| Artículos | 01 ENE 2003

Uso óptimo del escáner

Tags: Histórico
Alfredo de las Vegas.
El escáner es un dispositivo que, gracias a la bajada de precios que ha experimentado, se encuentra sobre muchas mesas. Aprenda a sacarle el máximo rendimiento siguiendo estos sencillos consejos.

El escáner es un dispositivo que ha perdido gran parte de su auge inicial, principalmente debido a que las cámaras digitales copan en la actualidad el interés de los aficionados a la imagen por ordenador. A pesar de todo -tienen menor precio y ofrecen más resolución que las cámaras digitales- son un excelente complemento para convertir imágenes que no están en formato digital.
Pero para conseguir los mejores resultados -incluso con los escáneres de la gama más baja- se debe seguir una serie de recomendaciones y operaciones sobre la captura de la imagen, para mejorar su visionado en la pantalla o el resultado impreso.
El programa más preparado para la edición fotográfica -que vamos a usar en este artículo- es Photoshop, aunque existen otros programas similares, como Paint Shop Pro, que tienen opciones parecidas, tanto en la interfaz como en los resultados.
Hay que tener también en cuenta que cuanto mayor sea la imagen a adquirir o la resolución empleada para hacerlo, también será mucho mayor la necesidad de memoria y espacio en disco. Por ello no conviene emplear una resolución excesivamente elevada, a no ser que se desee un gran nivel de detalle.
Para reducir el tamaño del fichero a guardar, la compresión con pérdidas es una interesante posibilidad, aunque siempre conviene minimizar la pérdida de calidad, sobre todo si el resultado final de nuestro trabajo se orienta a imprimir.


1- Preparación del escáner
Para obtener una calidad óptima en las imágenes escaneadas, es importante mantener lo más limpio posible el cristal sobre el que se depositan los objetos a escanear. Para realizar esta limpieza se debe utilizar un trapo o gamuza antiestática, que no suelte ningún tipo de polvo o pelusa. También hay que emplear un líquido de limpieza, pero no el clásico limpiacristales casero, pues éste puede dejar rastros y estrías, muy difíciles de eliminar posteriormente. Para este menester existen líquidos especiales para limpieza de superficies ópticas.
Al igual que la parte externa del cristal, la parte interior del mismo también debe ser limpiada. Generalmente, la apertura es un proceso sencillo, que requiere tan sólo un destornillador. Una vez abierto, se limpia igual que el exterior. Este proceso no se debe hacer mientras el escáner esté en garantía, pues puede perderla. Antes de cerrarlo de nuevo, debe verificar que está completamente seco, para evitar problemas en la parte interna del escáner -electrónica y/o mecánica-.
Por último, el escáner debe estar situado sobre una superficie perfectamente plana y horizontal, pues en caso de tener alguna inclinación, su parte mecánica puede verse afectada, lo que redunda en errores de escaneado, y a la larga puede estropear el equipo.
Sobre el escáner no se debe situar ningún objeto pesado que pueda presionarlo, pues podría provocar la deformación o rotura del cristal, o incluso el desenfoque de la lente lectora.

2- Escaneado en escala de grises
La mayoría de los escáneres permiten tanto el escaneado en color como en escala de grises. A pesar de que cuentan con ese modo de adquisición de imágenes, en caso de que desee un gráfico en gris es mejor realizar el escaneado en color y después descartar la información de color con un programa de edición gráfica. Con ello conseguirá un resultado final de mejor calidad. Esto se debe a que, al digitalizar una imagen en grises, la mayoría de los escáneres toman los datos de un solo canal de color, generalmente el verde, y los interpretan como grises, con lo que la pérdida de información es importante. En cambio, los programas de retoque tienen en cuenta los tres canales de color para generar la imagen en escala de grises, por lo que el resultado final es mejor.
Para realizar esta labor con Photoshop, abra la imagen a tratar y seleccione Imagen·Modo·Escala de Grises.

3- Adquisiciónde superficies grandes
A veces es necesario digitalizar una imagen más grande que la ventana del escáner. En esas situaciones hay que hacer varias pasadas y posteriormente unirlas. Lo ideal es que la imagen de gran tamaño tenga forma rectangular, de manera que se puedan emplear los lados rectos para alinear más cómodamente las imágenes.
Primero hay que escanear todas las partes de la imagen, asegurándose de que haya porciones comunes que se usarán para alinearlas. Una vez digitalizadas las porciones, se toma una que se empleará como base, y se agranda el tamaño del lienzo lo suficiente como para albergar la imagen completa. Posteriormente se copian en ese lienzo base todas las porciones para unirlas. Al copiar las otras porciones, deberán pasar a ser diferentes capas en el lienzo base.
El siguiente paso, el ajuste, es el más delicado, pues decidirá el resultado final. Para facilitar el alineamiento se establece la transparencia de una capa a un 50%. Así se podrán ver simultáneamente la capa base y la móvil, facilitando la concordancia. Para realizar ajustes finos de la posición de la capa, se pueden usar los cursores.
Una vez alineados todos los trozos, se vuelven a poner opacas las capas y se unen para dejar todo en una sola.

4- Ajuste del color
Al visualizar el resultado de digitalizar una imagen, se puede comprobar una falta o exceso de luces o sombras. En una primera aproximación se puede pensar en los ajustes más conocidos para la imagen, los controles de brillo y contraste. El problema de ambos es que actúan sobre toda la imagen, sin diferenciar entre luces, sombras y medios tonos, de manera que se pueden potenciar en exceso las luces, o crear bloques negros a partir de las sombras. Para acceder a estos controles, se selecciona Imagen·Ajustes·Brillo/contraste. Para automatizar el proceso y obtener buenos resultados, se puede seleccionar Imagen·Ajustes·Contraste automático.
Para potenciar la imagen separando los diferentes tonos, es mejor trabajar con su histograma. El histograma es un gráfico que muestra el número de puntos de la imagen separados por intensidades. El ajuste de niveles automático, Imagen·Ajustes·Niveles automáticos, hace que el histograma se expanda a todo el especto de intensidad, mejorando la imagen y manteniendo los medios tonos. Los niveles también se pueden ajustar automáticamente en Imagen·Ajustes·Niveles.

5- Edición de la curva gamma
La curva gamma es una línea o curva que describe la relación entre los valores de brillo de una imagen antes y después de la edición. Accesible a través de Imagen·Ajustes·Curvas, la curva inicial es una recta de 45 grados de inclinación, que no modifica la imagen.
Para ajustar esta curva, se pincha sobre la línea, y se arrastra el punto recién creado, lo que modifica la curva, pudiéndose ver en tiempo real el efecto de la variación en el gamma de la imagen. Esta variación de las curvas de color se puede hacer sobre el total de color, o bien sólo sobre uno de los canales de color.
Por ejemplo, en fotografías con colores excesivamente cálidos, se puede modificar el canal rojo, bajando la intensidad de los píxeles de ese canal, y así rebajar la calidez de la imagen.


BENEFICIOS: Obtendrá excelentes res

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