| Artículos | 01 ENE 2004

Receta electrónica, la solución para agilizar el sistema sanitario

Tags: Histórico
La Sanidad española también se sube al carro de la tecnología
Eva Calo.
Si reducimos nuestros tiempos de espera en supermercados, mediante lectores de códigos de barras y tarjetas de crédito, o lo hacemos en los cines mediante dispensadores de entradas automáticos, ¿por qué no podemos evitar también las enormes colas de las consultas de la Seguridad Social? Las consejerías de Sanidad de todas las Comunidades Autónomas se están empleando a fondo para ello, así que sólo hay que esperar un poco más.

En los últimos años términos como TIS, TAIR o Receta Electrónica han estado dando quebraderos de cabeza a las consejerías de sanidad de las distintas Comunidades Autónomas españolas. Estos términos responden a distintas tecnologías que se están utilizando en España para modernizar, facilitar y agilizar los procesos sanitarios.
Aunque cada Comunidad Autónoma actúa por libre, dependiendo de sus propias necesidades, sus objetivos y sus infraestructuras, todas coinciden en que su objetivo es llegar a conseguir establecer un modelo de receta electrónica. Este sistema evitará en gran parte las colas en los sanatorios públicos, facilitará a los enfermos crónicos el acceso a sus medicamentos y proporcionará mayor tiempo a los especialistas médicos para atender a sus pacientes.

Antecedentes de la receta electrónica
Actualmente en la gran mayoría de las comunidades españolas se utiliza la llamada Tarjeta de Identificación Sanitaria, conocida como TIS. Esta tarjeta no es la misma en todas las comunidades, ya que sus características y funcionalidades pueden variar dependiendo de los intereses de cada Consejería de Sanidad. Incluso cada Comunidad propone sus propias normas de uso, dependiendo de las infraestructuras de su sistema sanitario. El proyecto TIS en Cataluña, impulsado por el Colegio de Farmacéuticos de Barcelona, se inició en 1999 en 18 farmacias situadas en 13 municipios de esta comunidad, con una cobertura de 55.000 personas. La clave central de este proyecto consistía en implantar el código de identificación personal (CIP) de la TIS en lugar del número de adscripción a la seguridad social. Durante el año 2000, el CIP se implantó en 1.275 farmacias de 5 regiones sanitarias, y en 2002 el proyecto ya cubría el 98% de la comunidad. Actualmente el 100% de las farmacias de Cataluña están informatizadas. El sistema funciona a través de la certificación digital del colegiado. El envío se hace a través de un servidor que verifica al usuario mediante un código. Un directorio confirma que el certificado digital fue emitido por el colegio y su situación actual. El farmacéutico también está autorizado para emitir datos desde la farmacia donde trabaja.
En febrero de 2003 Cantabria anunció la disponibilidad de la TIS para todos sus ciudadanos. Esta tarjeta permite la reserva de citas vía Internet, el acceso a historiales clínicos y la lectura de datos médicos mediante un chip para la identificación de pacientes, entre otras cosas. Fue creada tras un acuerdo con el Banco Santander Central Hispano y la Universidad de Cantabria. Desde el primer momento, debido a sus características, estas entidades no dudaron en llamarla Tarjeta Inteligente. El Ministerio de Sanidad ha tratado de impulsar la unificación de la TIS, concretamente el modelo cántabro, en el territorio nacional, consiguiendo desde un principio el acuerdo con comunidades como Madrid, Castilla y León, La Rioja, Murcia y Canarias. Otras comunidades como Aragón y Extremadura se han unido más tarde.
El convenio de establecimiento de esta TIS única obliga a mantener la consistencia y coherencia en los datos de identificación de la población protegida, así como la interoperatividad recíproca de las tarjetas. Su propósito es que la nueva tarjeta facilite la circulación de los ciudadanos y la gestión de los usuarios en sus traslados entre autonomías. Para otras comunidades, como Cataluña o el País Vasco, este proyecto supone un retroceso en relación a lo avanzado de algunas regiones españolas.
La Comunidad Valenciana sí considera que la TIS implica un avance significativo. En su caso, la Consejería de Sanidad ha acordado instaurar el pago por tarjeta y un complemento de productividad para los profesionales. Estas medidas responden a la iniciativa de establecer cupos óptimos de pacientes por médico y por pediatra de atención primaria. Este acuerdo, firmado con los agentes sociales con representación en la Mesa Sectorial, ha entrado en vigor el 1 de enero de este año.
La Comunidad de Navarra tuvo que enfrentarse a lo largo del año pasado a un problema a la hora de expedir su Tarjeta de Identificación Sanitaria. En febrero de 2003 alcanzaban la cifra de 30.000 las personas de origen extranjero, de esta cifra, el 58% no se encontraba en situación administrativa regularizada. Para agilizar el proceso de expedición de la TIS, y el acceso de las personas extranjeras a la sanidad pública, Navarra decidió garantizar por ley el acceso universal a los servicios sanitarios a todos los ciudadanos, independientemente de su situación administrativa. En el último mes de mayo el total de TIS ascendía a 552.143, con un incremento en los últimos 5 años de 43.432, de las cuales 30.400 correspondían a inmigrantes.
Galicia, por su parte, ha aprobado recientemente un decreto para obligar a los ciudadanos a presentar la TIS junto a la receta, para evitar despistes en la prescripción y dispensación. Este decreto establece como única excepción las urgencias, que deberán ser reflejadas en la propia receta por el médico. El farmacéutico, por tanto, deberá comprobar que el número de la TIS consignada coincide con la presentada por el paciente.
La Comunidad de Madrid ha querido añadir funcionalidades a la TIS, y para ello ha creado la tarjeta RESCUE (Registro Sanitario de Códigos Útiles para Emergencia). Esta tarjeta equivale a una versión con más prestaciones que la Tarjeta de Identificación Sanitaria, a la que sustituye. La idea en Madrid es que para 2005 se distribuyan 200.000 de las nuevas tarjetas. Una vez que el usuario tenga esta tarjeta en sus manos, automáticamente se convierte en su única identificación ante el sistema. En caso de que se vea envuelto en una emergencia, los servicios del Summa 061 pueden leer la información del chip. Ahí pueden encontrar, por ejemplo, las posibles reacciones adversas a ciertos fármacos, el padecimiento de ciertas patologías o el tratamiento con determinados tipos de medicación, con el fin de no provocar ningún mal mayor. Javier Hernández Pascual, director general de farmacia y productos sanitarios de la Consejería de Sanidad y Consumo de Madrid afirma que actualmente “en esta comunidad se realizan las recetas por ordenador en 2/3 de la región”. La implantación de la totalidad de la red informática en la Comunidad de Madrid “la tenemos prevista para antes de verano de 2004”, como afirma Hernández Pascual. La receta informática “también ofrece ventajas, ya que es más legible para el farmacéutico y en ella se identifica perfectamente al paciente”.
El Gobierno también ha hecho declaraciones respecto a la Tarjeta de Identificación Sanitaria. Su deseo es conseguir primero la Tarjeta Sanitaria Única para, más adelante, conseguir que esta unificación se realice también con el resto de los países e

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