| Artículos | 01 ABR 2006

Nuevos Mac con tecnología intel

Tags: Histórico
Apple mueve ficha
Daniel Comino.
Una de las noticias más importantes que nos deparó el pasado año 2005 fue la decisión por parte de apple de integrar en sus nuevos productos tecnología de intel, lo que sorprendió a los usuarios, especialmente a los de Macintosh. En las siguientes líneas te contamos todo lo que necesitas saber sobre las consecuencias de esta decisión.

6 de Junio de 2005, San Francisco (EEUU), conferencia mundial de desarrolladores de Apple (WWDC). Steve Jobs, CEO (Chief Executive Officer) de Apple muestra las novedades que se lanzarán en los próximos meses. Hacia la mitad de su comparecencia, Jobs confirma los rumores que se venían plasmando en todo tipo de revistas especializadas y blogs del mundo: Apple integrará procesadores de Intel en sus nuevos equipos.
El mundo Mac, acostumbrado sobradamente a afrontar cambios drásticos en su arquitectura y metodología de trabajo –ya lo hizo en 1994 con el cambio del procesador 68K a PowerPC y en 2001 con la difícil transición de Mac OS 9 a Mac OS X- aceptó esta noticia con la máxima cautela, no en vano son muchas las aplicaciones escritas para la plataforma PowerPC, y la arquitectura x86 supone rehacer parte del trabajo del desarrollador, que ahora debería recompilar sus programas para obtener código Binario Universal, válido tanto para PowerPC como para x86.
Atendiendo al software, el cambio de arquitectura es bastante importante, ya que muchos de los programas desarrollados requerirán ciertas modificaciones para acoplarlos a los procesadores Intel. En este punto Apple apuesta sobre todo por XCode (bien mediante Cocoa o Carbon), además de los scripts o Java, que continuarán funcionando nativamente.
A nivel del sistema, Apple ha desarrollado un componente denominado Rosetta que es capaz de traducir el código inicialmente escrito para procesadores PowerPC con el fin de que los Intel Core Duo puedan ejecutarlo sin problemas. Rosetta, por tanto, realiza una adaptación en tiempo real que asegura la compatibilidad de los programas existentes (aunque requiere algo más de tiempo para ejecutarlos). Esta utilidad está encapsulada en el sistema y no es necesaria intervención alguna por parte del usuario (funciona automática y dinámicamente).
En cuanto al producto final se refiere, el primer Macintosh con “corazón” Intel ha sido finalmente un iMac, un equipo principalmente destinado al usuario doméstico. De hecho se han lanzado dos modelos de iMac, uno con monitor de 17” y otro (más ambicioso en cuanto a características y rendimiento), de 20”.
Pero las diferencias entre los equipos Mac con procesador PowerPC y los nuevos Intel Core Duo van más allá del cambio de procesador, de hecho son bastante significativas y a todos los niveles. En primer lugar existe alguna limitación de hardware: si bien antes era posible montar hasta 2,5 GB de memoria, actualmente se quedan en los 2 GB (un PC de sobremesa corriente permite alcanzar los 4 GB), a pesar de que tanto el procesador como el chipset y el sistema operativo están capacitados para gestionar los 4 GB.
Igualmente, en cuanto al aspecto gráfico se refiere, el iMac Core Duo de 20” monta una ATI Radeon X1600 de 128, lo que supone dos cambios significativos con respecto a previos modelos: en primer lugar ofrece la posibilidad de montar un segundo monitor para extender el escritorio (antes el segundo monitor de los iMac reflejaba lo que se visualizaba en el primero, pues Apple lo limitaba para hacer mayor distinción entre los equipos profesionales y los de consumo). De hecho este conector para la segunda pantalla es miniDVI, lo que obliga al usuario que quiera utilizarlo a comprar un conversor de este formato a DVI o VGA estándar. Por otra parte la nueva Radeon trae consigo codificación nativa MPEG-2, MPEG4 y H.264 para comprimir vídeos casi en tiempo real.
De todos modos, para constatar de primera mano cuáles son las principales ventajas de los nuevos iMac Core Duo, nada mejor que basarnos en las pruebas que han realizado nuestros compañeros de Macworld en su número 156 (marzo de 2006), donde encontrarás información adicional sobre características y mejoras. Nosotros aquí simplemente reproducimos su conclusión final y el rendimiento de los nuevos equipos en comparación con los iMac con procesador G5 (ver cuadro Conclusiones desde Macworld).

¿Windows XP en un Mac?
Nada más conocer la noticia de que Apple apostaba por la plataforma x86 lo primero que se nos vino a la cabeza fue instalar un sistema operativo Windows XP en un Mac, al igual que ya instalamos un sistema Mac OS X en un ordenador PC (PC World número 226, diciembre de 2005). No obstante parece que Apple tratará de evitar que cualquier PC ejecute sistemas operativos Mac OS X, y todo apunta a que utilizarán los chips de seguridad TPM que integrarán los nuevos PC. Por el contrario no tomará ningún tipo de medida para evitar que en sus ordenadores se instalen sistemas Windows.
De todas formas el ritual de arranque de los PC es distinto al de los Macintosh, ya que los primeros cargan en primera instancia el BIOS (Basic Input/Output System, o Sistema Básico de Entrada/Salida), y los nuevos ordenadores Macintosh Core Duo corren un proceso denominado Extensible Firmware Interface, o Interfaz de Firmware Extendido (EFI).
EFI es una utilidad desarrollada por Intel que contiene tablas con datos de plataforma sobre el sistema, permitiendo además establecer un vínculo entre el hardware y el firmware del equipo con el arranque del sistema operativo que tenga instalado el ordenador en cuestión. Esto supone un entorno estandarizado de arranque, además de añadir seguridad e integridad a todo el sistema.
Por el momento, además de Mac OS X, el único sistema operativo que soporta EFI es la versión de Windows XP para estaciones de 64 bits. No obstante el futuro se presenta muy halagüeño, ya que Windows Vista (cuyo lanzamiento definitivo ha sido recientemente retrasado hasta enero de 2007) sí soportará EFI, por lo que es posible que veamos Mac con Windows Vista y Mac OS X muy pronto y también un PC, aunque quizás no de forma legal.
En cuanto a los sistemas operativos existentes, la buena noticia es que ya se han conseguido romper las barreras que existían entre ambos sistemas y se han instalado tanto Mac OS X como Windows XP en un ordenador Mac simultáneamente. (Para más información consulta el artículo “Primeros Mac con Windows XP” de la página 59). Incluso el asunto va mucho más allá, porque desde ciertos sectores se está apuntando a la posibilidad, ya no de instalar Windows y Mac OS X en un ordenador, sino de hacer que ambos productos interactúen a favor del usuario dependiendo de las necesidades que se presenten en cada momento (a través de virtualización o algún tipo de emulación).
No obstante existen implicaciones legales que pueden intervenir en el proceso, ya que aunque técnicamente sea posible contar con los dos sistemas operativos en un mismo entorno, esto no significa que sea legal, aunque esto por el momento está por determinar.

¿Por qué AMD se queda fuera?
Pero una de las dudas que aún no han sido resuelta desde Apple es la decisión de aunar fuerzas con Intel. Recordemos que éste no es el único fabricante de procesadores del mundo, de hecho durante años su lucha con AMD ha sido feroz en muchos aspectos. Además, otra de las variables que hacían pensar que Intel no formaría parte de los componentes de Apple es la estrecha afinida

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