| Artículos | 01 MAR 2002

VMWare Workstation 3.0

Tags: Histórico
Varios sistemas operativos al mismo tiempo en un solo ordenador compartiendo el hardware
José M. Alarcón.
VMWare ha sacado al mercado una nueva versión de su conocido producto, que ahora pasa a llamarse VMWare Workstation 3.0. Con él podemos conseguir lo que parece imposible: usar varios sistemas operativos al mismo tiempo en una misma máquina y todo ello con un gran rendimiento. En la figura adjunta, por ejemplo, podemos ver cómo se ejecutan simultáneamente Windows 2000 Profesional, Windows 98SE, así como una instalación de Linux Mandrake 8.1. Lea el recuadro Cómo funciona VMWare Workstation 3.0 para ver qué hay detrás de todo esto.
A través de las máquinas virtuales de VMWare cada sistema operativo se ejecuta de manera aislada de los demás, compartiendo la memoria y los periféricos del equipo. Un fallo o detención en cualquiera de ellos no afecta a los otros, de forma que su ejecución es totalmente segura. En cualquier momento podemos ejecutar uno solo de los sistemas operativos a toda pantalla, trayéndolo a primer plano y dejando que los demás se sigan ejecutando por detrás, aunque lo más útil generalmente es usarlos todos a la vez.
Para poder usar VMWare no es necesario hacer nada especial a la configuración de nuestro sistema. No hacen falta particiones especiales del disco, sistemas de arranque propios ni nada por el estilo. Se instala como una aplicación más, por lo que no interferirá en absoluto con nuestro sistema actual, y podremos desinstalarlo de la misma sencilla manera (aunque ¿para qué vamos a querer desinstalarlo?).
Cuando creamos una máquina virtual para usar un nuevo sistema operativo sólo debemos indicar qué memoria le queremos reservar, qué espacio en disco, a qué periféricos tendrá acceso, algunos ajustes más y dispondremos de un nuevo ordenador en una ventana en el que podremos usar nuestro nuevo sistema. La nueva versión 3.0 soporta el uso de periféricos USB, dispositivos SCSI y la posibilidad de usar una imagen ISO de un CD-ROM como si se tratara de un lector de CD-ROM físico (aparte, obviamente de utilizar los verdaderos lectores de CD o DVD que tengamos en el sistema).
Las capacidades de red de VMWare son también importantes. Es posible que cada ordenador virtual disponga de su propia tarjeta de red (virtual), integrándose por tanto en la red local existente, actuando como un ordenador real más y pudiendo servir datos o acceder a recursos compartidos. En esta modalidad existen un puente y un conmutador virtuales que son los que se integran en la red y permiten conseguir esta característica, además de un servidor DHCP opcional por si necesitamos que las IP se asignen automáticamente. Se ofrece también la posibilidad de crear una red con traducción de direcciones (NAT), de modo que podamos acceder a los recursos de una red o de Internet a través del sistema anfitrión utilizando una única dirección IP. También es posible crear una red local opaca a los demás equipos externos entre las máquinas virtuales y el sistema anfitrión. Con todas estas posibilidades combinadas, con VMWare Workstation se pueden crear arquitecturas de red completas y complejas con acceso a diferentes redes externas e internas, haciéndolo ideal para pruebas y prácticas de administración de redes.
Una de las características más interesantes del producto son los discos duros virtuales con posibilidad de deshacer los cambios. Cuando seleccionamos las características de una máquina virtual, a la hora de usar los discos duros se pueden utilizar particiones físicas reales de nuestro disco duro o, de hecho mucho más recomendables, crear discos duros virtuales. Estos son en realidad archivos que VMWare Workstation maneja internamente como si fueran verdaderos discos duros. Las ventajas de utilizarlos son indudables: podemos trasladar máquinas virtuales completas de un sistema a otro con sólo copiar un archivo, y sólo se ocupa el espacio realmente utilizado (si definimos un disco duro virtual de 2 GB pero sólo usamos 500 MB, éste será el espacio que en realidad ocupe el archivo en nuestro disco duro). Cuando queramos probar un sistema operativo con su sistema de archivos nativo no es necesario reservarle una partición que quedaría inutilizada para otros sistemas, y en el momento en que queramos deshacernos de él sólo hay que borrar un archivo. Aun así y con estas grandes ventajas todavía existe una que las supera a todas. Se trata de la posibilidad de crear discos con la opción de deshacer (undoable en la jerga VMWare). Cuando creamos un disco virtual con esta opción podemos hacer toda clase de operaciones sobre él: formatearlo, reparticionarlo, cambiar el sistema de archivos, instalar aplicaciones en el sistema, etc. Y cuando apaguemos la máquina virtual se nos preguntará si deseamos mantener los cambios o no. Si decimos que no, todo quedará exactamente igual que antes de haberla encendido, independientemente de lo que hayamos hecho. Ni qué decir tiene que las posibilidades que esto ofrece son infinitas a la hora de probar software, archivos sospechosos de virus, cambios de gran magnitud en el sistema de los que no estamos seguros, etc.
La versión 3.0 de este producto ofrece un nuevo hardware virtual (nueva BIOS, placa base, etc.), un mayor rendimiento de las máquinas virtuales, en E/S, en redes, CPU y ratón, una mejorada tarjeta gráfica SVGA virtual y soporte para discos duros mayores. Igualmente nuevo es el soporte para Windows XP, tanto como sistema anfitrión como haciendo de huésped, que no estaba soportado en versiones anteriores.
Hay que indicar que si tenemos máquinas virtuales creadas en una versión anterior del producto se pueden usar sin problemas, pero es mucho más recomendable actualizarlas a la versión 3.0 para sacar partido a sus nuevas características. En caso de hacerlo es casi obligatorio leer en el completo manual del producto (casi 400 páginas, en inglés) los pasos a seguir según el sistema operativo, ya que algunos tienen sus pequeños trucos.
Desde www.vmware.com se puede obtener una versión de evaluación de VMWare Workstation 3.0 tanto para sistemas Windows 2000/XP como para Linux.


Cómo funciona VMWare Workstation 3.0
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VMWare Workstation se basa en la tecnología MultipleWorlds de la empresa fabricante. Existe un sistema operativo anfitrión, que es donde instalamos el producto y que será el encargado de albergar MultipleWorlds y, por lo tanto, los demás sistemas operativos que se instalen en VMWare Workstation. Este sistema anfitrión puede ser actualmente Windows NT/2000/XP o Linux con XWindow. Cuando creamos una nueva máquina virtual sobre la que vamos a instalar un sistema operativo huésped, MultipleWorlds actúa como una capa intermedia entre nuestro hardware y el sistema operativo anfitrión. MultipleWorlds ofrece al sistema operativo huésped un hardware virtual (placa base, BIOS, discos duros...) así como acceso a hardware que existe físicamente (memoria, tarjeta de sonido, periféricos...), efectuando un “mapeado” entre el hardware virtual y el físico. Así, no es totalmente cierto que sea todo nuestro equipo el que es utilizado por las máquinas virtuales, sino que parte del hardware (placa base, procesador, BIOS...) es el mismo a efectos del sistema operativo huésped, independientemente del que nosotros tengamos. Aun así, el rendimiento es altísimo y podemos instalar casi cualquier sistema operativo para plataf

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