| Artículos | 17 ABR 2008

Reducir el impacto medioambiental con el "buen uso" de la tecnología

Encarna González

La creciente preocupación de las empresas de TI por la conservación del medioambiente está llevando a que estén proliferando las iniciativas que contribuyan a su respeto. Entre ellas, la empresa de servicios tecnológicos EDS ha elaborado una propuesta en la que resume en ocho puntos una serie de consejos útiles, tanto para empresas como para gobiernos, con los que pueden contribuir a agilizar sus acciones enmarcadas en sus estrategias de Green IT.

Para EDS, un tema fundamental de cara a reducir el impacto ambiental de la informática es cambiar la idea de aplicación, o servidor que tienen muchas empresas. Actualmente, la virtualización permite que existan múltiples aplicaciones ejecutándose de forma segura utilizando el mismo y único servidor físico. “Trasladar la actividad de los servidores del 15-20 por ciento de su utilización a un 80-90 por ciento permite trabajar mucho mejor usando el mismo perfil de energía”, apuntan desde la compañía. 

Además de que las empresas sean conocedoras de esto, otro de los aspectos que resaltan desde EDS que resulta fundamental para contribuir a la protección medioambiental es algo tan sencillo, y tantas veces recalcado, como apagar los servidores que no se estén utilizando. Una de las recomendaciones más imploradas es, sin duda, que se apaguen todos aquellos dispositivos cuando no estén en uso, especialmente los servidores y discos duros. “Lo mejor para ahorrar energía es no utilizarla”, argumentan desde EDS.

No obstante, y aunque esto es ya algo que está en la mente de muchos profesionales, el auge de la movilidad también está conllevando que uno de los puntos en los que se tenga que hacer especial hincapié para reducir el impacto medioambiental procedente del ámbito tecnológico sea en los equipos portátiles. En opinión de los responsables de esta empresa de servicios tecnológicos, cuando la demanda lo permita, “las organizaciones deberían programas los servidores para que funcionen a una velocidad inferior a la normal, con la consiguiente reducción en el consumo de energía”. Una opción que parecen no aplicar muchas empresas hoy en día, por lo que la opción de elegir un modelo de servidor con un suministro de energía más eficiente disponible con la configuración seleccionada, se perfila como la mejor solución para que las compañías optimicen sus consumo energético.

Ante todo este panorama, uno de los puntos clave que han de tener en cuenta las empresas es la necesidad de cuidar el mantenimiento que hacen de sus sistemas. Sin duda, tener un control mediante gestores de la eficiencia de los centros de datos puede contribuir en gran medida a que ésta mejore considerablemente asegurando que todos los equipos están funcionando al máximo de su capacidad. Asimismo, otra de las opciones que pueden llevarse a cabo para mejorar la eficiencia es a través de la modificación de la distribución y configuración de los equipos.

Junto a todo ello, tampoco hay que olvidar que los avances tecnológicos también están posibilitando en gran medida poder contribuir a estos propósitos de eficiencia. Sólo hay que atender a los últimos anuncios realizados por los dos grandes nombres en el campo de los procesadores, AMD e Intel, para ver cómo cada vez disponen de procesadores más veloces y, por ende, más eficientes, al tiempo que reducen el consumo energético.

Además, tampoco hay que olvidar la importancia de que de los administradores de sistemas tengan capacidad suficiente para extraer todo el valor y beneficio posible a la inversión que realizan en TI. En este sentido, saber dónde y cómo invertir resulta fundamental ya que, “cuando una empresa se excede en el coste de compra de un servidor, normalmente, y si éste es bueno, la ecuación se inclina a favor de una mayor eficiencia y rigor, algo tan positivo para el medioambiente como para las cuentas de la empresa”, propugnan desde EDS. 

Sin duda, “invertir en verde” parece que va a ser algo más que una moda. También se trata de una necesidad. Y es que la innovación tecnología parece que va a seguir este camino en el que se buscará, además de concebir soluciones que respondan a las necesidades tecnológicas, aportar su grano de arena al respeto medioambiental, algo que, a su vez, también beneficiará a las empresas y a los clientes. Un claro ejemplo de estos beneficios lo constituye para EDS la implantación de interruptores que se apagan de forma automática y que, en algunos casos, ha permitido ahorrar hasta un 40 por ciento en electricidad.

Es por ello que todo parece que el futuro tecnológico se mueve hacia un mundo en el que la reducción del consumo energético, no sólo por la protección al medioambiente sino también por la reducción de costes que conlleva, será una de las máximas a seguir. Sin embargo, para que las empresas aboguen por una correcta utilización de la tecnología será necesario, en primer lugar, que conozcan las ventajas de invertir en productos eficientes energéticamente así como en rentabilizar la tecnología ya disponible gracias a un buen uso de la misma. Reducir el consumo de electricidad disminuye los costes estructurales y el carbono en la atmósfera, lo cual es bueno para las empresas y para el planeta. Cuidar de ambos aspectos de cara al futuro es algo crucial de lo que debemos empezar a ocuparnos ya en el presente.

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