| Artículos | 01 DIC 1998

Soluciones para arquitectos

Tags: Histórico
Ramón Montero.

El software que utilizan los arquitectos es demasiado variado y complejo como para que resulte fácil estar al día en sus características y posibilidades . En el presente artículo se aclaran las dudas al respecto más frecuentes detectadas en este sector profesional .

La realización de un artículo en el que se analiza el software disponible en España para los arquitectos abarca tantos campos y posibilidades que es imposible conseguir un estudio suficientemente completo como para que se tengan en cuenta todas las necesidades de cada caso . La razón principal es el enorme abanico de actividades que suele abarcar este sector profesional, que si para el público general se circunscribe al sector de la edificación, en la realidad se amplía a todo lo relacionado con el diseño, el arte y la técnica, e incluso se extiende a áreas no relacionadas directamente con su formación, tal como comentaba Richard Rogers hace poco en El País: ?me hice arquitecto porque es una disciplina muy amplia, que te permite ser artista, científico, sociólogo, político o empresario? .

No es difícil encontrar arquitectos relacionados con sectores tan amplios como la pintura, el dibujo, la escultura, el diseño industrial, la publicidad, la enseñanza, la edición gráfica, la ingeniería, el cine, . . . , y por supuesto, con todas las especialidades relacionadas con la construcción . Y aunque sólo se tenga en cuenta el sector principal de actuación en la arquitectura, sus especialidades son suficientemente amplias como para que resulten varios estudios separados, ya que aunque todas giran en torno a una misma finalidad, precisan de distintas herramientas, y así, la restauración, el urbanismo, la decoración, el cálculo de estructuras, el diseño gráfico, el control presupuestario, el seguimiento de las obras, el cálculo de instalaciones, la jardinería, la generación de documentación informativa, la topografía, los estudios de seguridad y salud, el tratamiento de los planos, etc . , implican por sí mismas el uso de programas especializados, que se ven incrementados por las igualmente necesarias, aunque no sean específicas de la profesión, aplicaciones profesionales de gestión ( contabilidad, documentación, impuestos, salarios, gestión de proyectos, etc . ) .

Dando por sentado la gran dificultad de conseguir un estudio capaz de dar soluciones a las necesidades de todos los arquitectos, se ha optado por tratar sólo los programas relacionados con el diseño arquitectónico y el control de la edificación, dirigido especialmente al profesional que trabaja autónomamente ( liberal o asalariado ) o formando parte de estudios de arquitectura constituidos por varios profesionales .

Los programas comentados en el estudio no son todos los existentes en el mercado ( demasiado amplio para intentar abarcarlo totalmente ) , pero sí entran en el grupo de los más representativos, y en todo caso, siempre han sido analizados y seguidos desde PC World .

El punto de partida

La arquitectura es uno de los pocos sectores profesionales técnicos en los que todavía se plantean las ventajas de la informatización de sus procesos . Los motivos son muy variados, pero se pueden resumir en que no se ve totalmente claro el denominado Retorno de Inversión o ROI ( Return On Investment ) , o sea, el cálculo de los beneficios recibidos del sistema informático y la velocidad con la que se alcanzan los objetivos .

La experiencia nos asegura que cualquier profesional de la arquitectura que se plantee la adquisición de un sistema informático, ve rápida y claramente las desventajas de dicha actuación: importante inversión económica, pérdidas de tiempo, modificación de conceptos adquiridos, necesidades de constante actualización, existencia de soluciones incompatibles .

¿ Por qué estas dudas no se plantean en otros sectores, como el diseño mecánico ?

La respuesta tiene que ver con las propias características de la edificación, en la que no existe una relación automatizada entre el diseño y la fabricación, ya que es un sector que evoluciona lentamente y soporta muchas particularidades, como el clima, la geografía, los recursos de la zona, las costumbres, los sistemas constructivos, la formación del personal, . . . , e incluso el idioma . Pero también tiene que ver con la necesaria especialización de los muchos profesionales que intervienen en todo el proceso, desde la concepción de la idea hasta la finalización y entrega de la obra .

Lo dicho anteriormente hace que existan muchas formas de atacar cada proyecto, y a diferencia del diseño mecánico, por ejemplo, en el que una vez subdividido el proyecto en distintos módulos, la mayoría del proceso puede realizarse con el mismo ordenador, por la misma persona, en el mismo lugar, conectado automáticamente a un único medio de fabricación, con las mismas normas internacionales y con un controlado cálculo de los costes, en el caso de la construcción, las variables implicadas son tan amplias que dan lugar a múltiples situaciones, y que en consecuencia, precisan de muy variadas soluciones, que en muchos casos son realmente difíciles de encontrar . Y por si lo dicho anteriormente fuera poco, no hay que olvidar que el trabajo de un arquitecto implica siempre una parte de creación artística, esto es, de enfoque personal, cuestión difícilmente admisible por los sistemas informáticos actuales .

¿ Quiere esto decir que la informatización del trabajo del arquitecto está condenada a no dar soluciones realmente eficaces ?

Rotundamente no . Lo que hay que deducir de lo comentado es que las características de este sector no se ajustan tan claramente a la automatización de los procesos y que hay que elegir muy bien el sistema que mejor se adapte a cada caso, por lo que la adquisición de uno u otro programa debe hacerse después de conseguir la máxima información, siendo mi mejor consejo que siempre que existan dudas se recurra a empresas capaces de proporcionar servicios completos, soluciones modulares y con visión de conjunto, incluyendo el cálculo del ROI correspondiente .

Los mínimos básicos

Una vez dejada clara la complejidad del trabajo del arquitecto, y en consecuencia, la existencia en el mercado de muy variadas soluciones para el sector, hay que especificar qué aplicaciones son realmente imprescindibles y claramente rentables en cada especialidad, así como cuáles son las que pueden ser clasificadas como complementarias y sólo rentables para ciertas particularidades .

Se puede asegurar que las aplicaciones que se pueden considerar básicas y necesarias en la mayoría de los casos son: las de CAD ( diseño técnico asistido por ordenador ) , las de mediciones y presupuestos y las de generación y control de documentos .

El caso ideal es el que permite que un arquitecto cree el edificio completamente en su ordenador desde cero hasta el último detalle, todo en 3D, y que una vez realizado el proyecto, pueda dar la orden de que se generen automáticamente todos los planos y documentos ( mediciones, presupuestos, memoria, pliego de condiciones, . . . ) relativos al edificio, sirviendo el propio diseño de base de datos del proyecto . Esto, que algunos programas anuncian como método de trabajo propio, en la actualidad es imposible de conseguir tal como nos gustaría que ocurriese, ya que existen demasiadas particularidades en el proyecto más sencillo como para que un sistema informático las tenga en cuenta, y además, no existe proyecto alguno que no precise de modificaciones y correcciones, haciendo más complicada todavía la interacción entre el diseño gráfico y los documentos .

Ahora sí, que no exista un programa capaz de realizar el 100% del trabajo de forma automática, no quiere decir que no sea productivo utilizar un programa que sea capaz de automatizar sólo parte del

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