| Artículos | 01 ENE 1999

¿Sustituirá la máquina al hombre?

Tags: Histórico
Eloy Anguiano.

En artículos anteriores he presentado una pequeña revisión histórica de la informática . Con la perspectiva que da el conocimiento histórico creo que es el momento adecuado para intentar hacer algunas disquisiciones filosóficas en torno al mito de la sustitución del hombre por la máquina . Evidentemente en este artículo voy a presentar tan sólo opiniones personales perfectamente rebatibles y que no pretenden en ningún momento ser algo más que una opinión personal sobre el tema en cuestión .

Desde la creación de los primeros autómatas, cerebros repletos de imaginación la han dejado volar para crear maravillosas historias en torno a seres capaces de substituir al hombre . Sin embargo, estas historias, que no serían mas que eso, han pasado de ser unas simples historias a ser las creadoras de un mito popular ampliamente difundido que provoca un cierto reparo cuando vemos los avances de la informática . Ese mito es el que podríamos denominar " mito de la sustitución " y que lleva a pensar que el ordenador no sólo relevará al hombre de las tareas algorítmicas sino que terminará por sustituirlo completamente e incluso eliminarlo hasta la extinción como especie .

Si nos olvidamos del antiguo mito del Golem, las obras literarias precursoras de este mito empiezan con uno de los cuentos de las " Fábulas fantásticas " de Ambrose Bierce publicada en 1899 . En uno de éstos un autómata, jugador de ajedrez, estrangula a su inventor tras perder una partida . Está claro que hoy en día este cuento pasaría por ser especialmente ingenuo pero fue el inicio de una serie que han llevado poco a poco a la creación del mito .

A pesar de este cuento iniciador, las obras más influyentes en la creación del mito son dos . El primero es el drama del checo Karel Chapek titulado " RUR, el Robot universal de Rossum " donde se crea el neologismo robot a partir de la palabra checa " robota " que significa trabajo . Este drama es de 1921 y bastante anterior a todo el desarrollo de los verdaderos ordenadores electrónicos . Otra obra de gran importancia en la creación de este mito es " Cerebro " de L . Britton en 1930 en la que un cerebro de tipo electrónico absorbía todo el conocimiento de la humanidad para después seguir creciendo a lo largo de varios siglos hasta dominar a la humanidad .

Evidentemente es necesario reconocer la capacidad de desarrollar algo similar a la inteligencia humana en un ordenador . Pero esa inteligencia no puede pasar más allá de la emulación de las capacidades intelectuales que son ajustables a sistemas algorítmicos en los cuales el comportamiento lógico ( más o menos complejo ) es el proceso dominante . En situaciones de este tipo, la capacidad algorítmica del ordenador no sólo puede emular al hombre sino superarle con creces . Pero la limitación se encuentra en que el ordenador sólo es capaz de analizar y realizar tareas que sean reducibles a algoritmos .

Las tareas no algorítmicas son básicamente las relacionadas con la intuición y la voluntad además de una colección de problemas denominados indecidibles que veremos al final de este artículo .

El hombre es capaz de utilizar su experiencia de forma no algorítmica aplicando conocimientos del mundo aparentemente inconexos para crear intuiciones válidas con las que desarrollar una tarea . El desarrollo de la lógica difusa y de la inteligencia artificial ha disminuido la distancia entre el ser humano y la máquina . Sin embargo, esta distancia sólo se ha reducido aparentemente . Esto es debido a que es necesario un ser humano para determinar las tablas lógicas con las que va a actuar el sistema difuso o el tamano, forma y aprendizaje de las redes neuronales . Evidentemente es en el desarrollo de las tablas o en el tamano, estructura y tipo de redes neuronales es donde se introduce el conocimiento del programador sobre el problema a resolver . Por tanto, el resultado no es más que una resolución algorítmica del problema en la que la aproximación al algoritmo solución ( de naturaleza muy compleja ) se realiza utilizando el conocimiento e intuición del programador . En realidad el ordenador sigue siendo un sistema algorítmico con un comportamiento intuitivo aparente y en el que esta apariencia nace de las habilidades del propio programador .

En cuanto a la capacidad volitiva poco hay que decir . Un ordenador nunca ha tenido capacidad de decidir una acción de forma voluntaria . Si un ordenador no está programado para tomar una determinada decisión a partir de unos datos perfectamente conocidos el ordenador nunca tomará la decisión ni nunca realizará una tarea en oposición a lo que su algoritmo dice que se debe de hacer a partir de los datos de entrada .

Existen más capacidades humanas que un ordenador es y será incapaz de hacer . Todas estas tareas están relacionadas con la creación, la capacidad estética y en general con todos los procesos complejos que nacen de la naturaleza caótica del sistema nervioso humano .

Es más, el ordenador no sólo no sustituye al hombre sino que tal vez sea capaz de elevarlo muy por encima de las cotas que actualmente ha alcanzado . Para ver cómo el ordenador puede hacer esto nos tenemos que fijar en varios sucesos históricos distintos . El primero de ellos es la creación de la escritura y lo que supuso en la creación de las primeras civilizaciones la capacidad de almacenar y transmitir conocimientos de forma no oral . El segundo es la creación de la imprenta haciendo que el conocimiento estuviese al alcance de casi todos . El tercero es la revolución industrial y lo que supuso la creación de máquinas capaces de hacer lo que las personas podían hacer de forma maquinal pero en menos tiempo y de forma más precisa .

Los ordenadores no vienen a sustituir sino a realizar dos revoluciones simultáneamente . Vienen a liberarnos de una buena cantidad de trabajos automáticos y de la necesidad de almacenar datos en nuestros cerebros . Los datos serán muy fácil y rápidamente accesibles . Sin embargo, esto supone una revolución en nuestras estructuras sociales y de ensenanza que aun no han comenzado de forma seria y que son una de las asignaturas pendientes de nuestra sociedad en los próximos años .

Evidentemente toda esta disertación parte de una suposición, la de que hay problemas perfectamente planteados que no pueden ser resueltos de forma algorítmica . Estos problemas son los que el matemático Kurt Gödel denominó como problemas " indecidibles " . En el caso de los programas de ordenador el teorema de Gödel dice que es imposible crear un programa universal capaz de contestar en un número finito de operaciones a la pregunta de si un determinado programa parará en un número finito de operaciones . Si suponemos que este programa existe, al aplicarlo sobre sí mismo llegaríamos siempre a una contradicción lógica .

Evidentemente esto no niega la posibilidad de crear máquinas pensantes y con capacidad de decisión voluntaria . Sin embargo, sí asegura que estas máquinas no pueden ser ordenadores ni sistemas algorítmicos sino estructuras no algorítmicas que no sufran este tipo de contradicciones lógicas .

Para ello creo que será necesario pasar por la creación de elementos básicos de cálculo muy distintos a los actuales . Los elementos cuánticos de computación o los elementos biológicos no biestables pueden ser los inicios de este camino pero recordando que éste es distinto al que ya conocemos . El resto de las disquisiciones las dejo para usted, amigo lector, esperando que lo aquí expuesto le haya sido suficientemente provechoso .

Doctor en Ciencias Físicas . Profesor de Ingeniería Informática en la Universidad Autónoma de Madrid .

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