| Artículos | 20 JUN 2008

Redes sociales: qué son, para qué sirven y por qué debemos apostar por ellas

Tags: Histórico
Arantxa Herranz

¿Quién no ha oído hablar a estas alturas de redes sociales y de nombres como MySpace o Facebook? Pero, ¿qué son estos conceptos? ¿Debo utilizarlos? Y, en caso afirmativo, ¿cómo? ¿Pueden suponer un riesgo para mi empresa? ¿He de limitar su uso o, por el contrario, debo fomentarlo entre mis empleados? Algunas respuestas y otros vaticinios, en las siguientes páginas.



La noticia de que Mariano Rajoy, candidato a la Presidencia del Gobierno de España por el Partido Popular, se había dado de alta en Facebook y que en menos de una semana había conseguido 104 contactos ha sido, quizá, el punto de partida que faltaba para que todo el mundo oyese hablar de las redes sociales. Algo que es ya bastante conocido en el mundo profesional. Pero, ¿qué son? ¿Para qué sirven? ¿Hay algún sitio mejor que otro?

Lo que nadie duda es que la idea es, en sí, muy buena. Este tipo de redes sociales son una libreta de contactos en internet a partir de la cual puedo hacer nuevos contactos. Es decir, llevar al último extremo la teoría que defiende que en apenas 6 intermediarios cualquiera de nosotros podría contactar con otra persona que estuviera en las antípodas.

Sin embargo, el primer problema es cuál elegir (o, por el contrario, estar en todas). LinkedIn, Facebook, Plaxo, Xing, Mipasado…y, por supuesto, con qué dirección de correo electrónico darse de alta, puesto que muchos de estos sitios no permiten más que una única dirección. ¿Qué pasa si cambia de correo o si se “olvidó” de que ya era usuario y se da de alta abriendo una cuenta nueva? Pues que tendrá dos perfiles y no podrá fusionar todos sus contactos. Algo que, como es evidente, puede resultar una traba.

Quizá por eso hace relativamente pocas semanas tanto Facebook como Plaxo anunciaban que, aunque en modo prueba, habían habilitado un sistema por el que sería más fácil compartir los datos de contacto entre los usuarios de ambas plataformas.

En cualquier caso, a partir del momento en que uno es usuario de estas herramientas, deberá invitar a sus contactos (estos sistemas suelen permitir enviar un mensaje automático a los contactos tanto del Outlook como de sistemas de correo gratuitos como Gmail o Yahoo) y/o aceptar las invitaciones que le lleguen a la bandeja de su correo electrónico.

Como siempre, la recomendación es que sólo acepte aquellas invitaciones de personas que realmente conozca. Es posible que, a partir de estos vínculos, alguien pueda ponerse en contacto con usted. Y, además, sabrá qué distancia (o pasos) le separan de poder contactar con otras personas, además de consultar su currículum vitae. Y he aquí una de las grandes “pegas” que establecen algunas voces: la facilidad con la que pueden consultarse datos personales en internet.

Sea como fuere, lo cierto es que en un principio parecía que estas herramientas estaban destinadas a un uso más personal e, incluso, no se veía con buenos ojos su empleo en las horas de trabajo. Surgieron incluso temores de posibles fugas de datos e intereses empresariales debido al empleo de las redes sociales. Pero, pasado el tiempo, han cambiado tanto las tornas que hasta se recomienda su utilización, adoptando incluso estas herramientas en la propia intranet de la organización.



El misterioso mundo de las redes sociales

Sin embargo, y pese a que casi todo el mundo habla de las posibilidades de las redes sociales, a día de hoy sigue siendo difícil encontrar un retorno de la inversión (ROI) cuantificable y real. Hace poco, la consultora Prospero Technologies daba a conocer los resultados de una encuesta según la cual el 59 por ciento de las empresas preguntadas aseguraban que las redes sociales habían “cumplido o superado los objetivos de marketing” en 2007 y que el 88 por ciento tenía previsto invertir más en este aspecto. Eso sí, la encuesta se ha realizado sólo entre 50 empresas y, de ellas, únicamente 35 han tenido un ROI positivo (o, lo que es lo mismo, el 41 por ciento aún no podría cuantificarlo).

Pero lo que parece claro es que cada vez se invierte más en este terreno y para muchos esta situación es similar a los inicios de la web, cuando se notaba que se gestaba algo grande, pero no se sabía hasta qué punto iba a ser importante. Y, hasta llegar a ese punto, se invirtió mucho en la web, al igual que hoy ocurre con las redes sociales. ¿Problema? Que algunos aciertan en sus inversiones… y otros, lamentablemente, no. Sin embargo, en este punto parece que ya hay algunas cosas claras. Así, los gurús apuestan por estar presentes en Facebook y, probablemente, en MySpace. El almacenar los vídeos en YouTube ahorrará dinero y ancho de banda cuando se consiga audiencia. Los blogs no deberían estar prohibidos en las empresas (como ocurrió en los inicios) y las etiquetas (o tags) pueden ser muy útiles de cara a clientes, proveedores y empleados. Incluso la creación de wikis. Quizá se haya perdido en este complejo mundo de palabras cortas anglosajones (wikis, blogs, tags…), pero lo cierto es que estas herramientas han abandonado del uso personal y residencial que los popularizó para convertirse en verdaderos aliados de nuestro negocio, siempre y cuando sepamos cómo.



Las redes sociales crecen en las empresas

Como venimos diciendo, las empresas cada vez van a sacar más partido de estas herramientas que, cómo no, también se están trasladando a la esfera más móvil. De hecho, los mash-ups móviles enfatizan la movilidad, las redes sociales y su extensión a los dispositivos móviles. Algo que se va a potenciar con la llegada al mundo laboral de la denominada “generación del milenio” y que obligará a las empresas a acomodarse a estos nuevos profesionales desarrollando capacidades de red social que están acostumbrados a utilizar en su día a día, según el analista Ben Bajarin, de la firma Creative Strategies.

Para muchas empresas, como Nokia, las redes sociales, bien sean móviles o no, van a popularizarse en las empresas, aunque se reconoce que aún puede tardar un tiempo en suceder. Así, Rob Trice, uno de sus responsables, pone como ejemplo los wikis en el mundo PC, “que comenzaron como un gadget de consumo que en algunos casos se transformó en un juego empresarial. Creo que probablemente ocurrirá lo mismo pero en el mundo móvil. La colaboración puede, evidentemente, trasladarse a esta esfera, lo que significa una mayor eficiencia y productividad”.



Motivos laborales

Evidentemente, no hay datos sobre qué popularidad tienen las redes sociales entre los profesionales y menos aún en nuestro país. En Estados Unidos, la revista Network World, editada por IDG Communications (grupo al que pertenece esta misma publicación, PC World), ha llevado a cabo una encuesta, según la cual, los sitios de redes sociales son utilizados por más de dos tercios de los profesionales relacionados con

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