| Artículos | 01 OCT 2007

Servicios de movilidad informática en las empresas

Tags: Histórico
Daniel Matey.
Hace poco se cumplieron 20 años desde que el teléfono móvil irrumpió en España. Fue con aquellos “ladrillos” que, los que tengan edad, recordarán como algo inalcanzable y reservado a “yuppies” y elitistas. Sin embargo, hoy en día tenemos en España más móviles que teléfonos fijos. En las empresas podríamos contar historias análogas no sólo con los móviles, sino también con los portátiles, los asistentes personales (PDA) o, últimamente, los smartphones. Todos estos elementos entraron en las empresas normalmente de manos de algún “VIP” y, poco a poco, debido a su gran utilidad e idoneidad para la forma de trabajar de hoy en día, se han convertido en aliados imprescindibles.

Para bien o para mal, la forma de trabajar actual está cambiando. Este cambio está afectando, como es lógico, a las funcionalidades que las empresas demandan de sus departamentos de tecnología. Entre las razones que producen estas nuevas necesidades podemos encontrar las siguientes:
Teletrabajo: aunque de forma más lenta en España, el teletrabajo es una tendencia que ganará fuerza progresivamente en los próximos años. La posibilidad de que ciertos tipos de perfiles desarrollen su actividad remotamente es mutuamente beneficiosa para la empresa y para el trabajador, produce ahorros en las partidas relacionadas con los costes de estructura de la empresa a la vez que es una medida conciliadora de la vida profesional y personal. Las formulas mixtas en las cuales los trabajadores practican el teletrabajo durante varios días a la semana, mientras que el resto de días acuden a la oficina para realizar reuniones y actividades que requieran de una presencia física, también son una tendencia a valorar.
Cercanía: la mejora de calidad requiere de cercanía: cercanía al producto, a la producción, al cliente, al problema, y para mejorar hay que tener capacidad de desplazarse con libertad y, por ello, trabajar en entornos que no cumplirán con los requisitos de la informática tradicional.
Multiacceso: los propios trabajadores también han cambiado. Ahora es más fácil encontrar personas dispuestas a exprimir cada minuto al máximo, una espera en un aeropuerto, un rato el fin de semana, para mirar aquel asunto pendiente de última hora. Los servicios informáticos para la movilidad hacen que este tipo de trabajadores puedan materializar sus esfuerzos en resultados para la empresa.
Inmediatez: hace años nos bastaba con tener un informe con los datos del día anterior. Más tarde nos conformamos con los datos de unas horas antes, pero hoy en día queremos saber dónde está el camión de reparto y, si es posible, cuantos palés quedan por entregar. Y, es más, queremos saberlo en tiempo real, ya que, por ejemplo, el agente de ventas que está en un cliente o el propio perito de la aseguradora se ponen en contacto constantemente con la central para comunicar sus partes o pedidos. También es necesario consultar e introducir datos rápidamente, comunicando a su vez valiosa información que permite ajustar rutas y stocks de las formas más convenientes en cada caso. La presión de la competencia, el ritmo y la exactitud con la que se tienen que tomar las decisiones ha hecho que las empresas requieran de información en tiempo real; información con un nivel de detalle impensable hasta hace poco y obtener todo este tipo de información sin recurrir a la informática móvil es imposible en muchos entornos.
Al hilo de todo este sector cambiante, en este artículo vamos a abordar los diferentes servicios que demandan las empresas en lo referente a movilidad informática.

Movilidad sostenible
Antes de entrar en materia es necesario hacer un alto en el camino para hablar de un concepto que toda empresa que requiera de informática móvil debería considerar, ya que empezar con este tipo de sistemas es una madeja que, una vez empezada, nunca termina. Además, también hay cierto efecto “vírico” que se ha de sopesar y controlar: una vez que alguien logre leer el correo desde casa o que un empleado disponga de un smartphone (teléfono inteligente) con el que consultar sus pedidos, todos querrán hacerlo. Por otra parte, hay que evitar que los recursos asociados con la movilidad se conviertan en un elemento representativo de “status” social dentro de la empresa. Esto es, que el hecho de poseer una PDA o un portátil no debe significar, por parte de los empleados, un objetivo para tener el mismo equipamiento que el vecino aunque no lo necesite para su trabajo.
Por desgracia, las personas tienden a considerar inconscientemente los recursos de informática móvil y comunicaciones como propios (“mi portátil”, “mi PDA”), y es común ver portátiles de empresa que son usados por los niños el fin de semana para jugar o usar herramientas como Messenger, o PDA con los más variopintos programas para organizar viajes, entre otros. Puestos a prestar recursos y servicios de movilidad, es fundamental que dichos recursos y servicios se adapten y preparen para que únicamente se puedan usar para las labores para las que se realizó el esfuerzo de su adquisición.
Otro de los aspectos más preocupantes son los relativos a la seguridad. Nos esforzamos mucho en dotar a nuestras redes y sistemas fijos de las máximas medidas de seguridad, pero, sin embargo, dejamos que nuestros usuarios recorran el mundo con portátiles y PDA llenas de información, o que se conecten con nuestros sistemas de formas no seguras. La seguridad, como todos sabemos, es prácticamente “atómica”. Esto significa que tiende a ser todo o nada: los ataques o las fugas de información tenderán a producirse por el punto más débil de nuestra red. Piénselo de otra manera; tal vez sea más fácil robar el portátil adecuado que tratar de acceder a la empresa a través de cuatro cortafuegos bien configurados.

Acceso remoto
Sin lugar a dudas, el acceso remoto es el rey de la movilidad informática. Aunque esté evolucionando hacia accesos más delimitados y controlados, el acceso remoto es un pilar fundamental y común en las empresas. Por lo tanto, veamos ahora brevemente algunos de los diferentes tipos de accesos remotos que nos podemos encontrar:
Dialup: prácticamente en desuso y en clara vía de extinción, salvo en entornos muy específicos. Consiste en que los usuarios remotos establecen una conexión punto a punto (usualmente a través de módems). Las empresas usuarias de este método de acceso disponen de baterías de módems que reciben las llamadas realizadas a un número único. Los costes, la escasa velocidad y la amplia disponibilidad de acceso a internet han dejado este tipo de acceso limitado a dispositivos que no contemplan otro tipo de métodos de comunicación (o algún otro caso muy especifico).
VPN (PPTP, L2TP/IPSec): sin duda, los accesos más comunes hoy en día. Las VPN (Virtual Private Network o red privada virtual) permiten realizar un túnel con mayor o menor encriptación a través de redes externas hacia la empresa. La autenticación necesaria para establecer la VPN puede ir desde una simple contraseña hasta tarjetas smartcard o incluso medidas biométricas.
Una vez establecido el túnel, las posibilidades de conexión a los sistemas internos serán tan extensas o limitadas como lo podría ser una conexión a la red

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