| Artículos | 01 JUL 2009

Un alumno, un portátil. ¿Sueño o realidad?

Tags: Histórico
La promesa del gobierno siembra de dudas, y esperanzas, las aulas y el sector TIC
Arantxa Herranz.
Fue, sin duda, una de las promesas estrellas del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante su intervención en el Debate sobre el Estado de la Nación en el Congreso de los Diputados: que cada alumno a partir de 5º de Primaria tuviera un portátil en clase. Sin embargo, apenas pasadas unas horas, la promesa se veía, cuando menos diluida, quizá por el alto coste económico de hacer realidad una medida de este calibre. Aunque este tipo de medidas no son nuevas, y en más de una ocasión se ha demostrado (también en España) su efectividad, este pretendido impulso ha vuelto a renovar las esperanzas de informatización de la enseñanza (que implica algo más que dotar de ordenadores las aulas) y de algunas dudas sobre cómo ha de ser el camino a seguir.

Lo cierto es que son muchas las aulas que, poco a poco, han ido introduciendo la informática en sus quehaceres diarios. Casos de éxito los hay en muchas comunidades autónomas, muchas de las cuales se pelean ahora por hacer realidad tener un colegio al más puro estilo 2.0.
Pero, ¿cómo han de ser esos prometidos portátiles? Y, sobre todo, ¿cómo ha de ser esa nueva enseñanza? Más allá de polémica sobre si los ordenadores deben o no llevar software libre o quién debe asumir el coste de informatizar los colegios, nada se conseguirá si no se adaptan los temarios a estos nuevos sistemas.

La promesa Escuela 2.0
Un portátil para cada alumno a partir de 5º de Primaria y aulas con conexión inalámbrica a Internet y pizarras digitales. Ésta es una de las promesas anunciadas por José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del gobierno, en su discurso en el debate del estado de la nación.
Según explicaba en el Congreso, esta iniciativa ha sido bautizada como Escuela 2.0 (comunidad educativa en Internet) y arrancará el próximo curso a partir de quinto de primaria. Es decir, que a partir de septiembre los más de 420.000 alumnos de colegios públicos y concertados de ese curso recibirán un ordenador personal.
Para ello, el Gobierno contará con la colaboración y cofinanciación con las Comunidades Autónomas y se confía en ampliar esta política en los próximos años hasta alcanzar el último curso de la enseñanza secundaria obligatoria.
Lo cierto es que la llegada de la informática a los colegios no es algo nuevo. De hecho, son ya varios los años en los que se suceden casos de éxito de este tipo de medidas. Hace ahora tres años, Microsoft invitaba a una serie de medios, entre los que se encontraba PC World, a conocer la experiencia recabada en un colegio de las Islas Canarias.
Niños de 10 años que dejan de absentarse en la escuela, menores conflictivos que se vuelven más responsables, alumnos que tratan de esforzarse para no ir rezagados… Estos son sólo algunos de los cambios que observaban los propios profesores que habían arriesgado y apostado por introducir nuevas tecnologías en las aulas. Y es que, tal y como reconocía el consejero de Educación de las Islas Canarias, Isaac Godoy Delgado, “los niños que pueden aprenderse los 150 personajes de Pokemon y sus múltiples poderes no tienen un problema de aprendizaje, sino de motivación”.
Los alumnos del CEIP Europa de Gran Canaria, situado en una de las zonas más humildes de la isla y en la que conviven varios problemas socioeconómicos y culturales, cuentan con Tablet PC desde hace tres años. A las pocas semanas de estar utilizando estos recursos, Isabel Sosa Castellano, profesora titular del aula de informática del centro, reconocía que cuando le hablaron del proyecto “al principio me negué”. “Pero pensando en los niños, decidí aplicar el proyecto y su reacción fue entusiasta”. Así, tras apenas un mes y medio de trabajo con Tablet PC en las aulas, Sosa confesaba que todos en el centro estaban contentos, pese incluso a que, a veces, los menores van más rápido que sus profesores a la hora de entender porqué, de repente, se apaga el ordenador. “Son 25 niños, algunos de ellos muy conflictivos. Pero desde que tienen los Tablet PC, son más responsables, están más motivados, los más retrasados se esfuerzan más y ya no tenemos tanto absentismo escolar”, narraba esta profesora.
Además, y frente a quienes consideran que la tecnología “aísla” a las personas, Sosa mantiene que los niños comparten ahora más información “y se ayudan en el manejo de los ordenadores. Como me dicen ellos, ahora parece que aprenden jugando, y eso les motiva”.
Unos beneficios a los que habría que añadir, no sólo el ahorro de varios kilos de peso en las mochilas de los escolares y el poder sustituir varios libros de texto y cuadernos por un único Tablet PC, sino todos aquellos enumerados por José Antonio Blesa, profesor de la escuela turolense de Ariño, donde se llevó a cabo el primer proyecto de introducción de Tablet PC en las aulas en nuestro país. “Utilizar la tecnología en clase supone un gran ahorro de tiempo y permite ir más allá de los objetivos marcados para el curso escolar”, asegura este maestro, quien también relata que los primeros niños españoles en emplear Tablet PC en sus estudios, al pasar a Secundaria, han vuelto al lápiz y al papel tres años después de “abandonar” estas herramientas de estudio. “Mis antiguos alumnos están sacando las mejores notas de su curso de Secundaria y, tal y como me confiesan sus profesores, son el grupo más cohesionado de todos los alumnos”.

Un cambio de mentalidad
Sin embargo, y aunque a toro pasado parezca que la migración de la escuela tradicional a la denominada escuela del futuro sea algo natural, lo cierto es que supone un cambio radical, especialmente en la mentalidad de padres, alumnos y, sobre todo, profesores. “Hay que pasar a otros roles dentro de las aulas”, explica Blesa, “el profesor tiene que ser una ayuda y un apoyo para los alumnos, no el santo santorum que todo lo sabe”.
Algo en lo que coincide el director del centro Europa de Gran Canaria, Francisco de la Fe. “El Tablet PC es una herramienta muy importante en el proceso de aprendizaje de los menores. Los alumnos son ahora un elemento activo de su propio aprendizaje, lo que ha supuesto una revolución”.
Y si antes comentábamos las reticencias de la profesora Isabel Sosa por su reconocida ausencia de conocimientos informáticos, lo cierto es que muchas veces son los propios padres los que se muestran reacios a la introducción de Nuevas Tecnologías en las aulas. No obstante, José Antonio Blesa reconoce que, pese a que en un primer momento los padres de Ariño “se mostraron muy críticos con el proyecto emprendido con Microsoft, lo cierto es que ahora son los defensores más incondicionales viendo los resultados obtenidos”. De hecho, esta iniciativa ha conllevado una mayor penetración de las TIC en el pueblo.
Pero, entre tanto optimismo, Blesa considera que todavía hay que actuar “en muchos frentes, para que no nos quedemos en experiencias aisladas”. Y lanza un aviso a navegantes: “Está todo por descubrir, ahora sólo estamos haciendo “bricolaje” de lo que llegará a ser, de verdad, la escuela del futuro”.

La experiencia de Microsoft
Así pues, lo cierto es que si alguien atesora experie

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