| Artículos | 01 MAY 2000

Telemedicina: ¿mejora la salud o los beneficios de las empresas tecnológicas?

Tags: Histórico
Susana Harari.
Internet se ha introducido en todos los ámbitos de la sociedad y la medicina no iba a ser menos, de hecho un 40% de las consultas a la Red están relacionadas con temas de salud, pasando este campo a ser el más visitado después de las páginas eróticas o pornográficas.

La telemedicina es la prestación de asistencia sanitaria a pacientes de cualquier lugar gracias a la combinación de las telecomunicaciones y los conocimientos médicos, que abarca desde la teleasistencia domiciliaria hasta la telecirugía. Pero este término se ha extendido más allá de sus fronteras, pasando a considerarse telemedicina a toda la información que se encuentra en Internet referente a enfermedades, tratamientos, medicinas, aseguradoras sanitarias, hospitales y esto unido a la aparición de doctores virtuales, venta de fármacos u operaciones quirúrgicas a larga distancia.
Pero hay que señalar que ni el término es nuevo ni es ahora cuando se está practicando. Hace ya medio siglo, Norman Jefferis Holter junto con Gengerelli y Glasskock, iniciaron la exploración de los parámetros biológicos "sin tocar al hombre" cuyas experiencias culminaron felizmente, consiguieron recibir vía radio el electrocardiograma de personas que deambulaban por la calle a considerable distancia de la estación receptora, más tarde, allá por el 59, la telemedicina permitió por primera vez la retransmisión de imágenes radiológicas a través de las líneas telefónicas. También cabe destacar que hace tres décadas, cuando los programas espaciales de Estados Unidos y la antigua Unión Soviética permitieron a los equipos médicos controlar desde la Tierra las condiciones físicas de los astronautas que se hallaban en órbita o que viajaban a la luna.

Más información
Hoy en día este campo ha cambiado y seguirá por ese camino, surgirán más páginas, portales, telefarmacias, revistas on-line y seguirán conectando hospitales o realizando congresos médicos sin necesidad de desplazarse. Beneficios y comodidades, tanto para los facultativos como para los pacientes, pero existe un grave problema, por un lado esto se puede convertir en un consultorio universal, sin ética ni profesionalidad y por otro, está la venta de fármacos sin control médico, que según los expertos, supone un riesgo superior que la automedicación.
Y ésto es ya una realidad, más de 20.000 productos pueden adquirirse por la Red con gran facilidad, sin previa visita médica, sin diagnóstico, sin necesidad de receta y sin información sobre dosis, efectos secundarios o interacciones con otros fármacos, entre todos estos medicamentos o productos de parafarmacia, destaca en Internet la compra de potenciadores sexuales, antidepresivos, crecepelos, anticancerígenos, anabolizantes, hormonas ovulatorias y antibióticos. Los farmacéuticos ya han advertido repetidas veces del peligro que este mercado virtual entraña para la salud del consumidor, ya que a veces la información que ofrecen este tipo de páginas es falsa. Asimismo el Ministerio de Sanidad y Consumo también ha advertido que la adquisición de medicamentos a través de la Red conlleva un riesgo de consecuencias imprevisibles y es ilegal. Además estos productos se venden por Internet a un precio dos o tres veces superior al de las farmacias convencionales. Los consumidores más habituales son profesionales liberales de entre cuarenta y cincuenta años, con un poder adquisitivo medio-alto, que no les importa pagar más por el producto, ya que a cambio no tienen que ir al médico para que se lo receten y evitar así tener que contarle sus problemas.
Como no se necesita receta para poder comprar medicamentos, ha surgido lo que se ha denominado exportaciones paralelas. Las industrias mayoristas de los países del norte de Europa, aprovechan para comprar grandes cantidades de medicinas a mayoristas dónde los famosos fármacos son más baratos y así, de esta forma, aumentar los beneficios. Hay que apuntar que en España la legislación sólo permite adquirir fármacos a través de los canales habituales.

Fiabilidad de la información
La Universidad de Michigan ha realizado un estudio sobre la fiabilidad de la información sanitaria que se encuentra disponible en la Red. Después de analizar 371 webs que contenían noticias sobre el sarcoma de Eming, un tipo de cáncer de huesos que afecta sobre todo a niños y a jóvenes, se dieron cuenta que un 6% de los datos era erróneo, la situación es peor en enfermedades más comunes como el cáncer de mama. Esto se atribuye a que la publicación de un resultado científico en un soporte físico, al contrario que en Internet, es bastante complicado. En primer lugar los investigadores deben describirlo con todas las precisiones necesarias para que otro laboratorio cualquiera pueda reproducirlo, en segundo lugar, deben dirigir el artículo a una publicación revisada por pares, es decir, dos, tres o más científicos independientes de prestigio, especializados en el tema en cuestión, deben examinar el manuscrito. En el caso de dar el visto bueno, se publica y en caso contrario, pueden rechazarlo o solicitar a los autores que lleven a cabo experimentos adicionales con el fin de aclarar puntos oscuros. Pero nada de esto es necesario para publicar un documento, científico o no, en Internet.

Alta tecnología
En la actualidad tenemos a nuestro alcance tecnología que permite la transmisión de datos por líneas telefónicas o mediante señales de radio digitalizadas que pueden ser canalizadas vía satélite, la recepción en alta calidad de imágenes audiovisuales comprimidas, que varían desde una radiografía, un escáner, una ecografía en vídeo o un electrocardiograma, hasta una consulta real entre dos médicos a distancia, dando la posibilidad de transmitir detalles médicos que van desde la auscultación cardipulmonar, hasta la percusión de una cavidad orgánica.
La tecnología también ha permitido desarrollar un sistema a través de cámaras minúsculas implantadas en el corazón de pacientes que sufren enfermedades crónicas y vía Internet, envían los datos para que el doctor realice el diagnóstico sin necesidad de moverse de casa. Este experimento, que se está llevando a cabo en Estados Unidos, implantando pequeños monitores en el corazón de 120 pacientes que a través de un ordenador conectado a la Red, transmite las señales necesarias para que el médico emita su diagnóstico a distancia. El sistema es capaz de guardar los datos recopilados a lo largo de la semana, es entonces cuando el sistema lo envía permitiendo al facultativo emitir un diagnóstico de forma segura.
Se está investigando para que en un futuro, la telemedicina tenga otras aplicaciones como equipamiento de unidades móviles, que sean capaces de transmitir los signos vitales e imágenes en vídeo desde ambulancias que transporten pacientes hacia centros de emergencia para que esté todo listo cuando llegue. De esta forma los facultativos del hospital podrán saber en qué estado llega el paciente al hospital y utilizar los medios más apropiados para su tratamiento y posterior recuperación.

Beneficios
Mucha gente tiene el problema, por llamarlo de algún modo, de realizar una consulta al médico y no quedarse convencida, entonces

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