| Artículos | 01 ENE 2002

Trucos

Tags: Histórico
Windows
José M. Alarcón.
Este mes hablaremos sobre algunas de las pequeñas mejoras de Windows XP en el explorador de archivos, la mayor parte de las cuales probablemente le hayan pasado inadvertidas. Después, un consejo referente a la seguridad, para terminar con un breve apunte sobre su reproductor multimedia.

1- Algunas mejoras en el administrador de Windows XP
El explorador de Windows es la herramienta fundamental para interactuar con nuestro sistema operativo, tanto para acceder a nuestros archivos como a los recursos de red u otros objetos. Esta aplicación está presente en Windows desde que apareció hace ya muchos años Windows 95, y supuso un cambio sustancial respecto al espartano gestor que poseían las versiones anteriores de 16 bits. Aunque la funcionalidad básica sigue inalterada, lo cierto es que este elemento del sistema es uno de los que más ha ido cambiando y mejorando a lo largo de todos estos años. Muchas de sus mejoras han pasado (y siguen pasando) inadvertidas para los usuarios, pero ello no implica que sean de poca importancia. En la versión que incluye Windows XP existen ciertas características nuevas y otras mejoradas que, a menos que alguien se las haga notar, es probable que no llegue a utilizarlas y pierda, por lo tanto, productividad en su uso habitual.
Por ejemplo, en Windows XP podemos cambiar el nombre de varios archivos al mismo tiempo, cosa imposible en versiones anteriores. Basta con seleccionarlos todos a la vez desde el explorador (usando las teclas CTRL o mayúsculas) y escoger la opción Cambiar nombre en el menú contextual que aparece al pulsar sobre cualquiera de ellos con el botón derecho. Al nombrar uno, los demás obtienen automáticamente el mismo nombre seguido por un número ordinal entre paréntesis antes de la extensión. Conviene decir que esta característica tiene buen cuidado de no alterar la extensión de ninguno de los archivos, por lo que es posible otorgar el mismo nombre a varios archivos, cada uno de ellos con una extensión diferente, lo cual lo hace más útil si cabe.
Otra modesta pero útil mejora nos ayudará a ahorrar tiempo al operar con archivos u otros objetos. Hay ocasiones en las que aparecen diálogos de confirmación que nos ofrecen las siguientes posibilidades: Sí, Sí a todo, No o Cancelar. Éstas suelen ser suficientes, pero otras veces no nos queda más remedio que decir que no en todos los casos, y no disponemos de esta posibilidad. En Windows XP basta con mantener presionada la tecla mayúsculas al elegir la opción No para que el sistema asuma que le estamos diciendo No a todo. Algo muy útil.
La opción de agrupación de objetos en el explorador es sin lugar a dudas una de las características más útiles que se han añadido al sistema. Para sacarle todo el partido lo mejor es elegir la vista en modo detalle para los iconos antes de marcar la opción de mostrar en grupos desde el menú Ver del explorador. Ahora, pulsando sobre el encabezado de las distintas columnas de información de la vista Detalles, podremos agrupar nuestros archivos en función de cualquiera de éstas: por nombre, por tamaño, por tipo de archivo (especialmente útil), etc. La más interesante probablemente sea la agrupación a partir de alguna fecha (de creación, de modificación o de acceso) ya que permite localizar de un golpe de vista los archivos independientemente de su tipo si nos acordamos más o menos de cuándo los creamos (ver figura adjunta).
Cuando utilicemos la vista en miniatura, por omisión, se mostrarán los nombres de los archivos y carpetas aparte de sus imágenes. Podemos conseguir una vista únicamente gráfica, es decir, sin los nombres de archivo, si mantenemos pulsada la tecla Mayúsculas al mismo tiempo que cambiamos el modo de visualización. Para recuperar la vista tradicional con nombres sólo hay que repetir la operación.
Ahora, desde el menú contextual de cualquier unidad de disquetes es posible crear un disco de inicio del sistema. Esto ya se podía hacer en Windows 9x, pero no era posible en Windows 2000 y es algo que agradecerán los usuarios que migren a XP desde esta versión.
Como último comentario diremos que basta con crear un archivo gráfico de tipo JPG llamado Folder.jpg para que automáticamente sea utilizado por el explorador como imagen para la vista en miniatura de la carpeta que lo contenga. Además, será el gráfico utilizado por Windows Media Player cuando reproduzca archivos multimedia que estén dentro de dicha carpeta.

2- Administradores y usuarios limitados
Los usuarios de Windows NT/2000 ya están acostumbrados a trabajar con distintos usuarios y sus correspondientes contraseñas, que disponen de diferentes permisos a la hora de trabajar en el sistema. Para los que hayan cambiado a XP desde Windows 9x puede que sea algo menos habitual y les cueste más acostumbrarse.
Por defecto cuando creamos un nuevo usuario en Windows XP éste tendrá capacidades de administrador. El motivo es que así se evitan problemas a la hora de ejecutar ciertas aplicaciones, ya que los permisos de los otros usuarios están mucho más limitados, mientras que un administrador puede hacer prácticamente de todo.
En general es un error permitir que todos los usuarios sean administradores. Las posibilidades de estropear algo y por lo tanto inestabilizar el sistema, son muy elevadas si dejamos que cualquiera haga lo que le venga en gana, sobre todo en el caso de usuarios inexpertos. Éste era uno de los motivos fundamentales de que Windows 9x fuera un sistema con tan mala prensa (esto y lo limitado de su arquitectura y diseño interno, claro). Además, si estamos conectados permanentemente a Internet a través de una línea ADSL o un módem de cable, si sufrimos algún tipo de ataque que le otorgue al atacante control sobre nuestro sistema (y logra introducir, por ejemplo, un troyano o un zombi) los potenciales daños son mayores si estamos usando el ordenador como administrador. Véase al respecto el artículo “Seguridad en Windows XP” en el número 181 de PC World correspondiente al mes de noviembre de 2001, en el que se describen los Raw Sockets de Windows XP y sus potenciales problemas.
Por ello, para la mayoría de los usuarios que no necesiten instalar programas ni efectuar tareas de gestión del sistema o algo similar, lo mejor es recortar privilegios y convertirlos en usuarios limitados. Cuando haya dado de alta un usuario desde Panel de controlCuentas de usuario, selecciónelo y en la lista de tareas asociadas elija Cambiar el tipo de cuenta. Dentro del diálogo correspondiente (ver figura) marque la casilla Limitada.
Este cambio es conveniente incluso aunque sea el único usuario del equipo. En ese caso lo mejor es crear dos cuentas, una de administrador y otra de usuario limitado, y utilizar la primera solamente cuando necesitemos las habilidades especiales asociadas a ese tipo de cuenta, como por ejemplo para instalar un nuevo dispositivo hardware o alguna aplicación.
Los usuarios experimentados de Windows 2000 podrán emplear las mismas herramientas disponibles en ese sistema para controlar al máximo los permisos de cada tipo de cuenta.

3- Un reproductor multimedia menos exigente
Nadie puede dudar que el reproductor multimedia de Windows (Windows Media Player) a partir de su versión 7 experimentó unas grandes mejoras en todos los aspectos, tanto por las posibilidades que ofrece como por su interfaz de usuario mejorada. En Windows XP se incluye la versión 8 de este reprod

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