| Artículos | 01 JUL 2000

Procesadores de imagen

Tags: Histórico
Adobe PhotoShop 5.5, Chaos FX 1.2, Corel Painter 6, Corel Photo-Paint 9, iGrafx Designer, MS PhotoDraw 2000 v2, Paint Shop Pro 6, Picture Window Pro 2.5 y Ulead Photo-Impact 5
David R. Vidal.
Originalidad y creatividad que se unen a cámaras digitales, escáneres, video, Internet... ¿quién no necesita un programa que manipule los diversos tipos de imágenes que circulan en nuestro entorno informático?

Antaño se buscaba una aplicación capaz de generar ciertos efectos visuales sobre las imágenes, de forma que se emulaba un trabajo casi de laboratorio. Controles cada vez más sofisticados nos abordaban con tecnicismos: un canal alfa, un tal Gauss, un tal Mouré, etc. Ideal para los entendidos pero no tanto para el profano.
Ahora las aplicaciones deben ser igual de potentes pero con una premisa adicional: el usuario no necesita ser un experto porque no tiene apenas tiempo para aprender. Se busca la eficacia orientada a la sencillez del objetivo. ¿Qué se desea hacer?, ¿dibujar?, ¿mejorar el contraste de una fotografía?, ¿eliminar un arañazo?... pues adelante.
De todas formas, los sectores de aplicación son tan diversos que hemos de considerar el uso final de las imágenes para poder dar una importancia ponderada a muchas de las características que se nos ofrecen. Generalizando, existen dos áreas bastante diferenciadas: la creación y el retoque. En el primer caso generaremos imágenes a partir de una hoja en blanco (o de algún modelo de referencia). En el segundo, las imágenes nos vienen habitualmente dadas (incluyendo digitalizaciones y cámaras) y sólo efectuamos manipulaciones y montajes.
Si creamos imágenes, todavía tendremos que considerar un factor adicional: si son generadas “con brocha”, o bien deseamos un entorno de objetos vectoriales que irán formando una escena.
Tampoco nos podemos olvidar de Internet, ya que la creación de imágenes para webs puede ser el destino final de muchas de las imágenes.

Imágenes de bits e imágenes vectoriales
Antes de entrar en materia es conveniente una pequeña aclaración para aquellos lectores que no estén familiarizados con este tipo de productos. Adobe Photoshop, Corel Photo-Paint, Picture Publisher (por citar los más conocidos) y otros programas de pintura y edición de imágenes generan imágenes de mapas de bits, también denominadas imágenes de trama. Las imágenes de mapa de bits, también llamadas imágenes de trama, utilizan una cuadrícula (o trama) formada por pequeños cuadrados (conocidos como píxeles) para representar los gráficos. Cada píxel de una imagen de mapa de bits tiene una posición determinada y un valor de color asignado. Por ejemplo, la esfera de un reloj en una imagen de mapa de bits está compuesta de un mosaico de píxeles. Cuando se trabaja con imágenes de mapa de bits, se modifican píxeles en vez de objetos o formas.
Las imágenes de mapa de bits dependen de la resolución (es decir, contienen un número fijo de píxeles que representan los datos de la imagen). Como resultado, las imágenes de mapa de bits pierden detalles y aparecen dentadas en visualizaciones de gran aumento o impresas con una resolución demasiado baja. Las imágenes de mapa de bits son la mejor opción para representar graduaciones sutiles de sombras y colores, dando una apariencia natural y realista (por ejemplo, fotografías o imágenes impresas).
Los programas de dibujo como Adobe Illustrator, CorelDraw e iGrafx Designer (que serían las parejas de los mencionados anteriormente) crean gráficos vectoriales, compuestos de líneas y curvas definidas por objetos matemáticos denominados vectores. Los vectores describen los gráficos según sus características geométricas. La esfera de reloj que pusimos de ejemplo estará formada por un vector gráfico que determinará un círculo dibujado con un radio concreto, en una posición específica y relleno con un color determinado. El color del círculo se puede desplazar, redimensionar o cambiar sin que el gráfico pierda calidad.
Los gráficos vectoriales son independientes de la resolución, es decir, se escalan automáticamente para que aparezcan precisos y nítidos en cualquier dispositivo de salida y en cualquier resolución. Como consecuencia, los gráficos vectoriales constituyen la mejor opción para gráficos de texto (especialmente texto pequeño), así como logotipos, esquemas, mapas u otros dibujos que requieren líneas nítidas que puedan escalarse a varios tamaños. Eso sí, las imágenes formadas dan una apariencia de dibujo o cómic, mucho menos realista.
Ambas técnicas no son incompatibles y existen aplicaciones que mezclan imágenes binarias con vectoriales dentro de sus capacidades de diseño artístico. En cualquier caso, el objetivo de esta comparativa es analizar primordialmente las cualidades referentes a las imágenes binarias, que han de ser el resultado final.

Adobe PhotoShop 5.5
Estamos ante una estrella que ha brillado desde siempre, más que nada por alcanzar su fama en el mundo de Macintosh, donde ha sido el clásico líder de gestión fotográfica e ilustración.
La interfaz de PhotoShop es muy intuitiva, caracterizada por una serie de pequeñas ventanas adosables que contienen a su vez diversas pestañas con utilidades (llamadas paletas). Entre estas tenemos cuatro grupos que nos dan una idea de la estructura del programa: navegador, info y opciones; color, muestras y pinceles; historia y acciones; capas, canales y trazados. En todas las acciones que vayamos realizando encontraremos muy útil, casi indispensable, la información y elecciones que se nos puedan mostrar en estas ventanas. Particularmente destaca la paleta de opciones, que cambia en función de la herramienta que utilicemos.
La ventana de canales permite, al pulsar en uno de los canales de color (típicamente, rojo, verde y azul) el mostrar dicho canal individualizado, apagando el resto. Si se desea realizar combinaciones, un pequeño icono en forma de ojo permite activar o desactivar uno a uno. Veremos que este sistema se repite en muchas otras aplicaciones. PhotoShop permite añadir, duplicar y mezclar canales, así como interactuar sobre ellos, de forma que podamos hacer, por ejemplo, estimaciones de color y comparar resultados. También se consideran los canales de tintas planas.
En lo que respecta a los filtros, pocos programas vamos a encontrar que tengan una cantidad semejante. No tanto por los que vienen con la aplicación, muy abundantes, sino por el empleo de plug-ins.
Los plug-ins de Photoshop son programas desarrollados por la propia casa y otros desarrolladores de software, a veces en colaboración con ésta, que añaden características de funcionalidad al programa. Algunos plug-ins de importación, exportación, automatización y efectos especiales vienen incluidos con la aplicación, debidamente instalados en la carpeta Modulos. Otros pueden ser descargados de Internet o por otros medios, siendo freeware o shareware según lo haya dispuesto su creador. Una vez instalados, los plug-ins aparecerán como opciones adicionales en los menús de importar, exportar o automatizar, como formatos de archivo en los cuadros de diálogo correspondientes o como filtros. La cuestión relevante es que existe un elevado número de plug-ins en el mercado, dada la popularidad que tiene PhotoShop.
En general las prestaciones del producto son muy buenas. Concretamente, esta última versión 5.5 ha traído pocas, pero interesantes novedades. Por ejemplo la acción de borrar las áreas de una capa

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