| Artículos | 01 ENE 1997

Programas de CAD

Tags: Histórico
AutoCAD 13, AutoCAD LT, CorelCAD 1, Corel Visual CAD, Imagineer Technical 1, MicroStation 95 y Microstation PowerDraft
Ramón Montero.

La conjunción del CAD con Windows 95 y Windows NT mejora las posibilidades del diseño técnico.

Durante muchos años, los programas de CAD que funcionaban sobre PCs lo hicieron sobre DOS, fundamentalmente, porque era el sistema operativo imperante en los ordenadores personales. Las casi nulas posibilidades que tenía de origen el DOS para soportar software con exigencias tan altas como el diseño técnico, fueron superadas por los cada vez más eficaces controladores de la memoria y del sistema gráfico, que han permitido trabajar con diseños profesionales de forma productiva, sobre todo si se trata de Dibujo Asistido por Ordenador (dibujos en 2D), más que cuando se trata de Diseño Asistido por Ordenador (modelos en 3D), que solían basarse en estaciones de trabajo.

La reducción de velocidad que supuso el trabajo desde Windows 3.1, hizo que fuesen muy pocas las empresas que sacasen al mercado versiones de sus programas de CAD para este entorno. No obstante, las facilidades que aportaba Windows 3.11 (multitarea, gestión gráfica, facilidad de aprendizaje, portapapeles, OLE, unificación de controladores, multimedia, trabajo en red, etc.) atrajo a algunos fabricantes que intuían las posibilidades que se abrían con los nuevos sistemas operativos gráficos, destacando por su número los programas que trabajaban en 2D.

La mayor parte de los programas más potentes de CAD no sacaron versiones especiales para Windows 3.1, siguiendo avanzando sobre el más rápido DOS o comercializando versiones para las más potentes estaciones de trabajo, donde el diseño avanzado se podía desenvolver con comodidad. En estas plataformas se encontraba lo mejor del CAD.

El cambio

Pero nada es definitivo (y además, en informática "definitivo" quiere decir dos o tres años), y en la actualidad, la generalización de los potentes sistemas Pentium con Windows 95/NT ha supuesto la aparición de versiones específicas para estas máquinas de los programas más potentes, ya sean procedentes del DOS o de UNIX, e incluso, ha implicado la llegada de nuevos programas creados al amparo de las nuevas prestaciones que soportan los equipos más completos.

El proceso es de tal magnitud que algunas de las empresas que trabajaban prioritariamente (e incluso en exclusiva) con estaciones de trabajo, han adoptado el sistema operativo Windows NT como sistema operativo base de sus aplicaciones, abandonando paulatinamente otras arquitecturas más caras y menos generalizadas.

El motivo de este cambio general viene dado por dos factores: en primer lugar las potentes características de Windows 95, y sobre todo, de Windows NT 4.0, y en segundo lugar, el significativo abaratamiento de los PCs de grandes prestaciones, que acercan sus posibilidades a las de las estaciones de trabajo, llegando a igualarlas en algunos casos, pero con un coste muy inferior. Son las conocidas como estaciones NT.

Estas razones permiten que los usuarios de ordenadores personales puedan acceder al CAD más potente, o sea, el que permite crear diseños realistas de cualquier nivel, bien sea de tipo general o de carácter específico.

Los equipos

De todas formas, el hecho de que se pueda disponer de la nueva oferta del mercado del CAD para Windows 95/NT, no debe hacernos olvidar que con equipos ajustados a mínimos, la utilización de programas de CAD de gran potencia puede tener consecuencias no deseadas, al no permitir su manejo con la suficiente comodidad. Una cosa es que un ordenador pueda correr Windows 95/NT y otra muy distinta que pueda manejar con soltura un verdadero diseño profesional en tres dimensiones.

