| Artículos | 01 SEP 2000

PacketShaper

Tags: Histórico
Cómo mejorar la Calidad de Servicio (QoS) de una Red
Francisco Charte.
La escasez de ancho de banda puede perjudicar enormemente el funcionamiento habitual de la red de una empresa. Sin embargo, a veces no es necesario ampliar la capacidad, sino optimizar su funcionamiento. Packetshaper permite mejorar la calidad de servicio, gestionar y analizar el tráfico de la red y establecer prioridades.

Todos los usuarios que trabajamos habitualmente en entornos de red, hemos podido observar cómo en algunas ocasiones, los datos viajaban ágilmente y sin problemas permitiéndonos trabajar con comodidad y fluidez, y sin embargo en otras ocasiones, la red se colapsaba sin ningún motivo aparente.
En muchas empresas, el hecho de efectuar una simple transferencia de ficheros (FTP) se puede comer el ancho de banda de otras aplicaciones mucho más críticas. La empresa Packeteer (www.packeteer.com) viene trabajando en una solución a estos problemas desde el año 1996, y ha desarrollado PacketShaper. Hemos tenido la ocasión de probar un PacketShaper 4000 cedido por el Grupo Antea (distribuidora de estos productos de Packeteer).
El PacketShaper sirve para mejorar la calidad de nuestra red, gestionando y monitorizando los paquetes que se transmiten, de la manera que nosotros queramos gracias a las flexibles configuraciones que admite. Cada familia de PacketShaper ofrece unos rendimientos diferentes, básicamente en función del tráfico que necesitemos gestionar, y del dinero que nos queramos gastar.

Instalación
Lo primero que llama la atención al sacar el PacketShaper 4000 de la caja es que tiene en una de las caras un pequeño display alfanumérico con una conexión RS-232 y dos RJ-45, y en la otra el logotipo de Packeteer. Eso hace que dudemos acerca de cómo colocar el dispositivo en el rack.
Como lo que queremos hacer es gestionar todo el tráfico que entra y sale de nuestra red, conectamos el PacketShaper en serie con el router dentro de nuestra propia red. A continuación, utilizamos la conexión RS-232 para comunicarnos con el PacketShaper, y sin ninguna dificultad configuramos en modo comando los parámetros correspondientes necesarios para que el PacketShaper empiece a funcionar. Lo más importante es asignarle una dirección IP válida, las características de nuestro enlace y nuestra red y una contraseña de administrador. Dentro de la documentación de Packeteer tenemos varios ejemplos diferentes de cuál es la conexión óptima para los diferentes tipos de redes, incluso contemplando el caso de redes con VPN (Virtual Private Network) o redes con cortafuegos.
A partir del momento en el que queda configurado PacketShaper, podemos acceder en cualquier momento a dicho dispositivo realizando un Telnet contra la dirección IP que hemos configurado antes, o por medio de una cómoda y visual interfaz HTML, y configurar las diferentes funciones que nos permitirán optimizar el uso de nuestra red, enumeradas en la Tabla A.

Gestión del ancho de banda
Además, aunque no lo hayamos configurado explícitamente, PacketShaper va gestionando las peticiones que van pasando a través de él espaciando los intervalos con los que llegan dichas peticiones y evitando de esa manera que el tráfico se congestione. De esta forma, PacketShaper optimiza el ancho de banda utilizado, haciendo que en la mayoría de los casos, el ancho de banda eficaz mejore.
Las posibilidades que nos parecen más interesantes en este sentido son las de asignación del ancho de banda, así como la de monitorización del tráfico.
La asignación del ancho de banda (particiones), como su propio nombre indica, consiste en asignar un ancho de banda definiendo las reglas que nos interesen. Para ver los ejemplos más gráficamente, vamos a suponer que tenemos una red compuesta por 4 subredes, que salen a Internet mediante un acceso de 256 Kbps. Podríamos hacer las siguientes asignaciones:
- Asignar un ancho de banda determinado a cada una de las redes. Por ejemplo, podríamos asignar a cada una de las subredes un ancho de banda garantizado de 64 Kbps.
- Podíamos limitar el ancho de banda de FTP de toda la red, para garantizar que otras aplicaciones como por ejemplo el correo electrónico o la navegación por las páginas web, no se vean afectadas.
- Garantizar un ancho de banda de al menos 128 Kbps al servidor, de manera que en todo momento pueda responder satisfactoriamente a las peticiones que reciba.
Debemos tener en cuenta que estos anchos de banda son totalmente escalables, e incluso podemos hacer que una partición crezca si existe ancho de banda disponible. A este crecimiento se le denomina bursting.
Estas reglas (en el manual se refiere a ellas como políticas) se pueden configurar mucho más flexiblemente, de forma que podamos asignar prioridades a los tipos de tráfico (dar más prioridad a los paquetes HTTP que a los FTP), e incluso indicar que, si el ancho de banda destinado a un recurso no está siendo utilizado completamente, sea repartido entre las demás reglas de asignación.
La otra característica más interesante que tiene el PacketShaper, es la de monitorizar todo el tráfico de una red, con lo que ello supone. Podemos efectuar un completo seguimiento de la utilización de la red y estudiar las posibles medidas a tomar antes de contratar un mayor ancho de banda, por ejemplo. Además, el PacketShaper nos puede mostrar todos estos datos en formato HTML, simplemente escribiendo su dirección IP en la barra de direcciones del navegador que estemos utilizando.
Los datos se pueden agrupar por diferentes categorías (tráfico de datos entrantes o salientes de nuestra red, tipo de protocolo utilizado, tipo de servicio —FTP, HTTP, SMTP, etc.- puertos abiertos, por URL, dirección IP de origen, etc.) Interpretando correctamente las estadísticas generadas por el PacketShaper, podemos averiguar qué o quién está generando más tráfico en nuestra red, qué usuario cursa más tráfico SMTP, en qué momento se producen los picos de tráfico, etc. Como se puede apreciar, las posibilidades del PacketShaper son muchas, limitadas únicamente por el ancho de banda soportado por cada aparato y el número de políticas que puede gestionar simultáneamente.
Existen otras políticas más avanzadas, pero no por ello menos interesantes:
- Never-Admit: permite bloquear tráfico web o TCP.
- Discard: descarta todos los paquetes de una clase de tráfico. Sería útil para proporcionar seguridad en determinados entornos de red.
- Ignore: simplemente ignora el tráfico que pasa a través de él.
PacketShaper es un dispositivo que también viene preparado para resolver ciertas situaciones que pueden considerarse “críticas”, especialmente cuando el ancho de banda comienza a ser insuficiente. ¿Cómo? Mediante controles de admisión:
- Refuse: este método de control de admisión simplemente no deja pasar a través del PacketShaper las peticiones que vayan encaminadas al servidor que trata de proteger.
- Redirect: el PacketShaper se encarga en este caso de “redireccionar” las peticiones a otro servidor, que generalmente será un sitio espejo (mirror).
- Squeeze: aquí se trata de mantener todas las conexiones vivas, dejando pasar 1 Kbps con la idea de que el ancho de banda disponible aumente (al finalizar otras tareas que se estuvieran ejecutando, o al disminuir la demanda de peticiones por parte de usuarios impacientes que no quieran esperar mucho tiempo).
- Redireccionamiento: si PacketShaper observa que el número de peticiones

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