| Artículos | 01 OCT 2005

Un disco para cada situación

Tags: Histórico
Elija el mejor sistema de almacenamiento según su necesidad
Oscar G. Peinado.
No todos los usuarios tienen las mismas necesidades en cuanto a capacidad, velocidad, movilidad, disponibilidad, etc. Esto ha hecho que se desarrolle una gran variedad de sistemas de almacenamiento que repasamos en las siguientes páginas.

Mucho ha llovido desde los sistemas de tarjeta perforada en los que los agujeros realizados en una cartulina servían para almacenar las instrucciones de los programas de vetustos ordenadores. En la era de la informática moderna el almacenamiento es magnético, óptico o “de estado sólido” como muchos se empeñan en denominar a las memorias de semiconductor, como si los discos duros o los CD fuesen líquidos. Actualmente contamos con varias generaciones de dispositivos que han quedado obsoletos y multitud de tipos de almacenamiento diferentes en vigor que permiten cubrir las necesidades de cada usuario.
Sería imposible analizar todas las alternativas, pues requeriría un espacio del que no disponemos y en el tiempo que tardaríamos muchos productos habrían sido sustituidos por otros. Por ello nos vamos a centrar en los productos con más crecimiento en la actualidad, con una excepción: los DVD. No es que no nos interesen, pero puede leer una completa comparativa de grabadoras DVD de doble capa en el número 222 de PC World, correspondiente a julio, y otra de discos DVD-R en el número 219, de abril de este mismo año.

Tecnologías de almacenamiento
Ya hemos hecho una primera división de los sistemas de almacenamiento según su tecnología. Veamos qué nos ofrece cada una de ellas:
Magnético. Es el sistema más veterano y se utiliza en los discos duros y disquetes. Permite tanto la lectura como la escritura y se puede encontrar en formatos fijos, portátiles, con y sin electrónica asociada, de multitud de capacidades, su mayor problema es que la superficie de grabación es muy sensible al roce, por lo que se pueden perder datos si, por un golpe, la tocan los propios cabezales de un disco duro. Es el sistema más versátil, el que permite mayores capacidades a precios razonables y buenas velocidades, además de poder rescribirse un elevado número de veces.
Su funcionamiento se basa en un electroimán (cabezal de escritura) que orienta las partículas magnéticas de una superficie (disco) y otro electroimán (cabezal de lectura) que identifica esa orientación.
Óptico. Sus representantes más conocidos son los CD y DVD. Inicialmente no podían grabarse, pero han evolucionado hacia formatos que sí pueden hacerlo, incluso varios cientos de veces. Un disco grabado por estampación en fábrica tiene la ventaja de permanecer inalterable durante mucho tiempo, por lo que los datos están más seguros que en un sistema magnético. Sin embargo los discos grabados por el usuario son sensibles a los factores ambientales (luz, temperatura y humedad) por lo que puede llegar a perderse información. Su gran ventaja es que tienen el mejor precio por byte, pero la capacidad es limitada.
Funcionan mediante un haz de luz láser que se refleja en la superficie del disco. Las marcas que éste tiene hacen que el láser se refleje con distinta intensidad, lo que puede interpretarse como ceros o unos. Estas marcas se hacen de diferente forma según la tecnología del disco.
Memorias de semiconductor. La reducción del precio de los semiconductores ha hecho posible que se utilicen como medio de almacenamiento portátil, hasta el punto de prácticamente acabar con los disquetes, el elemento más veterano de la era de los PC. Se utilizan memorias de tipo flash, que tienen la particularidad de poder grabarse repetidas veces y mantener la información aunque la memoria esté desconectada (las de tipo RAM que forman la memoria principal del PC se borran en el momento en que se desconectan). Es uno de los medios de almacenamiento en mayor expansión debido a su uso en las tarjetas de memoria que emplean todo tipo de dispositivos portátiles (teléfonos, cámaras, reproductores MP3...).
Funcionan cambiando el estado de transistores de muy bajo consumo y manteniendo ese estado mediante la carga de un condensador interno. Por lo tanto no sirven para almacenamiento a largo plazo, pues la información acabaría por perderse cuando el condensador se descargase.

Dispositivos de almacenamiento
Con cada una de las tecnologías mencionadas se construyen diversos dispositivos para cubrir cada necesidad. Todos los ordenadores montan en su interior uno o más discos duros. Es el medio principal para el almacenamiento, pero no debe ser el único pues, como mínimo, necesitaremos hacer una copia de seguridad o descargar de contenido el disco cuando esté lleno. Los discos duros internos se fabrican con interfaz SCSI, ATA (IDE) y SATA, siendo los dos últimos los más frecuentes.
También podemos encontrar discos duros en formato externo, que no son más que discos internos montados en una caja que le proporciona una alimentación y un interfaz de cambio de bus para poder conectarlos (normalmente) a un puerto USB o uno FireWire. Estos discos se fabrican en formato de sobremesa empleando discos de 5,25”; portátiles, con discos de 2,5” como los de los ordenadores portátiles y ultraportátiles, con discos aún menores. En las próximas páginas encontrará una comparativa de discos externos.
Además, entre los discos de sobremesa podemos encontrar modelos que montan varios discos en una sola carcasa, para conseguir unidades de mayor tamaño o mayor velocidad, generalmente empleando configuraciones RAID (más información sobre RAID en el número 185, de marzo de 2002).
Una evolución de las unidades de disco externas son los sistemas SAN y NAS de almacenamiento en red sobre los que podrá encontrar amplia información en este mismo ejemplar.
Otro dispositivo magnético que se emplea bastante es la cinta de backup y, como su propio nombre indica, únicamente se usa para copias de seguridad. El motivo es que es complicado hacer un acceso aleatorio a los datos, pues como se graban en una cinta similar a un casete, para llegar a cualquier dato hay que bobinar y rebobinar hasta encontrarlo. Existen varias tecnologías de cinta, pero todas ellas son de tipo magnético.
El otro sistema de almacenamiento que incorporan todos los ordenadores es el DVD en cualquiera de sus versiones. Los CD ya han quedado obsoletos y ahora las diferencias son entre velocidades y formatos soportados. Los más completos leen y escriben discos de una o dos capas (DL) de tipo DVD-R/RW, DVD+R/RW y DVD-RAM. También es posible encontrar unidades DVD externas que, al igual que los discos duros, no son más que un modelo interno montado en una caja con la alimentación y el adaptador de bus. El futuro de las unidades ópticas pasa por el empleo de láser azul (en lugar del actual rojo) para incrementar la capacidad.
Otras unidades como los discos magneto-ópticos, los Zip y similares que en su día tuvieron un gran éxito, han quedado obsoletos, relegados primero por los CD-R y ahora por los DVD.
Entre los dispositivos de memoria hay dos vertientes, las tarjetas para los diversos gadgets electrónicos y las unidades USB para el movimiento cotidiano de datos entre ordenadores. Además existe un “híbrido” entre ambos, que son algunas tarjetas de memoria que incorporan un conector USB, de modo que se pueden usar como ambas cosas o bien leer la tarjeta en el ordenador sin necesidad de ningún accesorio adicional. En el próximo artículo encontrará una comparat

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