| Artículos | 01 JUN 2006

Tecnología láser color

Tags: Histórico
Oscar G. Peinado.
Las impresoras l&#225;ser color se han impuesto como la mejor soluci&#243;n para todo tipo de empresas, relegando a otras tecnolog&#237;as al &#225;mbito dom&#233;stico o a soluciones muy especializadas.<br><br>Primero fueron las l&#225;ser monocromo, que hicieron desaparecer del mercado a las impresoras de inyecci&#243;n de tinta de un solo color. Poco despu&#233;s, la tecnolog&#237;a l&#225;ser llegaba al mundo del color, y amenazaba con hacer lo mismo. En la actualidad, las l&#225;ser son las impresoras m&#225;s utilizadas. En el mundo empresarial s&#243;lo queda alg&#250;n reducto en el que se siguen empleando m&#225;quinas de impacto (cuando el papel autocopiativo es imprescindible), de sublimaci&#243;n (para conseguir calidad fotogr&#225;fica con tono continuo) y en pocos casos de inyecci&#243;n (b&#225;sicamente en impresoras de uso personal ubicadas en despachos de directores o para impresi&#243;n de gran formato), a pesar de que estas &#250;ltimas tambi&#233;n han evolucionado para intentar competir con las l&#225;ser en los terrenos en las que tradicionalmente las han superado: velocidad, y coste por p&#225;gina.<br><br>Principio b&#225;sico<br>Una impresora l&#225;ser se basa en un haz de luz l&#225;ser que dibuja la p&#225;gina en la unidad fotoconductora (OPC) para despu&#233;s transferirla al papel mediante electricidad est&#225;tica. Pero mejor sigamos la pista a la informaci&#243;n desde que llega del ordenador.<br>El trabajo va llegando a la impresora, donde se procesa y va formando un mapa de bits de la p&#225;gina que almacena en su memoria. En realidad existen cuatro mapas de bits, uno por cada uno de los colores que se utilizan (negro, cian, magenta y amarillo) que quedan en la memoria hasta que se imprimen todas las copias de la p&#225;gina procesada. En este momento se pone en marcha la maquinaria que transferir&#225; al papel la informaci&#243;n de la memoria.<br>Principalmente, existen dos maneras de procesar la informaci&#243;n, mediante emulaci&#243;n PCL o mediante emulaci&#243;n PostScript (PS). Con la primera es el ordenador el que se encarga de traducir el documento original de Word, Ilustrator o cualquier otra aplicaci&#243;n en informaci&#243;n que la impresora sea capaz de entender. La ventaja es que la informaci&#243;n llega a la impresora ya procesada y no la ocupa tiempo, pero ese tiempo se ocupa en el ordenador, que tardar&#225; m&#225;s en quedar disponible. Adem&#225;s, cuanto m&#225;s lento sea el ordenador mas despacio imprimiremos.<br>Con la emulaci&#243;n PostScript la informaci&#243;n se manda en bruto a la impresora, que es quien se encarga de interpretarla y generar el mapa de bits. Cuando se trata de un archivo complejo o muy pesado, la impresora permanecer&#225; ocupada, pero se habr&#225; liberado al PC para otras tareas. <br>En cualquiera de los dos casos, cuanto mayor resoluci&#243;n usemos para imprimir, mayor ser&#225; la carga de trabajo, pues el mapa de bits que hay que generar aumenta. Esto est&#225; muy relacionado con la memoria, pues mientras que las impresoras matriciales trabajan por caracteres y las de inyecci&#243;n por l&#237;neas, las l&#225;ser lo hacen por p&#225;ginas; es decir, necesitan almacenar en memoria el mapa de bits de una p&#225;gina completa para poder imprimirla. Si contiene mucha informaci&#243;n a mucha resoluci&#243;n necesitaremos mucha memoria, pues de lo contrario no se podr&#225; imprimir.