| Artículos | 01 FEB 1999

Selección artificial

Tags: Histórico
Eloy Anguiano.

Hace más de una década que el biólogo de la universidad de Oxford Richard Dawkins escribió dos libros . En tan poco tiempo, estos dos libros han pasado a ser ya unos libros de obligada lectura y forman parte importante en el pensamiento actual . Estos dos libros son ?El gen egoísta? y ?El relojero ciego? .

Muchos de ustedes se preguntarán que tiene que ver esto con la informática . Pues es algo bastante sencillo . En ?el relojero ciego?, R . Dawkins presenta un programa que pretende simular el proceso evolutivo . Para ello propone un programa capaz de crear formas de vida abstractas a las que el propio Dawkins ha denominado biomorfos .

Con ambos libros Dawkins pretende arrojar luz en la controversia entre evolucionistas y creacionistas . En ?el relojero ciego? Dawkins diseña el programa con el que pretende ilustrar una de las tesis principales del libro y que suele ser la falacia principal de los que defienden la tesis creacionista . Esta tesis surgió incluso antes de que Darwin naciese y fue presentada por William Paley, teólogo inglés del siglo XVIII . Paley argumentaba a favor de un creador de los seres vivos de la siguiente forma: si al cruzar un río nos tropezamos con una piedra podremos suponer que esa piedra siempre ha estado allí . Si en lugar de una piedra hubiésemos tropezado con un reloj difícilmente podríamos dar una respuesta como la anterior necesitando realizar la hipótesis de la existencia de un relojero . A partir de la comparación con esta situación, los creacionistas pretenden afirmar que la complejidad de los seres vivos es una manifestación de un ?relojero? creador de toda la complejidad de los seres vivos y que es imposible que estos surgiesen del puro azar .

El punto flojo de este razonamiento consiste en que se supone que los acontecimientos aleatorios que dan lugar a los seres complejos se dan simultáneamente pero no tiene en cuenta en ningún momento en el que los cambios a partir de situaciones sencillas pueden y deben de ser, en general muy pequeños pero acumulativos .

Para ilustrar la importancia de la acumulación de los cambios aleatorios en una única dirección es fácil diseñar un programa de evolución dirigida muy sencillo . En este caso en lugar de la selección natural, el ajuste de los individuos a su entorno en función de la competencia va a desaparecer y va a ser el usuario del programa el que va a actuar a modo de seleccionador de especie .

En esta situación cualquier creacionista gritaría que es trampa, puesto que nadie pone en duda la capacidad de la selección artificial para seleccionar formas y variedades en función de los deseos del usuario del programa . Evidentemente lo haría con toda la razón del mundo . El programa que proponía Dawkins sólo sirve para ilustrar uno de los puntos de su razonamiento, mucho más complejo y en el que no sólo interviene este programa sino otra serie de datos entre los que destacan los geológicos y arqueológicos . Cualquiera que esté interesado por estos razonamientos le recomiendo la lectura de sus dos libros cuya referencia se puede encontrar al final de este artículo . Ahora realmente lo que vamos a hacer es ver un poco cuál es el funcionamiento básico del programa que propone Dawkins y vamos a dejar un poco de lado las consideraciones filosóficas .

La figura geométrica que va a representar al ser biomorfo esta controlada por un total de 16 genes . Los efectos de algunos de estos genes se describen fácilmente . Por ejemplo, uno de ellos controla el número de ramas . Sin embargo, otras características son la manifestación de varios genes actuando conjuntamente . Por ejemplo: es necesario el efecto de tres genes para controla el tamaño horizontal o el efecto combinado de cinco de ellos controla el tamaño vertical . En otros casos hay características que engloban a tantos genes actuando de forma combinada que es difícil prever el resultado .

En realidad, los biomorfos son seres que representan un sólo punto en un espacio de dieciséis dimensiones . En este espacio cada coordenada son los valores posibles de cada gen y, por tanto, todo el espacio genético de los biomorfos está definido a priori .

El programa de Dawkins consiste esencialmente en mutar el código genético levemente en torno a un individuo original . En la primera generación se crean unos pocos individuos con pocas o ninguna mutación respecto al seleccionado . El siguiente paso consiste en seleccionar un individuo de entre los resultantes . Este, a su vez, se reproduce de nuevo con leves mutaciones . El proceso se repite tantas veces como se desee, seleccionando las características que se intentan intensificar . Con este proceso se puede comprobar que la fuerza de la selección artificial radica básicamente en la capacidad de acumular cambios aleatorios mínimos que van en la dirección deseada .

El significado de cada uno de los genes que determinan el aspecto de los biomorfos de Dawkins es demasiado largo como para explicarlo en este escueto espacio . Cualquiera de mis lectores puede desarrollar su propio sistema genético que represente a figuras geométricas sencillas .

Dawkins también propone en su libro un desafío a los programadores en el que se pretendía que éstos creasen sistemas genéticos adaptándose de forma aleatoria a un ambiente hostil . Este ambiente puede ser variable o pueden competir varias especies entre sí . Como hemos visto en artículos anteriores este reto fue tomado en cuenta y tan sólo en diez años se han desarrollado sistemas de genéticos, e incluso de programación genética capaces de crear genes que encuentren soluciones a problemas de la vida real partiendo de soluciones aleatorias .

Este es uno de los más bonitos ejemplos en los que los problemas de unas ramas del conocimiento ( como la biología ) pueden sugerir ideas para que otras, en este caso la informática, se desarrollen en una determinada dirección y que ello permita resolver problemas alejados del problema original .

Otro elemento importante de este sistema es que, de nuevo, las simulaciones creadas por ordenador son capaces de hacernos comprender, de forma sencilla, situaciones que de otra forma son muy complejas de entender .

Una variación del programa de Dawkins ha sido desarrollada por Ernesto José Carmena Riesco, biólogo y doctorando en biología . Los resultados más sorprendentes de los que ahora dispone pueden verse en la figura que acompaña a este artículo .

Cualquiera de mis lectores también tiene a su disposición el uso de este programa a través de Internet en la dirección indicada en la bibliografía . La forma más indicada de utilizar este programa es pensar en unas determinadas características y hacer que la evolución aleatoria camine en la dirección en la que más se cumple este deseo seleccionando las formas más similares a la buscada .

El lector se sorprenderá de la gran potencialidad que tiene en la evolución la acumulación de microcambios a la hora de modificar una especie .

Bibliografía

- R . Dawkins, The selfish gene, Oxford University Press . Versión castellana: ?el gen egoísta? editado por Labor .

- R . Dawkins, The blind watchmaker, W . W . Norton & Company . Versión castellana: ?el relojero ciego? editado por Labor .

- http://www . interec . com/hwebensis

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