| Artículos | 01 ABR 1999

Visitar América a través de Internet

Tags: Histórico
En una página web, los enlaces (o hiperenlaces) no son un adorno, una ayuda o un capricho sin mayor importancia, como puede ocurrir con otros objetos HTML. Cualquier usuario medianamente introducido en el mundo de la WWW sabe que todo lo relacionado con Internet y las intranets está basado en los denominados hipertextos (mejor definidos como hiperdocumentos o hipermedia), o sea, en los documentos que no son de obligada lectura secuencial, como son los documentos clásicos, ya que permite realizar consultas selectivas y recorrer su contenido “a saltos”. El propio formato HTML (HyperText Markup Language, lenguaje de marcas de hipertexto), base principal de los hiperdocumentos, se refiere a este tipo de particular configuración del tratamiento de la información.
En todas las anteriores entregas de esta misma serie de artículos se han visto múltiples ejemplos de hiperenlaces. La mayoría de ellos sin especificaciones especiales, pero en algunos casos, con ciertas características particulares, como son los casos comentados en “Entradas y Salidas” y en “Ocultos pero activos”.
Toca ahora aclarar con detalle las variables que hay que tener cuando se define un determinado enlace, estudiando con atención sus características y posibilidades, y como no, ver algunas variaciones sobre el método general que permita conseguir mejoras, diversificaciones, o simplemente “efectos especiales”.

La base del asunto
Las especificaciones HTML indican que para conseguir que una determinada palabra (o un texto) se convierta en un enlace es suficiente con incluir la etiqueta <A>...</A> (anchor, ancla) al principio y al final de dicha palabra o texto. También es necesario incluir dentro de <A> el parámetro HREF=“direcciónURL”. Por ejemplo, la línea de código siguiente: Para ir al web de EJEMPLO, pulsar <a href=“www.ejemplo.web”>aquí.</a> indica un texto normal indicativo al principio y la palabra enlace “aquí”, que sirve como hiperenlace a la dirección de EJEMPLO.
Los enlaces pueden servir para “saltar” en tres diferentes modos: hacia una dirección URL clásica, hacia una determinada página web del mismo documento y hacia un determinado párrafo de una página web concreta, permitiéndose también realizar combinaciones de estas tres posibilidades.
Ya hemos visto cómo actúa un enlace del primer modo. Un ejemplo de la segunda opción sería: Para ir a la sección de fotos, pulsar <a href=“fotos.html”>aquí.</a> que indica un enlace a la página “fotos.html”, que en este caso debe estar incluida en la misma carpeta o subdirectorio del servidor.
Para poder utilizar el tercer modo, se necesita saber que los enlaces pueden tener un nombre identificativo al que referirse, lo que permite incluir esa identificación en cualquier punto de la página y situar un enlace a esa posición desde otro punto cualquiera. Un ejemplo típico de este proceso es colocar justo a continuación de la etiqueta <BODY> una línea similar a la siguiente: <a name=“principio”></a> y a lo largo del código restante todas las líneas que se consideren necesarias como: <a href=“#principio”>[Principio de página]</a> que hace posible ir al principio de la página con una simple pulsación del ratón.
Como ya se ha comentado antes, es posible combinar los tres modos de enlaces, y así, en la Figura 1 se puede ver un ejemplo de página web conteniendo varios tipos de enlace, de los que sólo el cuarto es distinto a los indicados anteriormente, y que se codifica con una línea similar a: <a href=“prueba.html#parrafo2”>Enlace al segundo párrafo de la página PRUEBA.</a>. Por supuesto que para que este enlace funcione, en la página prueba.html debe existir una especificación de <a name=“parrafo2”></a>.
Hay que cuidar la referencia al enlace, ya que si se incluye un enlace a un elemento no existente, o con una ruta inexacta, se mostrará en la pantalla el por desgracia demasiado corriente mensaje que nos informa del error, y que es una de las principales causas del abandono de los visitantes. Repasar regularmente los enlaces de nuestras páginas, sobre todo si hacen referencias a direcciones URL, debe ser una de las actividades de todo diseñador, y que en la actualidad se puede realizar cómoda y automáticamente desde cualquier aplicación moderna de gestión de webs.

Otros tipos de enlaces
¿Qué pasa si en el parámetro HREF se hace referencia a otro documento diferente o a un archivo cualquiera?
Pues, depende. La mayoría de las veces, la activación de un enlace conectado a un fichero cualquiera dará paso al conocido mensaje que permite decidir entre abrir el fichero o guardarlo (ver la Figura 2), pero si el navegador está configurado para gestionar dicho fichero, activará la utilidad o herramienta adecuada para tratarlo directamente.
Incluir enlaces a ficheros ZIP es la forma más corriente de permitir que otros usuarios se bajen determinados archivos, como programas, fotos, informes, etc., que podrán descomprimir más tarde, sin necesidad de estar conectados.
Si se desea que el visitante vea en el momento algún documento en una composición con más posibilidades que el que proporciona HTML, es preferible que opte por ofrecerlo en alguno de los formatos más utilizados en la actualidad, como el DOC de Microsoft Word o el PDF de Adobe Acrobat, que en la mayoría de los casos activará las herramientas necesarias para verlo en pantalla. Un caso especial es el de los enlaces a direcciones de correo electrónico, ya que si se incluye algo similar a <a href=“mailto:info@direccion.web”>Información</a>. y se activa, se abrirá la utilidad cliente de correo electrónico del usuario dispuesta para mandar un mensaje solicitando información a la dirección web correspondiente. Accediendo a la Figura 2 se pueden ver y comprobar algunas muestras de los enlaces comentados en este apartado, recomendando a los lectores que hagan sus propias pruebas con ficheros de todo tipo, aunque no deben dar por supuesto que el comportamiento en un determinado equipo sea general, sino más bien todo lo contrario.

Algo de color y mucho de estilo
Los enlaces se distinguen visualmente del texto restante por mostrarse con colores diferentes, aunque como se indica en “Ocultos pero Activos” es perfectamente posible controlar dichos colores para que no se diferencien del texto principal. La forma de indicar las combinaciones de colores que se desean para una determinada página es muy simple, ya que sólo hay que especificar en la etiqueta <BODY> los parámetros LINK, VLINK y ALINK, que soportan las especificaciones de los colores de los hiperenlaces sin activar, de los hipervínculos activados y de los enlaces en el momento de estar activos, respectivamente. Como ejemplo, un código como <body link=“blue” vlink=“red” alink=“green”> indica en lenguaje HTML que los enlaces sin activar deben mostrarse en azul, que los enlaces activados deben verse en rojo y que en el momento de pulsar sobre un enlace, éste se pondrá momentáneamente en color verde.
No hay mucho más que decir sobre los colores de los enlaces, salvo recordar que normalme

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