| Artículos | 01 JUL 2001

Sony SDM-N80

Tags: Histórico
Monitor TFT de 18,1 pulgadas
Noé Soriano.
Nada más sacar de la caja el producto vemos su punto fuerte: un diseño sencillamente perfecto, con un fondo de apenas 4 centímetros (20 si tenemos en cuenta la peana de sujeción). Es uno de los monitores más finos del mercado. Además del monitor, encontraremos un módulo externo donde se encuentra la fuente de alimentación, la circuitería para las dos entradas de vídeo que soporta, DVI-I y VGA, los conectores tanto de vídeo como de audio y el hub USB. Estas dos últimas entradas también están duplicadas, para poder utilizar el monitor con audio, y puertos USB con dos ordenadores (PC o Mac) totalmente independientes y con todas sus funciones. Este sistema del módulo externo tiene sus ventajas y sus inconvenientes. El principal inconveniente es que la instalación es más engorrosa, con más cables y conexiones a realizar. Las ventajas son que se puede colocar la fuente debajo de la mesa y dejar el monitor encima ocupando el mínimo espacio, y que permite colgar el monitor en una pared.
Las 18,1 pulgadas con tecnología TFT dan una amplia superficie de visualización. Esto, que en principio debería ser bueno, puede ser un problema por las características especiales de la tecnología TFT. Al ser tan grande la pantalla, si el usuario se sitúa demasiado cerca no verá correctamente los lados más alejados de la pantalla, ya que la línea entre sus ojos y estas zonas describirá un ángulo mayor al que admite la propia tecnología para una correcta visualización. Para solucionarlo tendremos que alejar un poco el monitor de nuestra posición.
Como en todos los monitores con tecnología TFT, el número de puntos que forman la pantalla es fijo. Según este número, el monitor tendrá una resolución de trabajo recomendada. En este caso son 1.280 x 1.024 puntos con un tamaño de 0,28 milímetros. Al cambiar a una resolución menor, el dispositivo realiza una interpolación de píxeles para adecuar el tamaño de la pantalla a su resolución. En el caso de este modelo de Sony, las interpolaciones a 640 x 480, 800 x 600 y 1.024 x 768, aunque perdían calidad respecto a la recomendada, sí permitían trabajar con ellas sin problemas, logrando una imagen bastante nítida comparada con otros modelos. Además de las resoluciones a menor tamaño, también permite visualizar señales a 1.600 x 1.200 puntos, realizando una extrapolación para adaptarla al tamaño recomendado, aunque esta función es meramente anecdótica, ya que la presentación de la imagen es borrosa y poco definida, por lo que en ningún caso permitirá trabajar con este tamaño de pantalla. El rango de frecuencia vertical que soporta va desde los 60 hasta los 85 Hz.
Merece especial atención el panel superior de control del monitor: a ambos lados se ubican los dos altavoces, de 1 vatio de potencia cada uno. La calidad de reproducción es baja, distorsionando el sonido cuando aumenta el volumen de la señal. Hay que advertir que los altavoces no disponen de blindaje magnético. Al monitor no le afecta, al ser tecnología TFT, pero habrá que tener cuidado de no acercar ni disquetes ni cintas magnéticas.
En el centro del panel encontramos seis botones táctiles para la selección de la señal de entrada del monitor, el manejo del menú en pantalla y el ajuste de todas las funciones del dispositivo. Además, dispone de dos sensores especiales, uno de ellos para medir la cantidad de luz del entorno (activando la opción correspondiente en el menú), que ajusta el nivel de brillo y contrate constantemente para obtener la mejor visualización de imagen, adecuándola al nivel de luz de la estancia. La luminancia máxima de la pantalla es de 200 candelas por metro cuadrado, mostrando imágenes brillantes y con luminosidad de sobra incluso para ambientes con mucha luz. El segundo sensor es un detector de presencia con tres niveles ajustables de sensibilidad, que debe activar el modo de ahorro de energía cuando el usuario abandona el puesto de trabajo.
El producto está muy bien diseñado, la calidad de la imagen es excelente y las prestaciones muy buenas, pero no estamos seguros de que encuentre mercado debido a su alto precio. Para diseñadores hay monitores de tubo con mejor calidad a menor precio; para un uso doméstico o en oficinas el coste es prohibitivo. Parece que los únicos compradores posibles serán los que tengan un buen poder adquisitivo y ganas de darse este capricho, aunque hay que reconocer que es un lujo disponer de este monitor en nuestro escritorio.
El producto incluye tres años de garantía y un servicio, durante el primer año, de sustitución del producto mientras dure la reparación, al que el comprador se puede apuntar durante los 15 días posteriores a su adquisición.


Corrección del color
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Los paneles LCD (Liquid Cristal Display, Pantalla de Cristal Líquido), con tecnología TFT, debido a su fabricación, muestran los colores en pantalla con un espectro diferente al de los monitores de tubo tradicionales. Es decir, la misma imagen se verá distinta en un monitor TFT que en uno de tubo. Sony ha previsto esto y lo ha solucionado con un sistema de corrección gamma. Ha incorporado un sistema en sus monitores TFT que suma o resta señales para corregir la curva gamma que ofrece el panel y acercarla a lo que sería la recta ideal. El resultado, por supuesto, no es perfecto y todavía hay una gran diferencia entre el realismo de color de un tubo FD Trinitron y un panel TFT, pero sí es un avance para mejorar la tecnología.


Sony SDM-N80
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FABRICANTE: Sony
DISTRIBUIDOR: Sony
Tel: 915 365 700 www.sony.es
IDIOMA: castellano
PVP: 490.000 PTA (2944,96 €)
Calificación: ****

noe@idg.es

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