| Artículos | 01 DIC 2004

Trucos para mejorar sus fotos

Tags: Histórico
Dave Johnson.
A continuación le ofrecemos una serie de trucos y consejos de Dave Jonhson, experto en fotografía digital y colaborador habitual de PC World. Tanto si es nuevo en la fotografía digital como si ya tiene alguna experiencia, los siguientes artículos prácticos le servirán para sacar el máximo partido a su cámara digital y obtener excelentes fotografías en cualquier situación.

La composición fotográfica: pensando en tercios
Las fotografías son como una ventana a un mundo virtual y esta ventana no es más que un marco cuyo contenido cambia dependiendo de cómo nos situemos. Si observamos atentamente a través de una ventana, la visión del mundo exterior que obtenemos está condicionada por la posición que ocupamos en la habitación. Si no nos gusta lo que vemos nos podemos mover a un lugar diferente de la habitación, y obtener así otra visión de lo que sucede fuera.
Con las fotografías ocurre algo parecido. Como fotógrafos está en nuestra mano decidir cómo encuadrar nuestras fotografías, la única diferencia es que la decisión que tomemos será permanente, por lo que es necesario dedicar algo de tiempo a obtener una buena composición.

La regla más importante de la fotografía
Cuando tomamos una foto ordinaria raramente pensamos por adelantado en lo que estamos haciendo. Las fotos entendidas de esta manera son rápidas y casuales: vemos algo interesante, ponemos el ojo en la cámara, encuadramos el sujeto y disparamos. De hecho, esto es lo que distingue a este tipo de fotografías: el sujeto termina casi siempre en el centro de la escena.
Si hojea alguna revista y se fija en las fotografías profesionales o incluso en las escenas del cine o televisión, encontrará que el sujeto rara vez aparece en el centro de la imagen. Por el contrario, los fotógrafos se rigen por la regla más importante de la composición fotográfica: la regla de los tercios. Esta regla divide la imagen en una rejilla parecida al tablero de una partida de tres en raya. La idea es que los cuatro puntos de intersección de las líneas de este tablero son las zonas hacia las que se desplaza la atención de nuestra vista de forma natural. Si colocamos un objeto en alguno de estos puntos conseguiremos crear una imagen natural y agradable para el ojo humano. Sin embargo no debemos sentirnos limitados por esta regla. Se trata tan sólo de una guía para tomar instantáneas más interesantes que disparando sin pensar. Tenga en cuenta que la mayoría de las reglas están hechas para romperse o ser flexibles en el peor de los casos.
Es cierto que determinados sujetos pueden beneficiarse de un tratamiento diferente. Por ejemplo, en lugar de los cuatro puntos de intersección puede alinear un sujeto a lo largo de una de las líneas (observe la fotografía de los pájaros). O quizás el sujeto que está fotografiando es demasiado grande y no se ajusta realmente a uno de estos cuatro puntos, cuando ocurre esto yo personalmente prefiero seleccionar un elemento interesante y centrar la atención en el. Si está fotografiando una persona o un animal, los ojos pueden ser un gran punto focal, como puede observar en la imagen del fondo marino.

Vigile el enfoque
Por supuesto, si está tomando fotografías en las que el sujeto no está centrado la cámara no será capaz de enfocar correctamente. El resultado de la captura puede ser, por ejemplo, un fondo nítido y un sujeto borroso al no encontrarse en medio de la escena.
Esta es sin duda la ocasión ideal para utilizar el control de bloqueo de exposición de su cámara digital. La mayoría de las cámaras tienen un botón de disparo que se acciona en dos pasos: presionando suavemente el botón el enfoque se bloquea sobre cualquier objeto situado en el centro de la imagen; aplicando un poco más de presión la cámara disparará la fotografía. El truco consiste en centrar el sujeto y bloquear la exposición e inmediatamente después recomponer la imagen con el sujeto en una posición correcta según la regla de los tercios. Para bloquear la exposición simplemente tendrá que mantener pulsado ligeramente el botón del disparador, cuando tenga la escena deseada pulse hasta el final el botón para obtener la imagen.

Recomposición en el PC
Vale la pena recordar que la herramienta de recorte de nuestro editor de imágenes favorito puede ayudarnos a convertir una aburrida fotografía en una composición atractiva. Así, por ejemplo, mediante Paint Shop Pro seleccione la herramienta de recorte (la tercera de la barra de herramientas situada en la parte izquierda de la pantalla) y mediante el ratón seleccione el área deseada. Una vez hecho esto haga doble clic dentro de la zona seleccionada y guarde el resultado del recorte con un nombre diferente para no perder la imagen original.

Capturar la magia de una cascada
Cuando dejamos atrás el verano es agradable disfrutar de vez en cuando de un fin de semana al aire libre rompiendo con la rutina diaria. Y seguramente en más de una ocasión se habrá colgado su cámara digital durante una excursión de senderismo o un camping con la esperanza de fotografiar una cascada de la misma manera que las ha visto en las revistas. En mi caso esto sucede continuamente. A continuación le mostraremos cómo utilizar su cámara digital para capturar la clásica fotografía de una catarata o los rápidos de un río durante un fin de semana de aventura al aire libre.

Velocidad lenta
Afortunadamente no hay nada particularmente difícil o misterioso a la hora de fotografiar una caída de agua. Capturar este tipo de fotografías es algo tan sencillo como situar la cámara en un trípode, encuadrar y disparar la fotografía con una velocidad de obturación lenta.
La manera más sencilla de controlar esta velocidad es el control que permite dar prioridad a la velocidad de obturación (indicado normalmente con la letra “S” en los botones de la cámara). Mediante este modo de funcionamiento podremos aumentar o disminuir esta velocidad, estableciendo automáticamente la cámara una abertura adecuada a la velocidad seleccionada.
Efectivamente, como ya se habrá imaginado la velocidad de obturación es la clave para este tipo de fotografías. Si disparamos en modo automático la cámara intentará capturar la imagen con la velocidad más alta posible (probablemente 1/500 segundos). Una velocidad alta congela la imagen, de tal forma que podremos ver con todo lujo de detalles las burbujas y espuma del agua cayendo por la cascada, algo que no es precisamente lo que queremos conseguir. Necesitaremos por tanto una velocidad de obturación baja para capturar el agua desenfocada, provocando esa sensación de movimiento que sin duda es parte del encanto que tiene este tipo de fotografía, como puede observar en la imagen de ejemplo.

¿Qué velocidad es lenta?
La buena noticia es que es posible incluso tomar este tipo de fotografías sin utilizar un trípode. Se puede obtener un efecto de movimiento de agua aceptable con velocidades de obturación de 1/30 ó 1/15 segundos, suficiente para sujetar la cámara con la mano al disparar si tenemos un pulso firme. Además, también podemos ayudarnos apoyándonos en un árbol o una valla, por ejemplo.
Por supuesto, cuanto más lenta sea la velocidad del obturador más desenfocada aparecerá el agua y mayor sensac

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