<br>Una vez que se ha generado el mapa de bits empieza el trabajo del motor de impresi&#243;n. De manera tradicional, la transferencia es un procedimiento de cuatro pasos. En cada uno de ellos, se a&#241;ade un color a la imagen completa de la p&#225;gina que se elabora en el tambor de la impresora. Normalmente, la transferencia de colores se hace comenzando por el negro, siguiendo con cian y magenta para finalizar con el amarillo. En cada uno de estos pasos se repite una misma rutina:<br>1. La cinta fotosensible pasa por un dispositivo que le aplica una carga electrost&#225;tica negativa, de forma que queda preparada para atraer el t&#243;ner.<br>2. La cinta pasa por la zona donde el rayo l&#225;ser la va barriendo l&#237;nea a l&#237;nea. Este rayo l&#225;ser es modulado de acuerdo con el mapa de bits que se almacena en la memoria, de forma que en aquellas zonas que son iluminadas la carga cambia de signo. <br>3. La cinta pasa por el cartucho de t&#243;ner correspondiente atrayendo este polvo que est&#225; cargado negativamente, formando la imagen del color actual. En el cartucho de t&#243;ner, un rodillo se encarga de sacar el t&#243;ner finamente esparcido sobre su superficie. En cada vuelta, el cartucho que corresponde es desplazado hasta que el rodillo casi entra en contacto con la cinta fotosensible.<br>4. La cinta pasa frente a un tambor (tambor de transferencia) con una carga electrost&#225;tica negativa, con lo que el t&#243;ner salta de la primera al segundo. All&#237; la imagen permanece hasta el momento de pasar al papel.<br>Estos cuatro pasos se repiten cuatro veces, hasta que la imagen en cuatricrom&#237;a queda perfectamente formada. En este momento, se carga una hoja de papel que pasa por un rodillo que le transfiere una nueva carga electrost&#225;tica capaz de arrancar la imagen del tambor. Con todo el t&#243;ner sobre ella, la p&#225;gina pasa por una unidad (fusor) en la que el t&#243;ner se funde a temperaturas del orden de 200&#176;C quedando perfectamente impregnado en el papel. Este fusor consiste en un rodillo de goma (normalmente de color ladrillo) que est&#225; impregnado de un l&#237;quido oleaginoso cuyo fin es evitar desprendimientos de t&#243;ner.<br><br>Impresoras en l&#237;nea <br>A partir de este esquema b&#225;sico cada fabricante realiza sus propios dise&#241;os y optimizaciones. Uno de los mayores avances lo han supuesto las impresoras &#8220;en l&#237;nea&#8221;, que introdujo Xerox con su modelo Phaser 7700. B&#225;sicamente, se trata de colocar los cuatro t&#243;ner alineados a lo largo de la m&#225;quina, y una cinta de transferencia que los recorre de punta a punta. En lugar de una unidad fotoconductora, hay cuatro, como tambi&#233;n se multiplican los l&#225;ser. Los cuatro haces de luz se dirigen a un espejo que los env&#237;a a recorrer sus respectivos fotoconductores. Una vez aplicada la carga, cada OPC se impregna con su respectivo color, por el mismo principio que ya hemos explicado. Por &#250;ltimo, el t&#243;ner se adhiere de una sola vez en el papel.<br>De este modo se consigue reducir el tiempo, de impresi&#243;n a la cuarta parte, pues la transferencia de los cuatro colores deja de hacerse de forma secuencial para suceder simult&#225;neamente. Gracias a ello, estas impresoras consiguen la misma velocidad cuando imprimen en negro que cuando lo hacen en color. Por otra parte, el ajuste de los distintos colores es m&#225;s sencillo, reduciendo los errores de registro y simplificando el mantenimiento.<br>Actualmente, todos los fabricantes est&#225;n cambiando su tecnolog&#237;a para pasar a modelos en l&#237;nea, que han demostrado ser m&#225;s eficaces.<br><br>L&#225;ser LED <br>Las m&#225;quinas l&#225;ser tradicionalmente han empleado un generador de un haz de luz coherente (l&#225;ser) al que se le hacia barrer toda la superficie de impresi&#243;n mediante un sistema de espejos giratorios. Con la evoluci&#243;n de los semiconductores surgi&#243; l

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información