| Artículos | 01 MAY 2001

Ricoh RDC-i700

Tags: Histórico
Cámara digital con conexión a Internet
Daniel de Blas.
El enfoque de Ricoh a la hora de desarrollar sus cámaras digitales ha sido algo distinto del resto de fabricantes. Lo habitual en una cámara digital es que se incorporen características que van más allá de la captura de imágenes o pequeños cortes de vídeo para añadir funciones como la impresión directa en máquinas de inyección o utilidades para crear panorámicas. Sin embargo, Ricoh, en el modelo RDC-i700, añade a los “extras” habituales una serie de posibilidades que hacen que sea un híbrido entre una cámara y un asistente personal.
El conjunto que suministra Ricoh es muy completo y, junto con la cámara, encontrará una funda de transporte, una correa, los cables para conectarla al ordenador o al televisor, dos baterías, un cargador y otros accesorios menores como correa, tapa para el objetivo, etcétera. Nada más tener la cámara en las manos se dará cuenta de que el tamaño y la forma son bastante distintos de lo habitual y resulta bastante incómoda y pesada en principio, ya que hay que sujetarla como si fuese un emparedado. No obstante, la forma de la cámara y la disposición de los botones no está descuidada sino que tiene algo de truco y, en unos minutos, encontrará que es bastante más cómoda de lo que parece.
En cuanto al manejo de las funciones, la Ricoh RCD-i700 también es algo especial. Además del clásico dial en el que se seleccionan los modos de captura de imágenes, voz y pequeños cortes de vídeo, reproducción, conexión al ordenador, Internet y comunicaciones, etcétera, o los botones de manejo de los menús de la pantalla LCD, dispone de un pequeño lápiz que se inserta en un lateral de la cámara y permite utilizarla como si fuese un asistente personal.
Dispone de un objetivo con zoom 3x equivalente a un 35 - 105 mm en una cámara convencional con un diafragma máximo de F2,6 en posición angular y F3,4 en posición teleobjetivo, cifras que están dentro de lo habitual en cualquier cámara digital compacta de gama media. Si bien es cierto que con la óptica incorporada y el pequeño flash integrado se pueden afrontar la mayoría de las situaciones, hubiese sido de agradecer que la cámara dispusiese de una toma para unidades externas de flash y de accesorios que ampliasen las posibilidades de la óptica como un gran angular o un teleobjetivo.
Con un sensor CCD de 3,3 millones de píxeles, la resolución máxima que proporciona es de 2.048 x 1.536 píxeles y las imágenes pueden almacenarse en formato TIFF (sin compresión) o JPEG. La calidad de imagen que proporciona, sin ser impresionante, es bastante interesante. La definición es buena pero se aprecian los típicos halos en los bordes de los contornos y aberraciones de color en los objetos muy luminosos. La saturación es moderada y el balance de color es correcto en exteriores y en interiores en los que no hay mezcla de tipos de luz y es fácil asignar un balance de blancos. Es una lástima que no disponga de más opciones de disparo.
La otra faceta de la Ricoh RDC-i700 (como dispositivo de conexión a Internet) es si cabe, más interesante que como cámara digital convencional. En la parte lateral izquierda se puede insertar una tarjeta GSM, una tarjeta módem o una tarjeta Ethernet y utilizar la cámara para acceder a Internet, enviar y recibir mensajes de correo electrónico o descargar archivos en un servidor FTP. La configuración de estos aspectos es exactamente igual a como se realiza en un ordenador: tan sólo hay que introducir los datos proporcionados por el proveedor y, si todo va bien, dispondrá de un mini navegador, un cliente de correo electrónico, un cliente FTP y un fax dentro de la cámara.
Como dispositivo para ver páginas web, realmente no es demasiado adecuado ya que la navegación es más lenta que con un ordenador y la superficie de la pantalla es mucho más pequeña. Sin embargo, el uso del correo electrónico, las descargas mediante FTP o el envío de faxes resuelven muchas situaciones, en las que normalmente precisaría de un ordenador, lo que hace de la Ricoh una máquina ideal para salir de viaje. Esto le permitirá, por ejemplo, tomar una serie de imágenes y enviar versiones en baja resolución a un colaborador y, una vez decidida la imagen adecuada, enviar el archivo completo a un servidor FTP.
Como es habitual en las cámaras de Ricoh, la RDC i-700 dispone de una memoria interna de 8 MB para guardar las imágenes y, en uno de los laterales, pueden incorporarse una tarjeta Compact Flash y una tarjeta PC Card para aumentar la capacidad, lo que hace de la Ricoh uno de los modelos compactos más versátiles en este aspecto.
Aunque dispone de bus USB, este no es Plug&Play, siendo necesario tener la cámara desconectada antes de instalar los controladores, tanto en Windows 98 como en 2000. Además no funcionará en un USB añadido mediante una tarjeta adicional. Como cámara digital, la Ricoh no llega a la calidad de imagen ni tiene las opciones de una Nikon CoolPix 990 o una Olympus CZ-3030 y es algo más cara, pero proporciona buena calidad de imagen y unas características muy interesantes. Si no va aprovechar las posibilidades de una cámara más orientada a aficionados a la fotografía y le atrae más la posibilidad de salir de viaje sin un portátil para enviar imágenes o para estar “conectado”, la RDC-i700 puede ser la respuesta.


Ricoh RDC-i700
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FABRICANTE: Ricoh
DISTRIBUIDOR: Reflecta
Tel.: 933 391 154 www.reflecta.es
IDIOMA: inglés
PVP: 299.900 PTA (1.802,44 euros)
Calificación: ****


dblas@idg.es

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