 

Por Ramón Abad, responsable de desarrollo de negocio de AMD Iberia

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