| Artículos | 01 MAY 2007

SOA, la nueva revolución de las plataformas tecnológicas

Tags: Histórico
Servicios web como punta de lanza
Encarna González.
Los avances tecnológicos, así como la evolución y necesidades de las empresas, han llevado a que las actuales arquitecturas de sistemas requieran modernizarse para adaptarse a las demandas emergentes. Bajo esta premisa nace SOA (arquitectura orientada a servicios), un nuevo concepto de arquitectura de software basada en la unión de servicios web con la mirada puesta crear aplicaciones compuestas. El resultado es lo que algunos expertos ya denominan como la perfecta correlación entre las TI y los objetivos de negocio.

¿Qué es SOA?
Aunque en los últimos meses el concepto SOA parece estar más en boga que nunca, lo cierto es que la definición de este nuevo vocablo en el diccionario tecnológico tiene muchos aspectos que son necesarios tener claros. Así pues, puede decirse que SOA, o arquitectura orientada a servicios, es un nuevo concepto de arquitectura de software basada en la unión de componentes de aplicaciones integrados y altamente interoperables, los llamados servicios web, con la finalidad de crear aplicaciones compuestas. Sin embargo, en esta definición hay que tener en cuenta que SOA es una plataforma tecnológica pero que, por sí sola, no aporta nada si no dispone de algo más que contribuya a que las empresas sean más eficientes. Es decir, que SOA es un concepto de diseño de arquitectura que trata de alinear las TI con el propio negocio de la organización. En opinión de Genaro Pena, director de soluciones y desarrollo de negocio de SAP, “cuando las compañías tienen dificultades para cambiar, esta problemática de evolución viene dada por la infraestructura y la tecnología que tienen, de ahí la importancia de contar con plataformas flexibles y sistemas ágiles para responder al cambio de la innovación”.
De esta forma, SOA es un concepto de arquitectura que ayuda a construir sistemas partiendo de lo anteriormente citado, es decir, flexibilidad para innovar, para ser más ágiles para ejecutar estrategias y, en consecuencia, ser más competitivos. Bill Rafferty, gerente de soluciones SOA & Integration de HP Iberia, destaca que “es la solución a las arquitecturas tradicionales y cuyos problemas de rigidez y falta de flexibilidad retrasan el despliegue de aplicaciones”. Para ello, un elemento clave en la construcción de este tipo de arquitectura son los servicios web (Web Services), componentes de aplicaciones que representan una funcionalidad de forma independiente a la que se puede acceder desde otras aplicaciones utilizando estándares web. Los servicios web proporcionan una vía para que las aplicaciones puedan comunicarse entre ellas y utilizarlas desde cualquier plataforma informática, sea Linux, Unix o Windows, y constituyen un modo sencillo para la construcción de aplicaciones. De hecho, como explica el responsable de SAP, “la clave de SOA es poder despiezar el software que utilizo y dividirlo en pequeñas partes y reutilizarlas para evolucionar de manera sencilla”.
Así, para una correcta reutilización de estas piezas, este procedimiento sigue una serie de fases, esto es, primero descomponer las aplicaciones en diferentes partes y, posteriormente, ser capaz de dividir esas aplicaciones y establecer áreas de especialización que después sirvan para componer procesos que respondan a determinadas necesidades de los negocios. De este modo, el papel de los proveedores de software deviene fundamental, ya que estos deben permitir que sus aplicaciones puedan descomponerse para, posteriormente, realizar servicios básicos. En este sentido, la rapidez para llevar a cabo estos cambios, que es lo que nos va a permitir diseñar e implantar una arquitectura SOA, resulta crucial.
Así, este tipo de arquitecturas conlleva una serie de claros beneficios para los clientes, puesto que disponen de una única interfaz e integrar software y servicios de distintos proveedores de forma ágil. Como define Genaro Pena, “SOA es una evolución, no es tirar a la basura todo lo que has invertido en los últimos años sino evolucionar esa plataforma ya existente para extraer los servicios que le pueden interesar y combinar o ampliar, entre otras cosas”.

Enterprise SOA
Sin duda, aunque SOA hace referencia a los cambios en las arquitecturas de los sistemas tecnológicos, para que su implantación tenga éxito es necesario que esa tecnología sea aplicable al negocio, es decir, que todos estos cambios en las arquitecturas deriven en una orientación hacia los negocios. Así nace el concepto Enterprise SOA, que significa que los procesos de negocio se pueden descomponer en pequeñas piezas de procesos de negocio, denominados Enterprise Services, y reutilizarlos posteriormente. En definitiva, se trata de trasladar las ventajas de la arquitectura SOA a la gestión del negocio.
De esta forma, el Enterprise Service es un servicio web centrado en lograr la eficiencia y la flexibilidad del negocio de tal forma que las denominadas arquitecturas Enterprise SOA tienen como objetivo crear procesos de negocio que “hablen el mismo idioma” y puedan ser compartidos por distintas aplicaciones utilizando las ventajas de SOA. Es por ello que algunos expertos ya apuntan la importancia de que fabricantes, partners y clientes trabajen conjuntamente para compartir e intercambiar puntos de vista y así desarrollar aplicaciones acordes con las verdaderas necesidades de los negocios. Por tanto, en esta evolución hacia SOA, no cabe duda que la colaboración comportará beneficios y oportunidades de negocio para todos.
Se trata de darle el plus de la lógica del negocio a la parte tecnológica. Según sostiene Alberto Alcázar, responsable de soluciones de plataforma tecnológica de SAP Ibérica, es un valor añadido que va más allá del valor tecnológico asociado a la empresa. “SOA puede tener los servicios definidos pero no es suficiente, hay que tener una lógica de negocio”, explica el responsable.

Consideraciones a su implantación
Aunque, poco a poco, las infraestructuras de sistemas de las empresas irán realizando su transición hacia SOA, lo cierto es que, a la hora de abordar un proyecto de implantación de esta envergadura, hay que tener en cuenta una serie de consideraciones.
Así, tanto SOA como Enterprise SOA son arquitecturas pensadas para empresas con una cierta madurez tecnológica que necesitan disponer de una infraestructura flexible, abierta y que les proporcione capacidad para adaptarse rápidamente a los cambios que les exige el negocio, por lo que no se trata de algo asociado al tamaño de la empresa. Por eso, hay que tener en cuenta que la implantación de una arquitectura SOA no implica desprenderse de toda la tecnología que ya tienen las empresas, aunque “también dependerá del histórico de la compañía”, puntualiza Alberto Alcázar. En opinión de este responsable, aquellas empresas que estén arraigadas al software estándar sí podrán hacer su evolución hacia SOA, pero aquellas que trabajen con desarrollos a medida, deberán realizar notables cambios en su infraestructura de sistemas. Asimismo, también existe una tercera posibilidad que es la combinación de servicios a partir de un partner estándar con los de un proveedor especializado y añadir los desarrollos propios.
Sin embargo, tampoco hay que olvidar que, al final, con el paso del tiempo, la obsolescencia tecnológica acaba siendo una realidad en las empresas, por lo que algunos analistas ya han aconsejado que las compañ

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