| Artículos | 01 NOV 2007

Portátiles para cada necesidad

Tags: Histórico
Los fabricantes ofrecen diferentes configuraciones para adaptarse a la demanda del mercado
Pablo Oliveira.
La tremenda diversificación del mercado de ordenadores portátiles ha generado que hoy los fabricantes hayan desarrollado múltiples líneas de producto, buscando satisfacer las diferentes necesidades de los usuarios. A la hora de tomar la decisión de renovar los equipos portátiles de los trabajadores de una empresa es muy importante definir previamente los usos que se le van a dar a cada dispositivo, para comprar justo lo que se necesita.

Hacerse con un nuevo ordenador portátil es una de las tareas que siempre permanece pendiente en la agenda de todos los trabajadores móviles. Adquirir uno nuevo de forma particular o sugerírselo a la persona encargada de las compras de TI en las empresas, requiere pasar indispensablemente por la definición de qué es lo que se quiere comprar y para qué queremos utilizarlo. En la actualidad, los fabricantes están desarrollando ordenadores portátiles para todo tipo de necesidades, centrando sus características en el desarrollo de funcionalidades concretas. Por ello, dentro de los catálogos de los principales fabricantes nos encontramos con equipos centrados en funciones de almacenamiento, movilidad, comunicación, multimedia e incluso para ocio o juegos.
En este sentido, dependiendo de la funcionalidad principal que vamos a realizar con el equipo es conveniente fijarse detenidamente en los diferentes componentes, con el fin de configurar la máquina con las opciones que más nos convengan y no sólo dejarnos llevar por la oferta más sugerente.

Cuestión de configuración…
De este modo, el procesador es fundamental, por ejemplo, a la hora de elegir un equipo del que necesitemos una gran autonomía. Pero existen diferentes procesadores para equipos portátiles. En general se diferencian en el consumo y su velocidad. Un procesador ideal para este tipo de equipo tiene que ofrecer un consumo bastante reducido, ya que necesita ahorrar energía. Así, se consigue un importante ahorro en el consumo de la batería, a la vez que se aumenta el rendimiento. Sin embargo, un procesador especialmente centrado en la movilidad puede resultar algo más caro que los demás.
También es muy importante utilizar una tarjeta gráfica adecuada, algo que no todos los ordenadores portátiles integran, sobre todo si queremos realizar trabajos gráficos. De hecho, el tema gráfico es algo poco cuidado en muchos equipos portátiles, incorporando sólo tarjeta gráficas básicas y pantallas de escasa resolución. Como los equipos portátiles, tradicionalmente, no estaban diseñados para ser grandes máquinas de trabajo, el apartado gráfico no ha sido muy cuidado. Sin embargo, cada vez es más necesario utilizar un equipo como una verdadera herramienta de trabajo, por lo que es necesario que se pueda trabajar con vídeos, imágenes de alta resolución o diseños. Incluso, a un nivel más doméstico, los equipos portátiles también comienzan a utilizarse para el ocio digital. Por ello, ahora los sistemas gráficos en los portátiles se acercan y en algunos casos mejoran las capacidades de los ordenadores de sobremesa. De este modo, la integración de las últimas tarjetas ATI y nVidia y los sistemas gráficos de Intel (IGP) de última generación están permitiendo desarrollar funciones gráficas en los portátiles al igual que se realizan en los ordenadores de sobremesa.
En este sentido, los formatos y tecnologías de pantalla resultan básicos a la hora de analizar la pantalla que tiene que integrar el equipo en función de los trabajos que vayamos a realizar con él. Decantarse por una pantalla panorámica, en lugar de la más tradicional, será una buena opción, sobre todo si utilizamos programas de vídeo o reproducimos muchos contenidos audiovisuales en el equipo. Tenemos que tener en cuenta que, aunque la pantalla es más ancha en el plano horizontal, también es más corta en el vertical. Además, si lo que queremos es un equipo especialmente centrado en la movilidad, reducir al máximo el tamaño de la pantalla implicará la disminución también del peso y dimensiones del equipo. Finalmente, echar un vistazo a las tecnologías que pueden integrar las pantallas y que nos facilitarán su calidad de visionado, por ejemplo, en situaciones de exceso de luz (en exteriores) o evitando brillos en la pantalla. Sin embargo, hay que saber que cuantas mayores sean las dimensiones de la pantalla, mayor será su consumo de energía, por lo que si utilizamos el equipo en entornos de movilidad, se reduce su consumo tremendamente si la pantalla es grande. En portátiles UMPC lo común es la integración de pantallas de siete pulgadas, los ultraligeros incorporan doce pulgadas, aunque lo común siguen siendo los equipos de quince pulgadas en la gama estándar, mientras que los equipos sustitutos de los sobremesa integran lógicamente pantallas de mayores dimensiones.
La cantidad y el tipo de memoria RAM también es algo muy a tener en cuenta a la hora de adquirir un ordenador portátil en función de lo que vayamos a hacer con él. En la gama de equipos profesionales, por el momento lo más común es que el equipo integre 1 GB de memoria RAM, lo que conviene aumentar si el equipo tiene instalado Windows Vista. Aunque el rendimiento y la capacidad de proceso del equipo no se ve necesariamente aumentado por tener más memoria, lo cierto es que es vital a la hora de trabajar con varias aplicaciones simultáneamente, algo muy común y necesario hoy en día. Es necesario asegurarse de que el equipo cuente con la posibilidad de ampliar la memoria RAM, ya que seguro que en poco tiempo necesitaremos incorporar más memoria a medida que trabajamos con el ordenador.
La capacidad del disco duro es otro de los elementos fundamentales a la hora de decidirnos por un equipo. Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que la inversión tiene que ser muy equilibrada, ya que la posibilidad de integrar un disco duro externo resulta cada vez más rentable. Lógicamente, la capacidad del disco duro tiene que relacionarse con la cantidad de datos con los que vamos a trabajar. Si utilizamos grandes bases de datos, imágenes o vídeos, será necesario disponer de un disco duro de gran capacidad. Es común que ahora los equipos incorporen discos duros de no menos de 120 GB. Aunque si lo que queremos en un equipo ultraligero, esta capacidad se ve reducida y más sin optamos por un disco SSD (Solid State Disc). En los portátiles sólo hay espacio para un único disco duro interno, por lo que elegir uno de una capacidad muy ajustada nos puede resultar una traba en el futuro.
En este apartado, la unidad óptica también adquiere una importancia fundamental. Del CD-ROM de toda la vida, hemos pasado a las grabadoras DVD con todo tipo de funcionalidades (doble capa, lightscribe, por ejemplo). Aunque este formato sigue siendo el más integrado en este tipo de equipos, la llegada de los renombrados Blu-ray y HD-DVD ha generado que Sony y Toshiba, entre otros fabricantes, comiencen a integrar esta característica en sus equipos. Como es lógico, la principal diferencia entre unos formatos ópticos y otros es la capacidad de los soportes, la velocidad de lectura y grabación y las funcionalidades añadidas. Si utilizamos grandes volúmenes de datos, lo mejor es que podamos realizar nuestras copias de seguridad en soportes de alta capacidad. Además, si queremos utilizar el equipo también para reproducir vídeo de alta definición, las nueva

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