| Artículos | 01 MAY 2007

Ordenadores profesionales para la empresa

Tags: Histórico
Alfonso Casas.
Tras la comparativa de PC con tecnología vPro realizada meses atrás, proponemos los modelos buque insignia de cada fabricante destinados a la empresa para soportar las mayores cargas de trabajo.

Aunque existen muchos factores que deben ser considerados a la hora de adquirir nuevos ordenadores para equipar una oficina típica, los responsables de los negocios se han dado cuenta de la necesidad de contar con la máxima disponibilidad, es decir, que ante cualquier posible problema de hardware o software que se presente, la capacidad de respuesta sea inmediata, con el fin de reducir el tiempo de los trabajadores en espera o inactivos.
En este sentido, los principales fabricantes de ordenadores cuentan con una gran experiencia adquirida a lo largo de los años, con lo que ahora son más conscientes de la importancia de ofrecer soluciones de hardware y software plenamente integradas, con herramientas de administración para poder gestionarlos remotamente con auténticas garantías de éxito.
La configuración de los equipos suele ser un factor de gran peso a la hora de realizar la compra, dado que este valor determina la potencia del equipo para desarrollar determinadas funciones. Por su parte, el diseño ahora tiene mayor importancia que años atrás, a lo que se ha unido el formato de la carcasa y el diseño, con el fin de ofrecer un equilibrio entre las posibilidades de ampliación y las dimensiones del sistema.
Todos los fabricantes evaluados ofrecen una gran variedad de formatos, con posibilidad de ubicarlos tanto en posición vertical como horizontal, para adaptarse lo mejor posible al puesto de trabajo. Las soluciones de factor de forma reducido, denominadas SFF (Small Form Factor), despiertan un gran interés, dado que admiten las ampliaciones que resultan más imprescindibles, como puede ser el procesador, la memoria o el disco duro, y sacrifican otras que sólo de forma puntual serán necesarias. A cambio, se obtiene un incremento considerable de espacio en los puestos de red. Aquí conviene destacar cómo se las ingenian algunos fabricantes para ofrecer soluciones de lo más innovadoras. Dell, por ejemplo, con sus modelos compactos Optiplex SFF, ofrece la posibilidad de acoplarlos a la parte posterior de la pantalla TFT para presentar una ocupación cero. Si anteriormente se ubicaba el monitor encima de la carcasa para un menor impacto, ahora es la CPU la que se acopla a la pantalla. Ahora bien, independientemente del formato, el ahorro de energía y la refrigeración más silenciosa son medidas adoptadas ya por los principales fabricantes en todos sus modelos.

Configuraciones
A pesar de que en nuestro país imperan las pequeñas y medianas empresas, el tiempo parece haber dado la razón a los principales fabricantes de ordenadores, y tras el gran boom de adquisición de equipos de integradores, que por lo general, también ofrecen buenos resultados, muchas son las compañías que apuestan por las grandes marcas para equipar sus oficinas.
Este hecho tiene innumerables ventajas, ya que reduce al mínimo los tiempos de espera del trabajador ante posibles fallos de su sistema, no sólo mediante las diferentes modalidades de garantía que contemplan los fabricantes, sino también con medidas que pueden aplicarse de forma inmediata.
Por ejemplo, el hecho de que todos los equipos de una misma marca presenten una arquitectura común se traduce en que los administradores puedan utilizar la misma imagen de disco duro para cada uno de los modelos, o idénticas configuraciones de BIOS, con lo que es posible recuperar en breves minutos la información de un determinado puesto de red, o configurar un nuevo equipo, utilizando un solo disco, sin necesidad de manejar diferentes controladores de dispositivos. De los tres equipos probados, dos de ellos contemplaban, de fábrica, una pequeña partición en el disco duro para poder recuperar el sistema y devolverlo a su estado original, con un sistema operativo limpio. Esto resulta de gran interés, al igual que el hecho de proporcionar discos de recuperación ante desastres. Todas ellas son medidas que eventualmente pueden recuperar el sistema en minutos.
En este apartado conviene mencionar las aplicaciones software de administración remota que cada fabricante ofrece con el fin de ofrecer una gran disponibilidad. Quizá el conjunto de herramientas más conocido desde hace años haya sido el ThinkVantage desarrollado por IBM, ahora de Lenovo, con el que es posible gestionar un equipo a través de la red, incrementando las medidas de seguridad y con posibilidad de intervenir directamente en el equipo desde una ubicación remota. Aquellas posibilidades que un día comenzaran con funciones como WakeOnLAN (encendido de un equipo a través de la red Ethernet), ahora se han potenciado para poder solventar incidencias y evitar desplazamientos innecesarios. El resto de fabricantes se han puesto a la altura de las circunstancias para aprovechar también las novedades que brinda la plataforma de procesadores vPro de Intel, con la que se ha establecido una estrecha comunicación para ofrecer una mejor administración. Recordemos que vPro utiliza las tecnologías de gestión activa (AMT) y de virtualización (VT), que se implementan en el chipset y el procesador, pero el aprovechamiento de estas características depende de las posibilidades de la consola de administración.

El sistema operativo
No deja de ser relevante la versión de sistema operativo utilizado. Con la llegada de Windows Vista, aparte de potenciar la conectividad y el aspecto visual de la interfaz, en líneas generales todas las versiones han ganado en robustez y fiabilidad, algo imprescindible en una plataforma que va a trabajar en red. Aunque ya con Windows XP Service Pack 2 el número de vulnerabilidades graves descendió drásticamente, actualmente la versión Windows Vista Business ofrece un sistema mucho más seguro y estable.
Además de la ventaja de trabajar en una infraestructura de red para poder salvaguardar los datos, las medidas de encriptación adoptadas por Microsoft en sus nuevas versiones son muy acertadas, para que el usuario de cada equipo pueda adoptarlas a nivel local, con el fin de que, si en algún momento alguien no autorizado se hace con el control de alguno de los archivos, no pueda acceder a su contenido.
Con Encrypting File System (EFS), un método que se vale de smart cards para almacenar las claves de acceso a los documentos, el usuario puede validarse en Windows Vista a través de la tarjeta en la que tiene almacenadas las claves de acceso para trabajar con la información protegida. Por su parte, Bitlocker es otra utilidad pensada para la encriptación. Dado que Vista utiliza chips TPM (Trusted Platform Module) instalados en la placa base como lugar de almacenamiento de claves criptográficas, es posible codificar volúmenes completos. Almacenar las claves dentro del hardware es más seguro, ya que permite verificar las condiciones bajo las que Windows funciona antes de desbloquearlas para descodificar la unidad. Esta característica impide la lectura de los datos tras iniciar una sesión desde un disco externo, por ejemplo.
Estos añadidos incorporados en las nuevas versiones de Windows justifican en gran medida su utilización o migración dentro de una estructura de red. De los tres equipos evaluados, tan sólo uno llevaba instalado Windows XP Professional Edition.

Seguridad, garantías y accesorios
Pero la seguridad, además de ser importante para el trabajador, por el tipo de información que maneja,

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