Para trabajar con los programas actuales de diseño 2D, es suficiente con cualquier Pentium equipado con 16 MB, que disponga de un disco duro de 1 GB, que soporte un sistema gráfico moderno, y por supuesto, que tenga instalado Windows 95, o sea, las condiciones que cumplen la mayoría de los equipos que se venden en la actualidad. La única mejora recomendable sobre los equipos normales del mercado, es la adquisición de un monitor mayor de 14 pulgadas, siendo mejor los de 17" que los de 15".

Otra cuestión es el trabajo en 3D. Si se desea entrar en el mundo del verdadero diseño tridimensional, el Pentium a utilizar debe ser lo más rápido posible (200 MHz), y mejor un Pentium Pro (o varios) con 32 MB de memoria RAM como mínimo, siendo muy recomendable pasar a 48 ó 64 MB (e incluso más si se desean las máximas prestaciones). Cualquier disco duro con más de 1 GB es suficiente, aunque todo depende de la cantidad de aplicaciones y ficheros que deba soportar.

El sistema gráfico de una estación NT debe ser cuidado con especial atención, ya que no solo debe ser rápido, sino que debe incorporar la memoria suficiente como para soportar resoluciones de 1.024 x 768 puntos de pantalla (o mayores) con el número de colores conveniente, que en condiciones normales no hace falta que sobrepasen los 256, pero que si se dedica a conseguir imágenes realistas de síntesis, deben alcanzar los 65.000 o los 16,7 millones. Adquirir una tarjeta gráfica con un procesador acelerador 3D que se comunique con el sistema operativo, hoy en día es una opción nada espectacular. Un buen monitor de 17 ó 20 pulgadas es imprescindible.

En cuanto al resto de componentes, un lector de disquetes, un lector de CD-ROM y un ratón son el mínimo imprescindible, que a ser posible, debe completarse con tableta digitalizadora, impresora y trazador gráfico.

La decisión entre los sistemas operativos Windows 95 y Windows NT para el diseño 3D se decanta favorablemente al más potente y rápido NT, aunque en algunos casos la diferencia puede ser mínima. La mayor rapidez que se suele obtener con NT suele ser consecuencia también de la mayor potencia de los equipos donde se instala. La reciente versión 4.0 de Windows NT incluye mejoras muy importantes para el CAD, como es su más cómoda interfaz idéntica a la de Windows 95, un núcleo más rápido y el soporte de OpenGL.

¿CAD general o específico?

La decisión de trabajar con programas de CAD general (el que no está especializado) o de CAD específico (el que ha sido diseñado para una única disciplina) es la primera medida que debe tomar un usuario que desea entrar en el mundo del CAD.

En principio, los usuarios de CAD son profesionales que valoran ante todo su tiempo y su productividad. Ante estas cuestiones, no hay duda de que las aplicaciones verticales (CAD específico) son la mejor solución, pero ... (siempre hay "peros"), adquirir un programa de CAD específico suele llevar consigo la compra de un sistema propietario, y en consecuencia, la dependencia total de una sola empresa. Esto implica una gran comodidad, ya que la empresa se encarga de todo (librerías, ampliaciones, renovaciones, mantenimiento, etc.), y también, unas restricciones inherentes a las propias limitaciones de la compañía.

Los usuarios que se deciden por la utilización de un CAD de propósito general, tienen la dificultad de no contar con funciones particularizadas a su trabajo. Esta cuestión suele resolverse de tres formas, dependiendo del tipo de usuario: utilizar las opciones básicas si se trata de usuarios que realizan trabajos sencillos, esporádicos o multisectoriales; aprovechar los lenguajes de programación y las facultades de conexión con otros programas para conseguir opciones especializadas, siempre que se trate de usuarios que dispongan de las ganas y el tiempo necesarios; o bien, adquirir las utilidades que se precisen en el mercado.

En general, la adquisición de programas de CAD de carácter general es más barato que la adquisición de programas específicos. También permite más libertad al usuario para decidir cómo especializar su sistema.

Es a los usuarios de CAD general a los que va dirigido especialmente esta prueba comparativa. En números próximos de PC World se analizarán program

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