| Artículos | 01 SEP 2003

Ventanillas virtuales: pagar es lo primero

Tags: Histórico
Piedad Bullón.
Recaudar es una buena razón para gastar. Y se gasta para recaudar más y mejor. Esta parece ser la regla en materia de administración electrónica, un campo en el que los órganos cuya función es percibir impuestos y tributos son adelantados en el desarrollo de la relación en línea con los contribuyentes. Los ministerios de Economía y de Hacienda, así como la Agencia Estatal de Administración Tributaria, han puesto en marcha un nuevo servicio para el pago online de tasas, que simplifica los procedimientos para que los sujetos pasivos, léase contribuyentes, puedan materializar los pagos.

El importe de las tasas que recauda la Administración General del Estado asciende a más de 2.800 millones de euros, de los cuales 86 millones corresponden a las que gestiona directamente el Ministerio de Economía. Una cantidad suculenta, que justifica agilizar la simplificación de la normativa reguladora de tales obligaciones. Según define la Ley Tributaria, “tasas son aquellos tributos cuyo hecho imponible consiste en la utilización privativa o aprovechamiento especial del dominio público, en la prestación de servicios o en la realización de actividades [...] que se refieran, afecten o beneficien de modo particular al sujeto pasivo [...]”.
Bajo esta definición genérica cabe una gama amplísima, que incluye asuntos tan dispares como las tasas sobre el juego o el uso del espectro radioeléctrico, las que cobra Tráfico o las aeroportuarias, entre otras. No todas, pero sí la mayoría, son propicias al pago online. Gradualmente, el pago de las tasas -al menos de aquellas que corresponden a la Administración General del Estado- irá adoptando la modalidad telemática.
Está aprobado, aunque no se ha puesto completamente en práctica por su complejidad, que el Comisionado del Mercado del Tabacos -dependiente de Economía- aplique Internet para el pago de tasas. La medida afecta a 15.400 expendedurías de tabaco y timbre y a 120.000 puntos de venta con recargo (máquinas expendedoras), que perciben esas tasas en nombre del Estado. Con esta iniciativa, Economía impulsa y dinamiza la administración electrónica.
De todos es sabido que los procedimientos de gestión, inspección y recaudación en línea minimizan los costes indirectos derivados de las obligaciones tributarias. Para ello, el Ministerio de Economía ha desarrollado técnicas electrónicas informáticas y telemáticas, al tiempo que simplificaba la normativa que regula tales obligaciones. Por otro lado, y siempre con la intención de facilitar las gestiones online, en su página web [www.cmtabacos.es/tramites] se encuentran los formularios para habilitar los datos y códigos necesarios para efectuar el pago a través de los bancos.
Ahora mismo, la presentación de la autoliquidación y las condiciones para el pago telemático de las tasas previstas en la Ley de Auditoría de Cuentas, afecta a unos 2.000 auditores y a 905 sociedades de auditoría. De esta forma, los sujetos pasivos podrán efectuar el pago electrónico de la tasa a través del web del ICAC [www.icac.mineco.es], que utiliza la pasarela de pago de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT), con mayor comodidad y menores costes, puesto que no deberán desplazarse a las oficinas bancarias ni hacer ningún envío al ICAC del justificante del pago, por correo o mediante desplazamiento personal. La primera entidad financiera que se ha adherido a este sistema es La Caixa, pero está previsto que todo el sistema financiero se sume a la iniciativa.

Certificado digital
Claro que el requisito previo es contar con la firma electrónica, una gestión personal que todavía se debe realizar in situ, según el procedimiento establecido por la Agencia Tributaria [www.aeat.es], como medio de identificación y autenticación en sus relaciones telemáticas con los contribuyentes. Con el tiempo, el Ministerio de Economía pretende incorporar el pago electrónico en todos los procedimientos que lo requieran, ampliando su oferta de servicios públicos online a los ciudadanos y las empresas, así como difundir entre los ciudadanos el uso de la firma electrónica.
Además de disponer de firma electrónica avanzada basada en un certificado que cumpla las condiciones establecidas por la ley [www.fnmt.es] o, en su caso, disponer de un certificado de usuario admitido por la Agencia Tributaria, los contribuyentes tienen que disponer de número de identificación fiscal (NIF) y de una cuenta abierta en una entidad que se haya adherido al sistema. En cuanto al modelo de autoliquidación y procedimiento de pago, los sujetos pasivos deberán cumplimentar los campos previstos en los modelos normalizados-791 y 991- en los que aparecen los aspectos básicos de la gestión recaudatoria de cada tasa. Este modelo asigna un código para la tasa dado por el departamento de recaudación.
Una vez efectuado el pago, la entidad colaboradora facilitará el Número de Referencia Completa (NRC) al interesado, quien, a su vez, lo facilitará al ICAC, el cual, previa comprobación, enviará un mensaje de confirmación de la realización del ingreso. Este mensaje permitirá la impresión del modelo de declaración que, junto al NRC, servirá de justificante de la declaración y el pago de la tasa. Así dicho parece complicado, pero es infinitamente más simple que en el mundo real.
A lo largo de 2003, el Ministerio de Economía prevé habilitar el pago electrónico en otros procedimientos hasta conseguir una completa “transaccionalidad” electrónica, que permitirá a los ciudadanos y empresas realizar todas sus gestiones y trámites online. En la misma línea, la AEAT ha firmado en junio un convenio con el Consejo General de Procuradores [www.cgpe.es], por el cual estos podrán actuar en representación de terceros para presentar declaraciones tributarias a través de Internet, y en particular para la autoliquidación de la tasa judicial.
Otra noticia que confirma el avance de la administración electrónica es la puesta en marcha de la Oficina Virtual del Catastro, dependiente del Ministerio de Hacienda [ovc.catastro.minhac.es/], que así han bautizado a la ventanilla telemática para la atención al usuario. Los propietarios de fincas urbanas o rústicas podrán consultar los datos catastrales de los bienes de que sean titulares, así como obtener un certificado en línea de su titularidad. También en este caso es imperativo contar con un certificado de usuario emitido por la Fábrica de Moneda y Timbre o “por cualquier otra autoridad de certificación legalmente reconocida”. Para consultar datos catastrales no protegidos, y para comprobar los certificados obtenidos por otros usuarios, el acceso es libre. Por su parte, las administraciones e instituciones acceden a esta oficina virtual previo procedimiento de registro.
Así, a través de algunas aplicaciones significativas, la interacción online entre las AAPP y los ciudadanos va entrando en nuestras costumbres. Aunque, todo hay que decirlo, se empieza por la recaudación.

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