| Artículos | 01 SEP 2006

Pantallas TFT

Tags: Histórico
El diseño hecho estándar
Miguel A. Gómez.
Lo que empezó como una opción de diseño se ha convertido en un estándar en el mercado. Nos referimos a las pantallas planas, que de ser consideradas una propuesta para ubicaciones donde la imagen es un elemento clave, han pasado a convertirse en una realidad en cualquier lugar, más si cabe en un momento en el que en los entornos profesionales el espacio es un elemento que vale su peso en oro.

“Los monitores CRT tienen sus días contados”, oíamos no hace mucho de boca de algunos expertos y analistas de mercado, y algunos no se lo acababan de creer. Pues bien, como se suele decir, todo llega, y las pantallas planas han adquirido el protagonismo que muchos le auguraban hace algunos años. Para conocer con profundidad lo que nos ofrece el mercado, podrán encontrar más adelante una prueba comparativa de diversos modelos de 19 pulgadas, pero antes nos gustaría repasar algunos aspectos básicos a tener en cuenta en este tipo de dispositivos, principalmente las razones por las que han acabado imponiéndose en el mercado.

¿Qué aportan las pantallas TFT?
Es difícil establecer los motivos que empujan al segmento TFT a crecer si no los posicionamos frente a los ya superados CRT. Los aportes más significativos son el ahorro de espacio en el escritorio por su reducido tamaño y manejabilidad, así como un menor consumo y la ausencia de emisiones electromagnéticas y de parpadeo. Además, tienen una vida productiva prevista mayor, porque al contrario que la tecnología de tubo, donde el fósforo se degrada paulatinamente, estos dispositivos mantienen la misma calidad a lo largo de toda la vida del producto, aparte de ofrecer mayor resolución y mejor brillo, así como menos distorsión y fatiga visual. Ésta es provocada por las oscilaciones de imagen (flicker), y la mayoría de pantallas de TFT tienen casi una ausencia total de estas oscilaciones.
Por tanto, sin duda alguna, el éxito de los paneles TFT estriba en sus indiscutibles prestaciones ligadas a la consecución de unas mejores condiciones ergonómicas. Así, en su concepción interna, el funcionamiento de cualquier monitor TFT es radicalmente distinto al de sus antecesores y, con el paso del tiempo, el refinamiento de esta tecnología ha conseguido superar en prestaciones a la ya en desuso tecnología del tubo de rayos catódicos. Este tangible hecho, unido a la drástica reducción de los precios experimentada en las últimas fechas, ha definido la estrategia en la comercialización de este tipo de dispositivos, convirtiéndose en la piedra angular que ha conducido hacia esta rápida transición. Centrándonos en el mercado de los paneles TFT, su comercialización ha experimentado tan notables incrementos debido a que, si bien en un principio el uso de estos paneles se enmarcaba casi con exclusividad hacia los ordenadores portátiles o los monitores para los ordenadores de escritorio, hoy esta tendencia se dirige tanto hacia los paneles de mayores dimensiones para su integración en televisores planos, como hacia aquellos otros más reducidos, los cuales son utilizados en pantallas de teléfonos móviles, dispositivos PDA o en los tan de moda reproductores DVD portátiles, lo que ha contribuido a poder alcanzar un nivel de precios más adecuado a todo tipo de bolsillos. En lo que a los monitores de escritorio se refiere, las primeras directrices aconsejaron su venta individualizada, debido al elevado precio que ostentaban los primeros monitores equipados con paneles TFT, pero gracias a la marcada reducción de precios, ya nadie pone en duda su comercialización conjunta con equipos nuevos, corriente que se ha manifestado como el último paso hacia la total implantación de este tipo de monitores.

Mayor calidad
Ampliando lo señalado, es evidente que muchos son los factores que han alentado en los usuarios la transición hacia la tecnología de pantallas planas. Unos, francamente evidentes, y otros, menos apreciables, se combinan magistralmente para conformar unos dispositivos cuyas prestaciones y versatilidad superan todo lo ofrecido hasta la fecha en materia de visualización de imágenes. Repasando con mayor amplitud algunos, en el concreto y trascendente terreno de la ergonomía, las pantallas TFT limitan a su mínima expresión la proyección de emisiones electromagnéticas, principal inconveniente de los monitores CRT en este sentido, haciendo muy aconsejable su utilización en los entornos profesionales en los que se hace un uso intensivo de los equipos informáticos. También enmarcado en el campo de la ergonomía, el diseño juega un importante papel en los sofisticados ambientes de vanguardia, tanto en los entornos de trabajo como en los estrictamente personales, implicados en la consecución de una adecuada calidad ambiental demandada hoy por todo tipo de usuarios. En cuanto a la calidad de imagen ofrecida, podemos hoy proclamar, en contra de lo que ocurría con los primeros dispositivos TFT, que las prestaciones que en este sentido ofrecen las actuales pantallas son no sólo suficientes para ofrecer una correcta visualización de las imágenes, sino que han superado con creces las capacidades ofrecidas por los tradicionales monitores CRT. De hecho, la mejora en aspectos tan fundamentales como los niveles de brillo y contraste, talón de Aquiles en las primeras pantallas, se han convertido en los principales impulsores de la transición hacia esta tecnología.

Desmitificando las TFT
En primer término, y relacionados con la propia fisiología de cualquier panel TFT, nos encontramos con los obstáculos de los ángulos de visión y el tiempo de respuesta ofrecidos. El primero de ellos obliga al usuario a guardar un ángulo mínimo con respecto al frente de la pantalla para obtener la mejor visualización de las imágenes. No obstante, las últimas técnicas aplicadas a este tipo de paneles de imagen permiten adoptar un ángulo de visión bastante elevado, por lo general entre 120 y 180 grados tanto en disposición vertical como horizontal, con una pérdida mínima en la efectividad de la visión. Por su parte, el tiempo de respuesta determina la velocidad en la sucesión de imágenes que puede mostrar el panel. Esta faceta ha adquirido una gran trascendencia con el incremento de la utilización de contenidos multimedia, y en aquellos dispositivos sometidos en su mayor parte a la representación de secuencias de vídeo. Afortunadamente, el tiempo de respuesta de los más avanzados paneles TFT se sitúa hoy en 8 milisegundos, capacitándolos para mostrar con total precisión cualquier tipo de contenido multimedia.
Por último, una inexorable problemática que se plantea en el mismo proceso de fabricación son los conocidos errores de píxel, los cuales suponen el escollo más importante para cualquier fabricante de este tipo de paneles. Eso sí, existe una férrea normativa que regula el número máximo de puntos defectuosos que pueden contener los paneles, distribuyéndose en distintas categorías de acuerdo con ésta circunstancia. Afortunadamente, el número de píxeles defectuosos en las actuales pantallas es tan reducido que estos suelen pasar totalmente desapercibidos.


TFT versus CRT
----------------------
Entre las ventajas más evidentes de los monitores TFT sobre los equipados con tubo de rayos catódicos o CRT se encuentra el consumo energético, mucho más reducido en los primeros. En lo que se refiere a su capacida

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información